Diálogos after office

26-01-2017
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El Economista (P) compartió una mesa con un reconocido, y veterano, economista de la City porteña (E) en total anonimato. A continuación, el diálogo.

Periodista: ¿Tranquilas las vacaciones?

Economista: Nada de eso. Jamás me voy de vacaciones en enero y el año arrancó movido: cambio de funcionarios, Trump, inundaciones, anuncios varios. Un poco de todo. Mucho trabajo, además?

P: Con buenas noticas. El domingo se conoció un informe reservado sobre cincuenta brotes verdes.

E: Sí, pero en noviembre se veía que la caída de la actividad se empezaba a frenar. No movió el amperímetro de las expectativas.

P: ¿Vendrán inversores del exterior?

E: A informarse, sí. A hundir capital, veremos. En Davos la vedette no fueron los funcionarios argentinos. Fue el presidente de China. En el exterior siguen preguntando si lo de Mauricio Macri es transición a un retorno del populismo, o si habrá reformas estructurales después de las elecciones de octubre.

P: ¿Tal vez en este año?

E: No creo, eso exige un programa de shock. El rumbo oficial es el opuesto, con larga vida al gradualismo. Reemplazar a Carlos Melconian por Javier González Fraga señalizó eso. No se explica, si no, por qué no fue ascendido Enrique Szewach a la presidencia del Nación.

P: Al menos Nicolás Dujovne viajó a Davos y digamos que estuvo políticamente correcto.

E: Sí, y es “market friendly”, pero la política fiscal no la controla, y la relación con las provincias se la pasaron al Ministerio del Interior. La cuestión fiscal la decide el Jefe de Gabinete con sus dos CEO, pero por momentos no se sabe bien cuál es el Padre, el Hijo ni el Espíritu Santo. Además, aparecen sorpresas como esto de las ventas en cuotas, bien rumbeadas, pero poco convincentes. Diálogos after office

P: ¿Por?

E: Lea la resolución. Puede terminar desalentando las ventas en cuotas, y después de la devolución del IVA cuando se paga con tarjetas de débito, la idea de bancarizar la economía que alienta el BCRA puede terminar en otra decepción.

P: ¿Y no bajarían los precios al contado?

E: Algúno que otro producto pero, con costos en suba, suena voluntarista. Se corre cierto riesgo de desalentar promociones y ventas en cuotas y el pago con tarjetas de crédito, algo que tendía a desaparecer en los '80 con la alta inflación y creció fuerte desde los '90.

P: Pero la inflación está en baja?

E: Sí, pero ahora llegan las paritarias y las subas de tarifas públicas. De la meta oficial, o de cualquier ajuste fiscal y monetario en serio, al menos por este año, olvídese.

P: ¿Cómo ve al dólar?

E: Fluctuará, pero en la banda de consenso, digamos, entre $16 y $18, centavo más o menos. Será otro año con atraso cambiario. Sin algún alivio fiscal, para la industria 2017 va a ser complicado.

P: ¿Y Trump?

E: Con un programa proteccionista, y demandando fondos para obras y gasto militar. La apreciación del dólar es inexorable. Veremos cómo se ajustan los tipos de cambio en otros países.

P: No habría lluvia de inversiones?

E: ¿Del exterior? No va a ser nada fácil.

P: ¿Crecerá el PIB?

E: No mucho más de 2,5% y con viento a favor.

P: ¿No le ve final a la estanflación?

E: Sin alguna grata sorpresa, más un triunfo oficialista en las elecciones de octubre, hasta el año próximo no se ve de dónde puede venir algún gran cambio.

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