El Economista - 70 años
Versión digital

lun 30 Ene

BUE 24°C
Versión digital

lun 30 Ene

BUE 24°C

¿Cómo combatir y prevenir sobornos?

14-03-2017
Compartir

por Ana López Espinar (*)

En octubre del año pasado la Organización Internacional de Normalización (ISO, por sus siglas en inglés), una red global de disposiciones nacionales, lanzó la primera norma destinada a ayudar a las organizaciones privadas y públicas a prevenir y detectar sobornos. Es la ISO 37001 que crea un marco de medidas concretas para la implementación de un programa de cumplimiento antisoborno y anticorrupción que incluye distintos aspectos de una política de lucha contra esas prácticas, de controles financieros internos, mantenimiento de registros y presentación de información a los fines de dar cumplimiento a las respectivas normas, así como la realización de un estudio de due diligence de terceros basado en riesgos.

La ISO 37001 resulta aplicable a todas las organizaciones (en forma total o parcial), independientemente del tipo, tamaño y con o sin fines de lucro. El trabajo fue hecho en conjunto por expertos de 45 países y 7 entidades de enlace como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El principal cambio que introduce es que ahora se pueden certificar los programas antisoborno y anticorrupción, cuando se logra probar que se ha desarrollado e implementado un sistema de gestión efectivo “diseñado para ayudar a una organización a prevenir, detectar y responder al soborno y cumplir con las leyes antisoborno y los compromisos voluntarios aplicables a sus actividades”. Sin embargo, dicha certificación no garantiza la inexistencia de sobornos ya que no es posible eliminar este riesgo por completo.

La norma es similar a la Ley Antisoborno del Reino Unido en cuanto a que prohíbe los pagos de facilitación, a la vez que limita los supuestos de pagos extorsivos. Aborda tanto “el soborno que involucra a la organización” como “el que implica al personal / los socios comerciales de la organización”. Y en función del tamaño de la organización y el nivel de riesgo de soborno que enfrenta, también se exige que se asigne personal especializado para el “cumplimiento antisoborno”.

Beneficios

Las compañías que solicitan la certificación de la ISO 37001 pueden obtener ventajas adicionales.

Aseguramiento adicional para las partes interesadas, incluso posibles inversores, respecto de que los negocios se realizan en forma ética.

Posibilidad de tomar decisiones fundadas respecto de la aceptación de socios comerciales, quienes han adoptado un compromiso de prevenir, detectar y responder al riego de soborno en sus propios negocios.

Ventaja competitiva en el mercado ya que ayudará a mostrar un umbral de conducta ética en los negocios. Esto resulta particularmente importante en el caso de las compañías que operan en países o industrias con altos niveles de corrupción.

Un modo más fácil de evaluar sus programas de cumplimiento y responder adecuadamente a las brechas, para así reducir el riesgo de sobornos y de corrupción en el futuro. Este ejercicio preventivo puede ayudar a bajar los gastos de la compañía vinculados a este riesgo.

Reducción de costos por medio de la implementación de controles y políticas adecuados para asegurar que los fondos y demás activos corporativos no se usen con fines ilegales o de soborno.

Además, la ISO 37001 identifica las medidas que una organización puede tomar para prevenir y detectar sobornos.

Establecer, implementar, mantener y revisar en forma continua un sistema de gestión antisoborno que incluya criterios diseñados para identificar, evaluar y responder al riesgo de soborno.

Asegurar que quienes se encuentran ocupando posiciones de liderazgo demuestren un compromiso con la política y el sistema antisoborno por medio de una supervisión, asignación de recursos, comunicación y promoción adecuadas.

Identificar para su cumplimiento una persona para monitorear el programa.

Comunicar la política antisoborno a las partes relevantes (por ejemplo, socios de joint ventures, subcontratistas, proveedores, consultores, etc.)

Brindar capacitación adecuada a los empleados sobre posibles consecuencias negativas de prácticas de corrupción, la forma de reconocer y responder a los ofrecimientos de soborno y el canal apropiado para realizar denuncias.

Monitorear los beneficios otorgados por la organización como obsequios, agasajos, donaciones, etc., para descubrir su intención real.

Implementar y controlar procesos para cumplir con las exigencias del sistema antisoborno y anticorrupción establecidas por la norma. Incluso, a modo no realizar estudios de due diligence respecto de determinadas transacciones, socios comerciales y empleados; e implementar controles financieros y no financieros para administrar el riesgo.

Establecer procedimientos para investigar casos de soborno o violaciones a la política anticorrupción, y adoptar las medidas adecuadas Implementar procedimientos de denuncia.

Monitorear, medir, analizar y evaluar la efectividad del sistema antisoborno por medio de auditorías internas, la revisión de la alta gerencia y del órgano de gobierno.

(*) Socia Líder de Forensic Services en KPMG Argentina

Lee también

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés