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Potenciar las exportaciones en tiempos de crisis

Estrategias comerciales.

05-10-2011
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(O'Connor es conomista jefe de FADA, Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina)

El mundo parece estar cambiando dramáticamente día a día. La crisis griega ha dejado de manifiesto que la Unión Europea no ha podido hasta la fecha paliar la caída de ese país ni coordinar expectativas positivas en torno al futuro inmediato del bloque. El temor al contagio en España e Italia, por una gran exposición de una misma serie de bancos europeos en estos tres países, es creciente. En ese marco, sumando el relativo estancamiento de las economías de EE.UU. y de Japón, la economía mundial ha ajustado sus valuaciones, con fuertes bajas en las Bolsas, retoques de monedas (como un devaluación abrupta del orden del 20% del real en Brasil), y una baja del precio de los commodities: la soja cayó desde U$S/tn 530 hace un par de meses hasta U$S/tn 430, acompañando la baja del crudo.

Exportaciones a la UE y Brasil, en riesgo

Las exportaciones argentinas se ven amenazadas, en la medida en que la recesión mundial se

consolide. Si bien los impactos en los volúmenes comerciados no siempre son inmediatos, para el mediano plazo puede haber efectos negativos en las exportaciones. En particular, las ventas

externas hacia la Unión Europea y hacia Brasil son las más amenazadas. El total exportado por la Argentina en 2010 fue de U$S 68.500 M, contra U$S 56.443 M de importaciones. En 2009 el saldo comercial había sido de U$S 16.888 M; en 2010, siempre positivo, fue de U$S 12.057. El acumulado enero-agosto de 2011 arroja un superávit comercial de U$S 7.098, que proyectado

alcanza a U$S 9.798 millones. Es decir, la caída en el superávit comercial sería en 2011 de 18,7%.

Si a esto se suma la continua salida de capitales financieros durante 2011, la tendencia externa

para el año próximo merece mayor observación. El 25% de las exportaciones argentinas se dirigen al Mercosur (90% a Brasil), y el 16% a la Unión Europea. El Mercosur recibió exportaciones argentinas en 2010 por U$S 17.294 M, de los cuales U$S 12.000 M fueron manufacturas industriales. Por su parte, de los U$S 11.283 M exportados hacia la UE, U$S 8.838 fueron productos agropecuarios y agroindustriales. Es decir, estas son las exportaciones con mayor riesgo de cara a los próximos meses y 2012.

Acciones posibles para mantener el ritmo exportador

Es probable que las ventas a la UE se enfrenten a mayores barreras paraarancelarias, del tipo de

restricciones sanitarias y ambientales, con lo cual se pueden esperar dificultades en materia de volúmenes exportados. En cambio, en el caso de Brasil, si bien los volúmenes pueden verse

afectados, es factible que haya un impacto negativo en los precios, pues los importadores brasileños posiblemente traten de importar desde la Argentina a los precios anteriores, es decir, no reconociendo en el precio la devaluación del real.

En estos casos, las acciones comerciales del país se tornan más relevantes. Si bien son cuestiones

de mediano y largo plazos, a veces el corto plazo puede acelerar algunas decisiones. Por un lado se puede fortalecer la política exportadora argentina con el objetivo de aumentar el flujo de divisas, mediante la definición de una estrategia comercial de mediano y largo plazos que abarque mayor diversificación de mercados, desarrollo de nuevos productos, mayor coordinación de políticas productivas, tecnológicas y comercial externa. Por otro lado, la eliminación de mecanismos distorsivos que restringen el comercio agroindustrial es otro instrumento disponible. Adicionalmente, se podrían ampliar los alcances de la Fundación Exportar.

Para alcanzar este nuevo dinamismo en la inserción internacional, sería necesario el rediseño de la política comercial agroindustrial exterior en armonía con los tratados internacionales vigentes. Al respecto, la eliminación de las restricciones cuantitativas a las exportaciones agroindustriales (ROEs) incentivaría la producción, a través de los procesos habituales de oferta y demanda,

generando un impacto positivo en el empleo y mayores ingresos para la población. En la Organización Mundial del Comercio, las restricciones cuantitativas a las exportaciones se

encuentran prohibidas. El fundamento de esta disposición es la concepción de que los derechos

de aduana aplicados en frontera son medidas más transparentes, previsibles y estimuladoras del

comercio que las restricciones. Por otra parte, la FAO y el PNUD vienen demandando mayor oferta de alimentos para las necesidades de los países emergentes, cuya demanda crece año a año.

El fortalecimiento de la Fundación Exportar es otra opción, de mediano plazo. La Fundación Exportar es una institución creada en la década de 1990 con el objetivo de fomentar, diversificar y expandir la oferta exportable. Sin embargo, pese a sus esfuerzos, carece de la proyección y el dinamismo de las agencias de otros países que se enmarcan en estrategias de crecimiento en base a las exportaciones, como el caso de ProChile o la APEX de Brasil. Por ello, en el marco de una mayor internacionalización de la economía, se propone fortalecer la Fundación Exportar incrementando tanto su presupuesto como la participación activa de las cadenas productivas exportadoras.

A la organización de misiones comerciales, la Fundación podría instalar y gestionar “Business

Centers”, principalmente en la región de Asia Pacífico, dotando a la Fundación de un nuevo rol de

plataforma comercial en dicha región estratégica y profundizando una estrategia multilateral para

las exportaciones argentinas hacia los nuevos mercados que generan la mayor demanda mundial

de importaciones.

(De la edición impresa)

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