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El Brexit es un tema político

Vendrán días de volatilidad financiera ante los cuales los gobiernos tomarán distintas medidas.

27-06-2016
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Frente al Brexit, los gobiernos de todo el mundo tratarán de minimizar los daños. La respuesta inicial de los mercados al resultado del referéndum fue la previsible: desplome de la libra, caída del euro y bajas generalizada de las Bolsas.

Vendrán días de mucha volatilidad pero esta situación financiera se irá normalizando en las próximas semanas. Mucho dependerá de la habilidad del Banco de Inglaterra y de los otros banco centrales relevantes para evitar problemas mayores. Desde el punto de vista económico, los analistas pronostican que el PIB del Reino Unido crecería un punto menos en 2017 mientras que el de la euro zona sería 0,5% menor. Dado el peso de la economía británica este crecimiento más modesto no tendrá efectos globales significativos.

A largo plazo, los pronósticos varían fuertemente de acuerdo a las posiciones ideológicas. Para los que sostenían las ventajas de la permanencia dentro de la UE, el Reino Unido comerciará menos y tendrá una economía más cerrada lo cual hará caer la tasa de crecimiento de largo plazo. Los que impulsaban el Brexit, por el contrario, entienden que “recuperar el control” que hoy está en manos de Bruselas permitirá una mayor actividad económica al defender a las industrias y los empleos locales.

Es la política

Pero en cualquier caso, se está frente a un problema de naturaleza política. Por eso, en el mundo de las empresas y de los inversores no preocupa tanto el impacto financiero del Brexit ? que tarde o temprano se controlará? sino que puso en evidencia el desafío que implica el populismo para el capitalismo global. Puede generar mucha incertidumbre que esté en auge una visión que cuestiona a las organizaciones que le dan forma a integración económica mundial y que juzga negativamente el funcionamiento de las instituciones políticas ya sea que estén asentadas en Bruselas o en Washington.

De todas maneras, y más allá de un clima de época, favorable a los que cuestionan la globalización y le echan la culpa de lo que ocurre en un país a “los de afuera”, los procesos políticos no son iguales en todas partes. Por eso, tres días después del Brexit ganaba el Partido Popular en España. Hay analistas que equiparan el discurso de Donald Trump al de los que impulsaban el Brexit y muestran la similitud entre los sectores sociales que conforman sus bases de apoyo. Sin embargo, se trata de dos electorados muy distintos dado que en el Reino Unido el 92% de los votantes son blancos mientras que en Estados Unidos un porcentaje importante de los electores pertenece a una minoría. Por lo tanto, no conviene sacar conclusiones apresuradas sobre el impacto del Brexit en las elecciones de otros países o suponer que se viene una ola de referendos en Europa para decidir sobre la permanencia en la UE.

Los próximos pasos

Comenzará ahora un proceso arduo y complejo para procesar el apartamiento del Reino Unido de la UE y el establecimiento de un nuevo marco para las relaciones entre ambos. Los líderes europeos quieren apurar ese proceso todo lo posible para evitar que la incertidumbre se prolongue. Está claro que la UE quedará debilitada con el apartamiento de un país que aportaba 65 millones de habitantes y 3 billones de euros a su PIB. De esa manera, la región que años atrás aparecía liderando el proceso de globalización se rezaga. A su vez, se dará un cambio en la correlación de fuerzas dentro de la UE porque el peso de Alemania será creciente.

En Estados Unidos se considera que el Brexit tendrá muy poco impacto en su economía en términos de actividad porque las exportaciones al Reino Unido representan sólo el 0,3% del PIB. Pero en términos financieros el impacto puede ser algo mayor por cuanto el dólar se fortalecerá, lo cual implica que Estados Unidos importará deflación del resto del mundo y esto podría demorar la suba de tasas por parte de la Reserva Federal que cada vez toma más en cuenta el escenario global para tomar sus decisiones. Mientras tanto hay opiniones divididas sobre el impacto que el Brexit tendrá sobre China. Para algunos analistas será negativo por el eventual menor crecimiento de la UE que es el segundo socio comercial de China pero para otros el debilitamiento de un espacio económico con el cual se compite en términos de influencia global puede constituir una oportunidad.

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