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¿Santa Fe creció menos que el resto del país?

¿Tenía razón la Presidenta?

08-08-2011
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(Escrito por Soledad Pérez Duhalde y Bélen Olaiz, economistas de la consultora abeceb)

A partir de las palabras de la presidenta Cristina Fernández sobre el menor crecimiento de Santa

Fe con relación al promedio nacional, se puede realizar un análisis de lo sucedido durante los últimos años. En principio, las declaraciones de la Presidenta parecerían ser veraces: en el período 2003/2010, la provincia del litoral mostró un menor dinamismo que el promedio nacional.

Sin embargo, es una de las que mayor aporte hizo al avance de las exportaciones nacionales durante ese tiempo. De esta manera, luce llamativo que el excelente comportamiento de las ventas externas no haya podido traducirse en una dinámica similar de la actividad económica. ¿Por qué? Veamos.

Entre 2003 y 2010 Santa Fe acumuló una expansión de 53%, lo que equivale a una tasa promedio anual de 5,5%. A nivel nacional se observaron tasas de expansión superiores, de 6,9% promedio en el mismo período. Si bien con ello perdió cierta participación en el PIB total del país, Santa Fe se sigue erigiendo como la tercera provincia de mayor relevancia del país, detrás de Buenos Aires y Capital Federal, con una participación de 7,5% en el PIB nacional en 2010.

Mientras que detrás de la misma aparecen Córdoba (7%), Mendoza (3,8%) y Entre Ríos (2,3%). En contraposición, la provincia que menos participa del PIB nacional es La Rioja (0,3%). En materia de exportaciones, Santa Fe aparece como la segunda en importancia después de Buenos Aires. En 2010, sus exportaciones alcanzaron los U$S 14.805 millones, monto que representó el 22% de las exportaciones totales del país de aquel año.

A su vez, esta provincia explicó casi un cuarto (22%) del incremento de las exportaciones totales entre 2003 y 2010, constituyendo la segunda provincia en importancia en explicar la dinámica de las exportaciones totales del país en ese lapso ?en primer lugar, nuevamente, se ubicó Buenos Aires, con un aporte de 33,8%?. En particular, son las manufacturas de origen agropecuario las que traccionan las exportaciones santafesinas. Las ventas externas de Santa Fe por este rubro representan más del 40% de las exportaciones argentinas de este ítem.

Y aquí juega un rol fundamental el complejo sojero. De hecho, en las exportaciones de aceite y harina de soja, Santa Fe concentra nada menos que 66,9% y 67,9%, respectivamente, del total nacional. Y, por ende, también es en este rubro donde dicha provincia se erige como un aportante clave de ingresos al Fisco a través de las retenciones. De hecho, en 2010, el complejo sojero santafesino aportó casi un cuarto de las retenciones recaudadas durante ese año a nivel nacional. Esto es, de los U$S 12.700 millones recaudados durante el pasado año en concepto de impuestos a las exportaciones, nada menos que U$S 3.000 millones (23,7%) fueron aportados a través de las exportaciones de porotos, aceite y harina de soja de Santa Fe. Es decir, durante el pasado año, el Fisco tomó más de un 10% del PIB santafesino en concepto de retenciones.

Si bien es cierto que parte de las mismas retorna vía el Fondo de la Soja (en principio el 30% vuelve a las provincias), el mismo fue creado recién en abril de 2009 y su distribución se hace conforme a los porcentajes establecidos en la Ley de Coparticipación y sus modificatorias. Que, es sabido, presenta numerosos cuestionamientos sobre su equidad. Y, de hecho, la observación de algunos ratios de Santa Fe da cuenta que, si bien no está tan muchos en la distribución de fondos coparticipados como lo está Buenos Aires, no es una de las más favorecidas.

A modo ilustrativo, si uno toma la distribución secundaria en relación a la distribución del producto bruto geográfico se encuentra que es la séptima peor en el ranking. Mientras que en el análisis por necesidades básicas insatisfechas se ubica décima, se posiciona como la cuarta más perjudicada cuando se hace el análisis de fondos coparticipados por habitante.

Dicho esto, no resulta sorprendente que esta provincia haya mostrado una dinámica inferior al

promedio nacional, teniendo en cuenta que parte de su riqueza se utiliza para financiar el crecimiento de otras regiones con menor capacidad para hacerlo y para aportar ingresos al Fisco a nivel nacional, donde las transferencias discrecionales y los subsidios a empresas privadas han ido creciendo en importancia. Así, la respuesta parecería ser que no sólo se trata de cuestiones meramente provinciales, sino que tras ello también aparecen razones de alcance nacional.

(De la edición impresa)

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