Teoría Monetaria Moderna: la causa de la inflación no es la puja distributiva ni la emisión

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Por Gonzalo Martínez Mosquera

Gran revuelo causó el reciente paper del Banco Central donde mostraba a la puja distributiva como una de las causas principales de la inflación. Los monetaristas salieron al cruce con su ya conocido “la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario”.

Considero relevante en estas circunstancias explicar qué piensa sobre el tema la Teoría Monetaria Moderna (MMT, sus siglas en inglés), muy en boga en los últimos tiempos en la discusión fiscal y monetaria mundial.

A modo de mini-spoiler, déjenme anticipar que, para el MMT, la causa de la inflación no son ni la puja distributiva ni la emisión sino los precios que el Estado paga cuando gasta y el colateral que exige cuando presta.

¿De dónde viene el nivel de precios?

Cuando hablamos de inflación no estamos refiriéndonos a la suba de un producto en particular sino a un aumento en el nivel general de precios.

Para explicar cómo se mueve ese nivel de precios, el MMT inicia afirmando que el gobierno tiene el monopolio de emisión de aquello que reclama en el pago de impuestos. Este instrumento es aquel sobre el que se mide la inflación y que denominamos la moneda nacional.

Siendo que el Gobierno tiene el monopolio para crear moneda nacional (*), necesariamente se sigue que aquel primero tiene que gastarla primero para que el sector privado se haga de ella y pueda ahorrarla o pagar sus impuestos.

El sector privado no tiene moneda antes de que el Estado gaste y tampoco la demanda antes de que aquel le imponga obligaciones impositivas. La sociedad puede darle otros usos a la moneda: transacciones, ahorro o para prender el asado. Pero la esencia de la moneda nacional o aquello que le da sentido a su existencia son las obligaciones impositivas. Es, en definitiva, un crédito fiscal.

Una vez que el sector privado tiene necesidad de la moneda nacional, es el Gobierno quien definirá qué tiene que hacer aquel para hacerse de dicha moneda. Será la autoridad fiscal la que decida cuántos bienes y servicios se deberán entregar para hacerse de esos créditos fiscales. Es en este momento que se está definiendo de hecho el valor de la moneda y ese es precisamente el origen del nivel de precios.

El sector público define el valor de la moneda en función de aquello que exige al sector privado para hacerse de ella. Todo lo que ocurra después (decisiones de ahorro, expectativas, pujas distributivas, tipos de cambio, etcétera) no podrán alterar, a la larga, el nivel general de precios si el sector público no convalida, modificando los precios que paga cuando gasta.

Nótense los esfuerzos denodados de las autoridades monetarias en Estados Unidos, Europa y Japón en los últimos años (y décadas en el caso nipón) por influir en las expectativas inflacionarias suponiendo que ello pudiera afectar el nivel de precios. El resultado es obviamente negativo.

El nivel de precios es función de los precios que paga el sector público (y del colateral que exige cuando presta). Según Warren Mosler (padre del MMT) esta teoría es la única que tiene una explicación respecto a de donde surge el nivel de precios. Muchas hablan de él pero no logran definir el origen del mismo.

Puja distributiva

Supongamos un caso extremo. Si los salarios en el sector privado subieran y el sector público no convalidara, en teoría el Gobierno no podría contratar a nadie puesto que todos los trabajadores preferirían estar en el sector privado. El gasto público, por lo tanto, sería cero.

Eso implicaría la desaparición de la moneda nacional (se pagarían impuestos sin nuevos influjos de la misma por parte de la fuente, el gasto público). Esto obligaría al sector privado a bajar sus precios hasta el nivel que permitiera al Gobierno volver a contratar gente generando nuevos influjos de moneda para pagar sus impuestos.

No estoy diciendo que no convalidar un aumento en el nivel de precios sea necesariamente una opción políticamente viable, ni siquiera que sea una buena idea. Simplemente intento describir el proceso para mostrar cual es el origen de la variación en el nivel de precios.

Nótese que es sólo la puja en el sector público la única causante de la inflación. Si el reclamo de beneficiarios del gasto estatal “obligara” a que el sector público aumente los precios que paga entonces, según la MMT, puede entenderse a aquella puja como causa de la suba en el nivel de precios.

Es fundamental distinguir entre la puja en el sector privado y aquella en el sector público. En el primer caso, quien paga el salario es un usuario de la moneda y por tanto necesita conseguirla antes de gastar. En el caso del Gobierno, es infinita la posibilidad de emitir y, por lo tanto, no aplica (en términos nominales) la restricción presupuestaria.

Emisión

Cuando el Gobierno gasta, lo hace emitiendo. Recordemos el orden del proceso fiscal según la MMT: primero son las obligaciones fiscales, luego la emisión vía gasto y última, la recaudación. Es sólo desde ese punto de vista que la “emisión” participa del proceso inflacionario.

¿Cómo se explica la enorme emisión monetaria sin inflación que se observó en las distintas partes del mundo como respuesta al Covid-19? La respuesta de los monetaristas suele ser que aumentó fuertemente la demanda de moneda.

Esa explicación, a mi criterio, representa una especie de tautología en base a una hipótesis no falseable y, por lo tanto, no ayuda a comprender si efectivamente es cierta. En regiones avanzadas como Estados Unidos, Europa y Japón uno podría darle cierta validez, ¿pero qué pasó en Argentina?

¿Puede haber existido un aumento de la demanda de pesos por fines precautorios de la magnitud necesaria para absorber todos los pesos emitidos, incluso suponiendo que las Leliq efectivamente sirvan para esterilizar (**)? No me dan las cuentas.

Es creíble que la gente haya guardado más dólares que antes para salir corriendo a la cueva en caso de necesitar pesos, ¿pero demandar toda la emisión sólo por la pandemia? Opinión incomprobable: diría que los argentinos le tienen más miedo al peso que al virus.

Según MMT, lo que ocurrió en el mundo (y en Argentina) es que el sector privado bajó sus ingresos, “corriendose” del mostrador y dejando lugar al sector público para que pudiera gastar sin aumentar los precios que paga (***).

Nótese que a pesar de haber una mayor emisión, como el nivel de precios (definido por los precios que paga el Gobierno) no cambia, entonces no ocurre la esperada inflación y a futuro, será crítico que el sector público se “retire” cuando vuelva el crédito entre privados para evitar la escalada inflacionaria.

La emisión privada

Supongamos que el mercado de la esquina decidiera darnos una línea de crédito a 30 días de $5.000. Esto nos permitiría demandar productos por ese monto sin contar con mayor cantidad de moneda.

Si esta situación se replicara a nivel general, pudiera ocurrir un aumento de la demanda agregada (y una posible presión sobre los precios) sin necesidad de un crecimiento en la emisión monetaria por parte del Gobierno.

Lo mismo puede ocurrir en el sentido contrario. Por ejemplo, la pandemia puede haber disminuido la voluntad de proveedores para otorgar crédito a sus clientes generando una baja en la demanda agregada y creando espacio fiscal para una mayor emisión sin inflación.

Conclusión

Mucho más debería agregar para explicar cómo ve la MMT al fenómeno inflacionario. Debería explicar, por ejemplo, por qué alguno de sus proponentes, y en particular Mosler (el padre del MMT), entienden que subir la tasa de interés es inflacionario y bajarla, deflacionario.

En este caso prefiero sólo centrarme en las diferencias específicas del MMT respecto a las causas de la inflación con aquellas de la “puja distributiva” y de la “emisión monetaria”.

Como comenté, la fuente de la inflación, según la Teoría Monetaria Moderna, se basa en que el Gobierno es el monopolista emisor de moneda y, por lo tanto, cómo se enseña en cualquier curso de microeconomía, no es un tomador de precios sino que define el precio de su producto (lo sepa o no).

En el caso particular del sistema monetario, el producto del que hablamos es la moneda nacional. La esencia de esta es ser un crédito fiscal que el sector privado necesita para cumplir con sus obligaciones fiscales.

El precio de ese producto será, por tanto, definido por lo que el Gobierno demanda del sector privado para que este consiga aquellos créditos fiscales que necesita para cumplir con sus obligaciones impositivas. Cada vez que modifique dicha exigencia, estará redeterminando su valor y generando un cambio en el nivel de precios. Este a su vez es el origen y la causa última del fenómeno inflacionario.

(*) Cuando hablo del Gobierno incluyo a sus agentes, los bancos, quienes tienen la potestad para crear moneda nacional con la cual se pueden pagar impuestos y, por tanto, deben ser regulados por la autoridad monetaria.

(**) Las Leliq sirven para sostener una tasa de intereses. Según MMT, o por lo menos su principal exponente, una tasa de interés positiva es inflacionaria y, por lo tanto, sostenerla vía Leliq agravaría el problema inflacionario.

(***) En el caso de Argentina también agregaría la baja en la tasa de interés, pero no es el foco de este artículo.

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