"Todos coincidimos en que este es un año de transición"

Entrevista a Teófilo Lacroze, presidente de Shell en Argentina

07-04-2016
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(Por Facundo Matos Peychaux)

En un momento difícil para el sector petrolero, el presidente de Shell en Argentina, Teófilo Lacroze, reconoce que “el contexto es complejo y plantea desafíos para mantener los niveles de rentabilidad”, aunque plantea que los precios actuales no afectarán las inversiones a largo plazo en el país. “En lo personal, soy sumamente optimista”, asegura.

Tanto en el plano internacional como en el local, es un momento difícil para el sector. ¿Qué proyecciones de inversión hacen a partir de ese contexto?

En el upstream vamos a concentrar nuestras inversiones en línea con las concesiones recibidas en el 2015 y 2016. El año pasado, el gobierno de Neuquén otorgó a Shell una concesión de explotación de 35 años para dos de nuestros bloques operados en la zona, y algunas semanas atrás, una concesión similar para dos bloques en los que tenemos intereses no operados. En el downstream, nuestra inversión para este año es significativamente mayor que en los últimos años, principalmente porque tenemos previsto un mantenimiento de rutina importante en nuestra refinería para actualizar algunas de nuestras unidades de producción críticas. Parte de nuestra inversión de capital está orientada de manera permanente a mantener e incrementar la oferta y calidad de nuestros productos y servicios, que van desde productos industriales y químicos, a lubricantes y combustibles para el consumo masivo. El contexto es complejo y plantea desafíos para mantener nuestros niveles de rentabilidad, y estamos atentos a la evolución de diversas variables macroeconómicas pero, en lo personal, soy sumamente optimista.

¿En qué segmento encuentran mejores perspectivas en el contexto actual?

En el negocio de upstream, la concesión que mencionaba implica el compromiso de un plan piloto de cinco años de duración. En particular, para los bloques Sierras Blancas y Cruz de Lorena en Vaca Muerta, ambos operados por una empresa subsidiaria de Shell, estamos construyendo una planta de procesamiento de 10.000 barriles por día, que planeamos inaugurar hacia finales del año. Y para el negocio de venta y comercialización de combustibles, lubricantes y otros productos, el foco es crecimiento con rentabilidad. Tenemos lanzamientos de producto previstos en nuestra línea de lubricantes, de servicios diferenciados para nuestros clientes y aperturas de estaciones de servicio en diversos puntos clave del país, entre otros hitos que reafirman nuestro compromiso con el desarrollo energético de la Argentina.

Con la inflación creciendo y la actividad económica estancada o cayendo, ¿lo preocupa la posibilidad de que caiga el consumo de combustibles?

Creo que todos coincidimos en que este es un año de transición. Son necesarias muchas correcciones de rumbo para lograr crecimiento sostenible en el mediano plazo. Es lógico esperar cierta desaceleración, necesarias tal vez para mantener los índices de inflación a raya. El consumo de combustibles es un indicador clave de actividad económica y, a febrero, los resultados de la industria indican un crecimiento en la demanda de naftas y una caída en la demanda de gasoil.

Por otra parte, muchas petroleras han tenido que ajustar sus dotaciones de personal en el último tiempo. ¿Qué perspectivas tienen en Shell en ese aspecto?

En un mercado volátil es difícil hacer promesas acerca de lo que nos encontraremos en el camino. En la actualidad no está en nuestros planes ninguna reducción de personal, aunque no puedo prever si esto podría cambiar en el futuro.

En 2014, anunciaron una inversión de US$ 250 millones en Vaca Muerta y en 2015, obtuvieron concesiones en dos bloques de Vaca Muerta para explotar petróleo no convencional. ¿En qué etapa se encuentran esas inversiones?

En Vaca Muerta tenemos participación como operadores de tres bloques: Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Águila Mora. Para los dos primeros, se otorgó la concesión de explotación por 35 años. Nuestro compromiso es invertir US$ 250 M en los próximos cinco años en la fase de plan piloto. Uno de los primeros pasos de ese plan es la planta de procesamiento que mencioné anteriormente y más pozos exploratorios en años venideros. Aún falta para el pleno desarrollo de ambas áreas, pero estamos dando los pasos necesarios para terminar de conocer la roca y llegar a un diseño de pozo optimizado para obtener los mejores rendimientos a largo plazo. A la vez, estamos invirtiendo en los bloques La Escalonada y Rincón La Ceniza que opera Total y en los que tenemos participación también. Las etapas de desarrollo son similares, y allí también se construirá una planta de procesamiento para recibir el hidrocarburo que proviene de los pozos en los bloques.

¿Es rentable invertir en Vaca Muerta a los precios actuales?

Los resultados preliminares de los pozos que hemos perforado son positivos y nos brindan mucha información para el desarrollo del área. Las decisiones no se basan únicamente en la geología, y también son necesarias las condiciones humanas, tecnológicas y económicas para seguir avanzando en el desarrollo de Vaca Muerta. Nuestras operaciones no convencionales son comparadas con Estados Unidos y Canadá que sirven como parámetro de este negocio. Aún tenemos mucho por recorrer en la curva de aprendizaje para mejorar nuestra productividad. Pero las inversiones en no convencionales se planifican con horizontes de largo plazo. Por lo tanto, la coyuntura de precios no es determinante para las decisiones actuales. Además, la política de “barril criollo” eleva ese precio a USD 67.5/bbl por lo que, a nivel local, ese es el precio de referencia al menos para este año.

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