“El proyecto con Chevron es una prueba piloto”

Entrevista al especialista Nicolás Di Sbroiavacca

10-09-2013
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Nicolás Di Sbroiavacca es un ingeniero en petróleo de la Fundación Bariloche. Su última investigación “Shale Oil y Shale Gas en la Argentina. Estado de situación y prospectiva” trata de arrojar luz sobre el potencial que tiene el país en recursos no convencionales. En una conversación con El Economista, el especialista da algunas pistas de los alcances del acuerdo YPF-Chevron y habla del desafío que significa volver al autoabastecimiento energético.

¿La Argentina tiene realmente una oportunidad en recursos no convencionales?

Se habla de un potencial cercano a 67 veces las reservas probadas del país en el caso del gas, y de 11 veces las de petróleo. Pero todavía hay que hacer un gran esfuerzo exploratorio para convertir estos recursos en verdaderas reservas. Los números actuales hablan de recursos no probados. Por eso esta cifra se corrige una vez que se empieza a explorar. El proyecto de YPFChevron en Vaca Muerta va a ser el primer emprendimiento que nos va permitir tener los parámetros locales necesarios para evaluar los recursos.

Por lo tanto, el acuerdo con Chevron sería sólo un primer paso?

Lo de Chevron en Vaca Muerta va a funcionar como una experiencia piloto para determinar cuál es el potencial y ver si realmente se pueden sacar esos volúmenes. Es un primer paso en la curva de aprendizaje donde juegan cuestiones ambientales, de regulación y también de costos. Antes de vender la piel del oso, primero hay que cazarlo. Creo que es muy importante, más que nada, para empezar a pensar en un diseño de política energética.

¿La planificación futura resulta fundamental?

A esto llegamos por una falta de planificación. Las voces que alertaban que íbamos a tener un desabastecimiento del petróleo y del gas, no son de ahora. Hay varios papers desde fines de la década del noventa que advertían sobre esta situación. En el caso del petróleo, la producción viene declinando desde 1998 y la del gas, desde 2004. Esto se percibía de forma clara porque la productividad de las cuencas iba en picada. De las 20 cuencas que están productivas en el país, cinco están en producción activa desde hace más de 100 años.

¿Es posible volver al autoabastecimiento energético?

Antes del 2020 va a ser muy complicado. Con el proyecto y las inversiones dispuestas en el proyecto con Chevron no se recupera el abastecimiento. Para alcanzarlo, hay que plantear un escenario con inversiones cercanas a los US$ 15.000 millones al año. Esto representa triplicar lo que actualmente invierte la industria petrolera en recursos convencionales.

¿Por qué las inversiones son mayores en estos proyectos no convencionales?

Porque requieren de procesos mucho más complejos, de mayor riesgo y con mayores costos. La exploración de estos pozos implica una técnica específica que es la de las fracturas múltiples. La fracturación permite aumentar el drenaje del petróleo al pozo, generando una ruptura de la roca. Esta técnica se realiza desde hace más de 50 años y se utiliza en algunos pozos convencionales para aumentar la productividad. Pero para explotar los recursos no convencionales en lugar de hacer una fractura se hacen entre 5 y 10. Porque se busca petróleo remanente en la roca madre que está a mayor profundidad. Además, hay que hacer un pozo vertical y otro horizontal.

¿Cuánto más caro es?

El costo de un pozo convencional en la Argentina oscila entre US$ 1 y US$ 4 millones. En el caso del shale estamos hablando de pozos de más de US$ 9 millones. La empresa Apache gastó US$ 24 millones para perforar un pozo de shale gas en la formación Los Molles, que tiene petróleo en roca madre más profunda que Vaca Muerta.

¿Esta es una de las razones de la búsqueda de socios?

La inversión es elevada, los riesgos son altos, la tecnología es específica y, además, hay que saber manejarla. Frente a este cóctel es necesario diversificar el riesgo y compartirlo. Creo que en este sentido, la estrategia de buscar socios es la correcta.

¿Chevron es un buen socio?

No puedo decir si es o no el socio ideal. Seguramente aparecerán otros. Ahora se está hablando de Pemex. Chevron no participó en la primera ola de exploración de hidrocarburos no convencionales que tuvo su auge en Estados Unidos en 2005. Me parece que la estrategia es posicionarse en la Argentina que, según los informes internacionales, está entre los primeros países con mayor potencial de recursos no convencionales, junto a China. Creo que apuestan a tener éxito en este proyecto para generar el posicionamiento que inicialmente no tuvieron en su país.

¿La apuesta debe estar sólo en los recursos no convencionales?

En el período de transición no sólo se necesitan de los recursos no convencionales. Este tiempo de aprendizaje va a ser largo y en el medio hay que estar activo en otros frentes. Es necesario empezar a plantear una batería de medidas que permita en el mediano plazo reactivar los recursos que ya tenemos, los recursos convencionales.Y esto es relativamente más sencillo.

¿Qué se puede hacer en este sentido?

Pensar en restablecer reservas en crecimiento, hacer más recuperación secundaria y desarrollar equipos nacionales de workover, que son equipos que permiten hacer reparaciones para mejorar la productividad. Hay que pensar en las otras quince cuencas sedimentarias de las cuales sabemos algo pero no todo. Darle importancia a las cuencas en el Mar Argentino que están a más de mil metros de profundidad. Reactivar los yacimientos del sur y los australes.

Y para el diseño de una política energética a largo plazo, ¿qué habría que tener en cuenta?

Creo que mejorar la oferta de hidrocarburos es una cuestión importante pero a la vez es necesario diversificar de una vez por toda la matriz energética. Más allá de que podamos encontrarnos encima de otra Loma de la Lata en Vaca Muerta, hace cuarenta años que dependemos casi en el 90% del petróleo y el gas. Nuestra matriz ha sido netamente hidrocarburífera y es necesario salir de un pensamiento de abundancia energética para abordar un país de cierta escasez energética. Por eso es fundamental pensar si o si en la planificación. Lo hacen Uruguay, Chile y el mismo Brasil, que hace 45 años sólo abastecía 25% de su mercado y ahora exporta petróleo.

No parece una tarea fácil?

Es un gran desafío. Hay que repensar el rol de las energías renovables, la generación distribuida y también hacer hincapié en la eficiencia energética. Y hablo de repensar el sistema de transporte y también el del uso residencial de estos recursos. Un ejemplo muy claro es que muy pocas casas en el sur están preparadas ediliciamente para el frio. Y esto también influye en el consumo. Hay que pensar qué se puede hacer desde lo micro para revertir esta situación.+

Recuadro I: Etapa inicial

Hasta ahora, los avances en la exploración de los recursos no convencionales han sido escasos. El informe de Nicolás Di Sbraiovacca sobre shale oil y shale gas revela que la producción en la Argentina lleva tan sólo tres años. Hasta el año pasado se habían perforado en el país 72 pozos no convencionales y 67 pozos correspondían a Vaca Muerta. Sin embargo, este año se empieza a acelerar el proceso. Para el 2013 se prevé avanzar con 130 pozos. Los yacimientos de shale descubiertos en el país son básicamente seis:

Tres en la cuenca del Golfo San Jorge (Cañadón Yatel, Los Perales y Lomas del Cuy). YPF tiene en estos yacimientos 100% de participación. Son básicamente de petróleo.

Tres en Vaca Muerta dentro de la Cuenca Neuquina: Loma del Molle (45% YPF, 45% Exxon?Mobil y 10% G&P), Orejano (50% YPF y 50% Dow) y Loma La Lata y Loma Campana (YPF 50% y 50% Chevron).

Recuadro II: Líder en potencia

La Argentina es el segundo país, detrás de China, con mayor potencial de gas no convencional. En el caso del petróleo, ocupa el cuarto puesto de un ranking liderado por Rusia, Estados Unidos y China..

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