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Diálogos after office

09-02-2017
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El periodista (P) dialogó con un conocido economista (E), que asesora a empresarios y políticos, sobre temas varios.

Periodista: ¿Cómo ve el principio del año?

Economista: El primer trimestre siempre es bravo. Salarios y tarifas empiezan a moverse en serio.

P: ¿Afecta a los “brotes verdes”?

E: No se ven tantos, y las tasas de interés para las empresas bajan muy lento. Además en diciembre y enero, las de las Lebac bajaron 1 punto y medio, pero la de pases a 7 días subió casi 3 puntos.

P: ¿Y eso que indica?

E: Que el BCRA puede subir más la tasa de pases para domar las expectativas, pero en el camino no baja ni la inflación ni el costo del capital. Las tasas de préstamos personales bajaron apenas medio punto, pero para adelantos en cuenta corriente subieron casi otro tanto en dos meses. La tendencia esperable es a la baja, pero recién se está perforando el 40% anual. Y es el piso para el financiamiento al que recurren no pocas Pymes en los circuitos extrabancarios.

P: ¿Y el préstamo hipotecario?

E: (Javier) González Fraga quiere reactivar el crédito para la construcción de viviendas. Cuando se lanza la banca pública, la privada acompaña. Ya se vio en los '90.

P: Usted le tiene fe al mercado interno.

E: Hay dos contras para salir al exterior. El “factor Trump” y el atraso cambiario que tiene a maltraer a la industria. Y si no cae el costo del capital, la inversión residencial no se va a mover. El Indice Construya muestra que ahí no se ve ningún brote verde. Quedan el consumo y la inversión pública.

P: ¿Cómo ve a la inversión pública?

E: Empezaron a acelerar en serio la aprobación de proyectos. Si logran líneas preferenciales de organismos y gobiernos, antes de octubre veremos progresos interesantes. Si no, se va a complicar la creación de empleo y el potencial de crecimiento será bajo.

P: ¿Y por el lado del consumo?

E: Hubo más de una década de expansión insostenible, y ahora sin la lluvia de inversiones del bendito “segundo semestre” que pasó, es lo único que puede sostener la actividad y el empleo para llegar a las elecciones.

P: ¿Y la medida de los precios transparentes?

E: Buena intención, pero arrancó mal.

P: Se dice que bajaron los precios de contado y subieron a plazo, pero no mucho.

E: Se publican promedios, pero no se habla de la dispersión. Algunos números que se difundieron en esta semana no aclaran sino que oscurecen.

P: ¿Vio algo diferente, entonces?

E: Hay información parcial y no sólo en Capital Federal. El común denominador es gran volatilidad de precios de contado. No veo baja generalizada. Pero los precios en cuotas estuvieron en general para arriba, y con subas de dos dígitos. Lo malo es que esto último parece irreversible.

P: ¿No sería un ajuste de única vez?

E: Mire, el año pasado los precios relativos se movieron todos los meses y cayó el consumo. Si usted genera más confusión, prevalece el comportamiento precautorio y el malhumor de los consumidores.

P: ¿Se complica reactivar el mercado interno, entonces?

E: A ver. En el Gobierno se ve una buena intención y tienen un diagnóstico correcto: hay que transparentar los componentes de los precios. Eso es indiscutible, pero esto fue opacado al insinuar una de baja de precios de 15%-20%. Se metió la pata. Ya está. Ahora hay que despejar la incertidumbre a los consumidores. Si no, será muy difícil crecer más que 2%.

P: ¿Y el sector externo?

E: Dependemos de Trump y de que nuestros negociadores externos no se duerman. Puede haber oportunidades, pero recién en 2018. Lo que urge ahora es que compensar en el mercado interno la suba de tarifas con beneficios impositivos, y no embarullar más a las familias ni a las empresas.

P: Pero se viene una reforma tributaria?

E: No sabemos cuándo. Y no fue el ministro de Hacienda, sino una colega suya la que anunció el sábado que contrataron a FIEL para esa reforma. Recién tendrían un borrador para mayo, pero algo van a tener que hacer antes de las elecciones. Veremos qué sale de eso.

P: Las paritarias no vienen fáciles.

E: Los salarios, en promedio, subirán no menos de 30%. Si la inflación baja a ese nivel o a 25%, mucho mejor.

P: ¿Cómo ve a la inflación en el primer trimestre?

E: Para enero estimamos entre 1,7% y 1,9%, y lo mismo para febrero, con sólo 18 días hábiles. Marzo 2,2% por el traslado de costos y el efecto estacional habitual al iniciarse el año escolar. Recién para abril y mayo vemos una gradual reducción a 1,8% en junio.

P: ¿No se convergería a las metas oficiales?

E: Estimamos 12% para el primer semestre. Para llegar al techo de la meta oficial 17% se requiere 0,8% promedio mensual en el segundo semestre cuando habrá aumentos de electricidad y gas, y subas de suma fija de los salarios. Y para llegar al promedio que desea el Gobierno (14,5% anual) debería lograr 0,4% promedio mensual en el segundo semestre. Lo veo imposible.

P: ¿Hay salida?

E: Las subas tarifarias se conocen desde el año pasado: dos por año para electricidad, y en el gas en enero y julio para transportistas y distribuidoras, más abril y octubre para el gas en boca de pozo. Con estos datos inamovibles es bueno sostener la prudencia monetaria, pero sin metas taxativas. Perder credibilidad en un año electoral es arriesgar demasiado y lo peor que le puede pasar al oficialismo es terminar siendo un pato rengo antes de tiempo. Esta historia recién empieza. Veremos.

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