La pauta oficial y los casos de corrupción

05-05-2016
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Por Agustín Indaco

A través de la cobertura que los distintos diarios locales le han dado a la causa de “la ruta del dinero K” y a la filtración de los Panamá Papers se ha puesto en evidencia que existen diferencias en la importancia que los periódicos le asignan a cada noticia. Mientras Página/12 le dedicó tapas enteras a la revelación de que Mauricio Macri aparece como director de empresas offshore no declaradas, La Nación y Clarín apenas han tratado el tema en sus tapas, pero sí han seguido de cerca los sucesos en las causas contra el kirchnerismo.

Dado que no es claro cuál es el parámetro que un diario deba adoptar para decidir la importancia de cada noticia, resulta lógico y esperado que exista cierta variación en la cobertura que cada diario le destina a cada noticia. Ahora bien, ¿qué ocurre si el parámetro que rige esta decisión se ve influido por el monto que cada diario recibe como pauta oficial por parte del gobierno de turno? Los diarios dejan de ser independientes. Y la cobertura de los hechos deja de ser objetiva.

Rafael di Tella e Ignacio Francescheli estudiaron cómo influye la pauta oficial que reciben los principales diarios argentinos en la cobertura que le brindan a los casos de corrupción que involucran a funcionarios públicos en ejercicio. Dado que en Argentina el Gobierno cuenta con total discreción a la hora de repartir publicidad oficial entre los medios, el trabajo busca estudiar si éstos pueden modificar la cobertura de los periódicos sobre temas que lo perjudiquen.

El estudio cubre el período 1998-2007, por lo tanto abarca los gobiernos de Carlos Menem, Fernando De la Rúa, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. Es decir, que el efecto que están midiendo excedería tanto a los partidos como a las ideologías políticas. En cuanto a los diarios en observación, el trabajo analiza la cobertura de Clarín, La Nación, Página/12 y Ambito Financiero.

Para obtener una medida cuantificable y objetiva de la cobertura de casos de corrupción por parte de cada diario, los economistas miden el porcentaje de cada tapa de diario que se dedica a cubrir casos de corrupción que implican a funcionarios públicos. Eso les permite comparar el espacio que cada periódico le dedicó a cubrir casos de corrupción en comparación a los otros medios en estudio. El trabajo encuentra una fuerte correlación negativa entre el monto de la pauta oficial destinada a un diario y el porcentaje de la tapa que cubre casos de corrupción. Lo que sorprende es el tamaño del efecto: un aumento de aproximadamente US$ 70.000 en publicidad oficial en un periódico se traduce en una reducción en la cobertura de casos de corrupción en la tapa de ese diario a la mitad.

¿Un problema argentino?

Si bien el uso discrecional de la pauta oficial no es un problema particular de la Argentina, varios trabajos empíricos (Besley y Prat: 2006 o Petrova: 2010) muestran que cuando el mercado publicitario de los diarios está integrado por una amplia variedad de empresas privadas, el poder del gobierno de utilizar la pauta oficial como herramienta de influencia sobre los medios se diluye. Por lo tanto, en los países desarrollados donde el mercado publicitario suele ser importante, el uso de la publicidad oficial para influir a los medios no suele ser tan efectiva.

En estos países la relación entre el gobierno y los medios parecería depender más de su cercanía ideológica que de la pauta oficial. En Estados Unidos por ejemplo, donde existe un claro bipartidismo, los medios suelen marcar una clara línea ideológica que se identifica con la de sus lectores, y defienden los linajes de dicho partido. Por ejemplo, Ricardo Puglisi y James Snyder encuentran que los diarios que respaldan a los demócratas suelen darle mayor espacio a notas sobre la tasa de desempleo cuando el presidente es republicano, y viceversa. Por ejemplo, ante un aumento del desempleo del 1%, un diario prorrepublicano brindará 15% más de noticias al respecto si el presidente en ejercicio es demócrata.

Pero en el caso de Argentina, Di Tella y Francescheli destacan que las diferencias en cobertura no están asociadas a la afinidad ideológica que puede existir entre los periódicos y el gobierno de turno. De hecho, el trabajo señala que el monto de la pauta oficial es cinco veces más importante para determinar la cobertura de corrupción que la proximidad ideológica entre el periódico y el gobierno. Por lo que el principal aporte de este trabajo es, justamente, poner en evidencia el problema inherente, que existe en el país dado que el gobierno tiene total discreción a la hora de decidir la distribución de la publicidad oficial.

Trabajos relevantes:

“Government Advertising and Media Coverage of Corruption Scandals”.

“Handcuffs for the Grabbing Hand? Media Capture and Government Accountability”.

“Newspapers and Parties: How Advertising Revenues Created an Independent Press”.

Media Coverage of Political Scandals”.

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