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El 23% de las pyme despidió personal en el 1º semestre

Según una encuesta de SEL, buscaron reducir gastos laborales durante el primer semestre.

26-07-2016
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Durante el primer semestre del año, casi la mitad de las pyme se vieron obligadas a achicar sus costos laborales mediante una reducción de las horas extra de sus empleados y el bloqueo del ingreso de nuevo personal, mientras que el 23% recurrió, directamente, al recorte de su plantilla. Así lo revela una encuesta realizada por la consultora SEL a 1.500 empresas privadas del país, que dejó en evidencia que si la primera mitad del año no fue buena para la totalidad del empresariado local, lo fue menos para las estructuras de menor tamaño. Para los meses del año que restan, la gran mayoría de los empresarios dijo que planean mantener sin variaciones su personal, al tiempo que manifestaron que la reactivación del empleo deberá esperarse recién para el año próximo e, incluso, para 2018.

De las encuestas procesadas por SEL se desprende que las compañías aplicaron, durante el primer semestre, medidas de “alto impacto” como la reducción de horas extras (37% de aplicación en firmas de más de 200 ocupados y 49% en empresas de hasta 200 ocupados), la suspensión del ingreso de nuevo personal (28% y 44%, respectivamente) y reducción del personal eventual y tercerizado (36% y 31%). En un segundo nivel, también se aplicaron medidas de “impacto medio”, con una incidencia acentuada en las pymes. Así, el 28% de estas empresas redujo la jornada laboral (contra el 6% de las grandes empresas), el 22% suspendió algún turno (contra el 13% en firmas más grandes), 16% suspendieron parte del personal (frente al 7%) y el 21% adelantó vacaciones (contra el 15%).

Asimismo, la consultora señaló que el 23% de las pymes disminuyó su plantel: 7 puntos porcentuales más que en las empresas de mayor tamaño, entre las que sólo el 16% respondió que se achicó su planta. Entre las grandes firmas, además, se registró que el 19% aumentó su dotación, contra el 11% de las estructuras económicas más pequeñas. Así, el saldo de incorporaciones/ reducciones fue positivo en las grandes empresas (+3) y negativo en las más pequeñas (-12).

Consultados por las proyecciones para el segundo semestre del año, los empresarios exhibieron expectativas alineadas entre grandes y pequeñas compañías, con un predominio de la idea de que las dotaciones se mantendrán estables (alrededor del 70% de los encuestados opinaron así). Sólo el 14% dijo que reducirá personal, al tiempo que el 16,5% aseguraron que las harán crecer.

Poniendo la lupa sobre las diferentes categorías dentro del empleo, el informe de SEL reveló que la expectativa es que los puestos jerárquicos (directores, gerencias y jefaturas) se reduzcan, mientras que se espera que otros puestos como analistas, técnicos, administrativos, operarios y vendedores se incrementen.

Uno de los datos clave que surge del estudio tiene que ver con un desplazamiento de las expectativas de reactivación desde el segundo semestre hacia el año que viene. Más del 60% de los empresarios consideraron que la generación de nuevos puestos de trabajo dentro de su compañía se pondrá en marcha recién en 2017, mientras que sólo el 25% consideró que tendrá lugar durante la segunda mitad del año en curso. Las pyme, por su parte, fueron menos optimistas: 21% de ellas consideró que los buenos vientos comenzarán a soplar recién en 2018 (contra el 8% que opinó así entre los grandes empresarios).

Por otro lado, el informe recoge un dato que alienta a pensar que, cuando las condiciones sean más favorables, los empresarios estarán dispuestos a ingresar más trabajadores. Según señalaron desde SEL, dos de cada tres compañías, cualquiera sea su tamaño, tiene puestos sin cubrir.

Como motivo fundamental de estas vacancias los encuestados alegaron que no se encuentran los perfiles con el nivel de experiencia necesario (sobre todo en las firmas de gran tamaño). En segundo lugar aparece la falta de capacitación de los postulantes y, luego, que el salario ofrecido por la compañía no resulta atractivo para los candidatos.

En cuanto a las preocupaciones de los empresarios, se advirtieron diferencias según el tamaño de las compañías: las más chicas señalaron como principal desvelo el mantenimiento de las dotaciones, mientras que las más grandes ubicaron en ese lugar al mantenimiento de la competitividad salarial y la retención de talentos. Como demandas para generar nuevos puestos de trabajo, los consultados solicitaron una serie de medidas, con distinto impacto dependiendo del tamaño de la empresa. Así, las pyme consideraron que tendría “mucho” impacto en la generación de empleo las subvenciones a las cargas sociales de nuevos trabajadores, la flexibilización de las leyes de contratación de personal eventual y tercerizado y el acceso de líneas de crédito a menores tasas. Por otro lado, las medidas a las que los empresarios de firmas de distintos tamaños evaluaron de forma similar fueron la de flexibilizar la ley de pasantías y potenciar convenios con instituciones educativas.

La gran mayoría de los consultados estuvieron de acuerdo en que la generación de nuevos puestos de trabajo depende fundamentalmente de factores económicos (alrededor del 70%) y bastante menos (el 30%) de factores jurídicos y políticos.

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