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Las tres velocidades de la economía global

El prónostico del FMI

23-04-2013
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Las dinámicas de crecimiento económico se han vuelto cada vez más heterogéneas.“Lo que hasta ahora había sido una recuperación a dos velocidades, fuerte en las economías de mercados emergentes y en desarrollo pero más débil en las economías avanzadas, está convirtiéndose en una recuperación a tres velocidades. Las economías de mercados emergentes y en desarrollo mantienen su dinamismo, pero las avanzadas parecen haber llegado a un punto de bifurcación entre Estados Unidos y la zona del euro. Nuestros pronósticos así lo reflejan. El crecimiento en las economías de mercados emergentes y en desarrollo alcanzará 5,3% en 2013 y 5,7% en 2014. En Estados Unidos, el pronóstico es de 1,9% en 2013 y 3,0% en 2014. En cambio, para la zona del euro se pronostica una caída de 0,3% en 2013 y un rebote de 1,1% en 2014”, sostiene el Panorama Económico Global que difundió el Fondo Monetario Internacional (FMI) la semana pasada.

La economía global en su conjunto ha ganado velocidad en los últimos trimestres y se espera un crecimiento del PIB mundial de 3,25% y de 4% en 2014. “La actividad se ha estabilizado en las economías avanzadas y ha repuntado en las economías de mercados emergentes y en desarrollo, gracias al apoyo de las políticas y a un resurgimiento de la confianza. Antes de este repunte se había registrado una desaceleración en el primer semestre de 2012, que se vio reflejada en la producción industrial y el comercio internacional”, añade el informe y sostiene que los riesgos a la baja han disminuido.

Destaca, a la vez, la prudencia macro de las economías emergentes: “Las condiciones que se observan hoy ?precios elevados para las materias primas, tasas de interés bajas, fuerte afluencia de capitales? seguramente habrían desembocado en auges de crédito y sobrecalentamiento en tiempos pasados. Pero esta vez las autoridades, en general, han logrado mantener la demanda agregada en línea con su nivel potencial”.

Las principales preocupaciones del FMI para los próximos meses siguen centradas en el mundo desarrollado, con Europa a la cabeza. “En el corto plazo, los riesgos están vinculados sobre todo a la evolución de la zona del euro, incluida la incertidumbre por las secuelas de los acontecimientos en Chipre y la situación política en Italia y los factores de vulnerabilidad en la periferia”, sostiene el FMI, aunque también advierte sobre los desafíos de Estados Unidos y Japón.

Por regiones

Europa: Desde el informe de octubre de 2012, la turbulencia en la zona del euro se ha moderado, en respuesta a las medidas de política adoptadas ya sea en los distintos países como a nivel europeo. Pero la actividad económica sigue estando debilitada, y las proyecciones de crecimiento para 2013 se han reducido debido a que la debilidad se ha contagiado de la periferia al núcleo. Los riesgos a la baja para las perspectivas provienen del estancamiento y del resurgimiento de tensiones si las políticas no mantienen su impulso, o si la evolución en Chipre provoca una prolongada fragmentación de los mercados financieros.

Estados Unidos y Canadá: La recuperación avanza en Estados Undos al reactivarse el mercado inmobiliario y mantenerse condiciones financieras propicias. Se ha contenido la amenaza de un “abismo fiscal”, pero es preciso hallar soluciones duraderas a los riesgos fiscales.

Asia: En 2012 el desempeño económico de Asia fue moderado, pero se prevé que el crecimiento repuntará gradualmente durante 2013 al fortalecerse la demanda externa y mantenerse una vigorosa demanda interna. La demanda privada se verá apuntalada por una orientación monetaria laxa y, en algunos casos, por las políticas fiscales; por condiciones financieras favorables, y mercados de trabajo resistentes. Sin embargo, aun cuando se atenúen los riesgos extremos mundiales, adquieren mayor relevancia los riesgos y desafíos que tienen su origen dentro de la región, entre ellos el aumento gradual de los desequilibrios fiscales en algunas economías y la posibilidad de que una eventual pérdida de confianza en las políticas económicas de la región ocasione perturbaciones en el comercio exterior y la inversión. Las autoridades deben encontrar el equilibro entre respaldar un crecimiento sostenible y más inclusivo y la necesidad de contener los riesgos para la estabilidad financiera mediante una supervisión adecuada.

América Latina y el Caribe: El crecimiento del producto se moderó en cierta medida en América Latina y el Caribe durante 2012, pero la demanda interna se mantiene firme y los déficits en cuenta corriente externa se han ampliado más, a pesar del alto nivel de precios de las materias primas. Se proyecta que el crecimiento aumentará a 3,5% en 2013, gracias a un repunte de la demanda externa, condiciones de financiamiento favorables y el efecto de la aplicación de políticas más laxas en algunos países. Las autoridades en América Latina tienen que reforzar las defensas fiscales, frenar la acumulación de factores de vulnerabilidad financiera e impulsar reformas que promuevan el crecimiento. En la región del Caribe, los desafíos de política económica son más apremiantes porque el crecimiento sigue frenado por los altos niveles de deuda y la poca competitividad.

Oriente Medio y norte de Africa: El desempeño económico de Oriente Medio y norte de Africa una vez más arrojó resultados mixtos en 2012. Si bien la mayoría de los países exportadores de petróleo de la región crecieron a ritmos saludables, el crecimiento económico siguió siendo lento en los países importadores de petróleo, que en muchos casos están atravesando transiciones políticas. Se prevé que en 2013 estas diferencias se reducirán.

Africa subsahariana: Se prevé que la región de Africa subsahariana siga registrando un rápido ritmo de crecimiento durante 2013?14, y que tanto los países ricos en recursos naturales como las economías de menor ingreso se beneficien de una sólida demanda interna. La principal fuente de riesgos para el crecimiento es el contexto externo, sobre todo para las economías de mediano ingreso y las economías exportadoras de minerales. Teniendo en cuenta que el entorno mundial aún es incierto, los países de vigoroso crecimiento que disponen de escaso margen para la aplicación de políticas deberían recomponer sus saldos fiscales sin menoscabar la inversión productiva.

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