Movilización sindical, alerta oficial

¿Qué dijeron los columnistas políticos durante el fin de semana?

02-05-2016
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Julio Blanck, “Enorme acto: quien quiera oír que oiga”, Clarín.

“La situación social es el flanco débil del Gobierno en sus primeras veinte semanas de gestión. Inflación, suba de tarifas, recorte del gasto público y pérdida de empleos forman el paquete que afecta de lleno a los sectores populares, desde el trabajador sindicalizado hasta los millones de compatriotas que subsisten gracias a la ayuda social.

“Allí apuntaron los gremios, aunque se cuidaron de mantener abiertos los puentes con la Casa Rosada. “No somos enemigos del Gobierno, pero sí somos enemigos de las políticas económicas que instrumenta” dijo Hugo Moyano, ratificado como el jefe sindical de mayor convocatoria y peso político (?)

“El Gobierno también se preocupó por no forzar una ruptura. El propio Macri admitió que “mucha gente no llega a fin de mes”, aseguró que están trabajando en los mismos temas que demandan los sindicatos y explicó que la penuria social era el costo del “sinceramiento” de la economía. Al final del día el jefe de Gabinete, Marcos Peña, elogió al movimiento obrero y reconoció la masividad del acto. En línea con su jefe, resaltó que el Gobierno coincidía con la mayoría de las demandas de los gremios.

“Toda la reacción oficial pareció una elegante manera de transferir toda la responsabilidad y depositar las culpas en Cristina, que dejó semejante hipoteca. El artilugio puede funcionar, pero quizá no por mucho tiempo (?)

“Macri insistió en derramar optimismo sobre la mejora de la economía y el freno a la inflación en la segunda mitad del año. Los sindicalistas, con Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo a la cabeza, querían irse con más que la promesa de convocar al Consejo del Salario el 16 de mayo y la ratificación de que el Gobierno será parte del proceso de corrección de las injusticias del Impuesto a las Ganancias. Ese día, para los sindicalistas quedó claro que la demostración de ayer era imparable. A partir de allí cada cual atendió su juego”.

Mario Wainfeld, “Un acto monumental”, Página 12.

“Está en boga debatir si Macri ha disuelto la combatividad de los argentinos. La polémica es interesante, da para más que el final de la crónica. Va un anticipo. El oficialismo supo capitalizar la derrota del Frente para la Victoria, la dispersión lógica ulterior. Se manejó bien con los dirigentes. En las últimas semanas sus políticas re-juntaron a los adversarios.

“Es buen ejercicio rememorar la condición de la clase trabajadora a fines del siglo pasado o a principios de éste. La gente de a pie que demandaba en calles y plazas. Cambió, mucho. Los laburantes se ven mejor, con autoestima superior. Han ascendido social y económicamente, en promedio. El macrismo pone en jaque sus conquistas, sus puestos de trabajo y el nivel de ingresos. Se los convocó a la protesta, vaya si se sumaron.

“La movilización de ayer es una señal para los diputados que tratarán la ley de emergencia laboral. Y para el gobierno, en particular. La expresan decenas o cientos de miles de trabajadores. En paz, disfrutando del encuentro colectivo pero haciendo notar la majestad del número. La historia continuará”.

Eduardo Fidanza, “La Argentina en busca de un autor”, La Nación.

“Para entender la conducta actual de los poderes formales y fácticos del país, podría acudirse a una metáfora teatral: durante el gobierno anterior cada actor conocía el guión, que correspondía a una pieza clásica, el populismo, y sabía que el director conducía con mano férrea, sin tolerar disensos. La distribución de premios y castigos dependía del apoyo a su persona, no de las cualidades de cada uno. Y si alguien transgredía era desplazado. Por adhesión o por miedo, había disciplina. Ahora, la obra que se representa es posmoderna; el director, minimalista, y el margen de libertad, inédito. La disciplina fue reemplazada por la búsqueda de un acuerdo declamado, aunque todavía infructuoso. Así, cada actor, liberado de tutelas, se mueve por el escenario sin restricciones, buscando prevalecer antes que contribuir al interés común. Ya no hay temor, pero tampoco amor. Existe libertad, pero no coordinación colectiva (?)

“Cuando se discuten los déficit de la comunicación del Gobierno, deberían incorporarse en el análisis las variables aludidas, que operan como condicionantes: la herencia kirchnerista; la misión comprometida, aunque no se sabe si asumida, de PRO para terminar con el narco y la pobreza; la anomia moral que caracteriza a los argentinos, y la conducta de las corporaciones, acostumbradas a disciplinarse con el látigo, pero no con la libertad.

“En este contexto, la dificultad de narrar excede al poder político. Los demás intérpretes tampoco encuentran el tono, y en medio de la confusión buscan hacer la suya. El anterior director fijaba las reglas con autoritarismo, pero todos sabían a qué atenerse. Por eso, la Argentina, una sociedad acostumbrada a los liderazgos fuertes, acaso necesite saber pronto, como aquellos personajes de Pirandello, si dispone de un autor que, sin maltratarla ni corromperla, le restituya la brújula y el libreto”.

Mauricio Maronna, “Entre bóvedas y alcancías”, La Capital de Rosario.

“Las malas noticias económicas hicieron mella en la imagen de Mauricio Macri, ya sin luna de miel pero con un festival de allanamientos y revelaciones en las interminables estancias de Lázaro Báez que les permiten mantener sobre tablas la memoria reciente respecto de los desaguisados del gobierno anterior.

“El Ejecutivo apuesta a acertar todos los plenos en el segundo semestre, intentando darle carisma y expectativa de vida a un conjunto de medidas que lo único que hizo es ralear el bolsillo y alterar las expectativas de buena parte de la sociedad que votó por Cambiemos (?)

“En ese escenario de precios altos, ex funcionarios investigados y expectativas en curso se jugará el partido clave. Se sabe que, al fin de todo, la competencia de las demandas de la sociedad entre corrupción y economía termina inclinándose por la segunda opción. “El órgano más sensible del hombre es el bolsillo”, decía Juan Perón, que algo sabía de esas cosas.

“Macri parece transitar sus primeros meses en el gobierno con una lógica blindada. Se muestra convencido de que las políticas de ajuste son el único prólogo posible para una futura “revolución de la alegría” y no cede ante las demandas opositores, aunque ello lo conduzca hacia un desabrido veto a la ley que suspende los despidos.

“Estamos mal, pero vamos bien”, es la consigna no declamada del gobierno, aunque no sea la sensación térmica que registra la sociedad”.

Federico Diego van Mameren, “¿Cuánto dura la paciencia?”, La Gaceta de Tucumán.

“¿Cuánto dura exactamente la paciencia? Es imposible precisarlo. Según el diccionario, la paciencia es “la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse”. En base a esa acepción de la Real Academia el tiempo de durabilidad es exactamente cuatro meses. Ayer los gremios unidos confirmaron que no van a darle más tregua a la gestión de Mauricio Macri. Precisaron con multitudes no soportan más, que se alteraron (?)

“Cuando los gremios unidos empezaron a desgranar sus reclamos, el Gobierno nacional ha salido a blandir la frase: “tenemos la misma agenda”. De alguna manera los unos y los otros reconocen un mismo destino, aunque los caminos son diametralmente opuestos. En ese tironeo no hay paciencia que aguante.

“En el terreno estrictamente político el peronismo sacó a la calle su bandera gremial, la más fuerte que ha tenido desde que se constituyó. Con esos liderazgos y con varias calles llena de seres humanos le ganado una pulseada a Macri y le ha puesto una agenda no deseada por el Presidente. Macri incluso no ha podido capitalizar el acto en Yerba Buena donde desempolvó proyectos millonarios. Como esos goleadores que tienen la foto de la novia debajo de la camiseta para mostrar, Macri hizo el gol pero por la televisión se vio otra cosa”. Política

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