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La recesión y sus consecuencias

Un escenario con algunos "beneficios"

01-04-2014
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A fines de 2013, pocos economistas pronosticaban una recesión para este año aunque anticipaban que la economía crecería menos. Ahora, casi todos, sostienen que el PIB caerá en 2014. Los pronósticos varían sobre la magnitud que puede tener la contracción pero la mayoría la ubica entre 1% y 2%. Sería el segundo año desde que gobierna el kirchnerismo (el anterior fue 2009) en que habrá una recesión. La diferencia es que, en aquella oportunidad, la contracción tuvo su origen en una crisis internacional espectacular mientras que ahora se explica por decisiones de política económica locales. El mundo crece y la economía de los emergentes (sobre todo latinaomericanos), si bien se desaceleraron, siguen en terreno positivo.

Las recesiones nunca son bienvenidas menos para un Gobierno que siempre apostó a maximizar el crecimiento y el consumo aun al precio de tener una tasa de inflación más alta. Ese fue el modelo elegido para salir de la crisis 2001-2002 y que se sostuvo en el tiempo.

¿Qué hará el Gobierno frente a la recesión?

El Gobierno solía cuestionar a la oposición diciéndole que las medidas que proponía apuntaban a enfriar a la economía. Es opinable que ese haya sido el deseo de la oposición pero de lo que no hay duda es que hay medidas, como las que está tomando ahora el Gobierno, que enfrían la actividad.

Una suave recesión puede ser un bálsamo transitorio para el Gobierno porque bajará la tensión en varios frentes. Ayudará a moderar la tasa de inflación y consecuentemente los reclamos salariales. Muchas paritarias se están cerrando con una cláusula que permite reabrirlas más adelante si los precios se desbocan. Hoy, recesión mediante, no parece el escenario más probable, con lo cual los aumentos salariales quedarán en torno al 30% para todo el año. La menor actividad hará caer las importaciones y eso aumentará el saldo comercial, que es la única fuente relevante de oferta de dólares con la que cuenta la economía.

Pero puede aumentar el malhumor social y herir aún más al relato. ¿Aflojará el Gobierno, por ejemplo, bajando las tasas de interés y demorando nuevos ajustes tarifarios si percibe que la situación social se tensa en exceso o dejará que la recesión haga el trabajo sucio?

Tampoco puede olvidarse que en 2009 el Gobierno hizo algunas correcciones ?entre ellas, en materia de tipo de cambio- que ayudaron a crear las condiciones para el gran rebote de la economía que se produjo en 2010 y 2011 en el marco de la recuperación global. ¿Apuestan a algo similar, aunque de diferente magnitud, para 2015?

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