El Economista - 70 años
Versión digital

lun 25 Oct

BUE 29°C

Versión digital

lun 25 Oct

BUE 29°C

“El modelo actual está agotado”

Entrevista a Carlos Pérez, ex director del BCRA

29-05-2015
Compartir

(Por Facundo Matos)

Teniendo en cuenta únicamente las reservas realmente disponibles que posee el Banco Central, ¿en qué medida son suficientes los activos que dejará la entidad al próximo Gobierno?

En una prueba ácida de medición de reservas internacionales netas, el swap con China, las facilities con el Banco de Francia y la deuda pagada pero no cobrada por el fallo Griesa son tres conceptos que tienen que ser descontados. Entre los tres suman US$ 8.500 M, con lo cual si se los extrae de los US$ 34.000 M que informa el Banco Central, estaríamos en un importe cercano a los US$ 26.000 M de reservas netas. ¿Si es suficiente? En términos de PIB y de meses de importaciones, Argentina ha caído bastante. Pero nuestro país tiene una experiencia bastante particular, que es que tiene más variables explicativas que el resto.

¿Por qué?

En un país desarrollado, el nivel de reservas no es tan relevante porque la moneda tiene crédito y confianza suficiente como para que la acepte la población y la comparación regional no es tan válida porque los países vecinos tienen inflación de un dígito, por lo que a la hora de hablar de reservas, el nivel que requiere Argentina depende de otras variables: la comercial, que son los meses de importaciones, que pueden ser hoy 3, 4 o 5; el pago de compromisos de deuda en dólares a corto plazo; y la variable financiera, porque como Argentina es un país que tuvo confiscación de depósitos, no es ilógico pensar que una parte de los agregados monetarios quiera dólares y en algún momento pueden querer ir a buscarlos. Por eso se tuvo que poner el cepo. Sin ninguna restricción, tendríamos que tener un tipo de cambio más alto.

Que es una de las variables que el Gobierno más tiene en cuenta en pos de controlar el clima social.

Sí, pero no es gratuito. Una cosa es la coyuntura y otra la estructura económica. En 2009, había aproximadamente US$ 2.000 M de pasivos monetarios y más o menos US$ 50.000 M de reservas. Cuando hacés el cociente entre las dos cosas, te da un tipo de cambio de paridad de cuatro que aunque no tiene por qué ser el tipo de cambio de mercado estaba en línea con el tipo de cambio del mercado en ese entonces, que era de 3,80 pesos. Hoy tenés $ 800.000 M de pasivos monetarios y reservas netas de US$ 26.000 M, lo que te da un tipo de cambio de paridad de 30 pesos. Con esto no quiero decir que el tipo de cambio tenga que ser 30 pesos, pero no pasa nada porque está el cepo. ¿Y qué problemas te trae a cambio? Provoca tensiones en la cuestión inflacionaria porque te genera automáticamente brecha cambiaria, en las exportaciones netas porque con la brecha los exportadores tratan de retener lo más que pueden y los importadores de comprar, y adicionalmente es un factor de incertidumbre económica muy importante. Por eso yo haría un paralelo con el corralito: si hay confiscación de depósitos, por supuesto que no va haber fuga de depósitos, pero tenés problemas mayores.

E impide el crecimiento.

Sí, el segundo mandato de Cristina Fernández fueron cuatro años sin crecimiento económico y con salto inflacionario. El outpout económico te refleja un resultado económico malo, que es consecuencia de una política fiscal y monetaria en exceso expansiva. Y por supuesto, lleva a un escenario inflacionario. Entonces, lo que creo es que está agotado un modelo, el de política fiscal y monetaria expansiva en el cual el déficit fiscal fue siendo cada vez más alto, requiriendo más emisión monetaria. Es un modelo que dio algo de rédito y favoreció la reelección de la Presidenta en 2011 pero que claramente se agotó en el segundo mandato.

¿Es esa política la que llevó a que el Gobierno tuviera que salir a buscar financiamiento a través del endeudamiento?

No, yo creo que está mal que Argentina haya usado las reservas para falsamente endeudarse, porque en realidad se desendeudó con los acreedores privados y se endeudó con la Anses y el Banco Central. Pero me parece bien que ahora se esté tomando deuda para renovar deuda y que se reconozca que está agotado ese esquema. Hasta me parece sano el Bonar 2024 teniendo en cuenta que van a vencer en octubre más de US$ 6.000 M del Boden 2015.

¿Cómo ve la herencia que deja el kirchnerismo?

Está claro que la herencia que queda es pesada. Si uno tuviera que buscar una analogía, tal vez lo más parecido es 1999. La ventaja es que los tres candidatos presidenciales con mayores posibilidades han hecho un diagnóstico económico acertado. Seguro que la salida es difícil, esperemos que no sea traumática y eso va a depender de cómo se lleve el diagnóstico a la práctica.

¿Cuánta importancia tiene la velocidad con la que se implementarán esos cambios?

Es muy importante, porque si vas muy lento te puede pasar lo que ocurrió entre el 1999 y 2001. A mayor gradualismo, mayor riesgo de trauma. Aunque también hay que tener cuidado con eso de que el 11 de diciembre no tenemos más cepo. Habrá algunas decisiones tendrán que ser inmediatas y otras pueden ser tomadas de manera inmediatas pero de implementación gradual.

¿Por ejemplo?

La cuestión fiscal es un tema que no se puede reducir de un día para el otro. Lo mismo con el tema inflacionario, que está muy correlacionado con lo fiscal. Es impensable pasar de una inflación del 30% a una del 6% o de un déficit fiscal del 7% a un resultado fiscal neutro. Y también requerís de una mezcla de variables a utilizar. Si se piensa que solo devaluando se corrige, es equivocado, y si uno cree que solo con endeudamiento, se arregla, también. Se necesita modificar algo de tipo de cambio, algo de disminución de retenciones, tasas de interés más atractivas para los ahorristas, algo de endeudamiento.

¿Y con el tipo de cambio?

Pensar en liberar inmediatamente el cepo cambiario me parece un tanto difícil, lo que no quiere decir que la decisión de ir hacia un mercado libre y único de cambios no sea inmediata. Para el fin del cepo hay que combinar un viraje de 180 grados de la política económica pero con implementaciones que deben ser graduales.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés