El Economista - 70 años
Versión digital

mar 19 Oct

BUE 18°C

Versión digital

mar 19 Oct

BUE 18°C

“El Gobierno no va a devaluar en 2013”

Entrevista con Ricardo Arriazu.

19-10-2012
Compartir

Luego de su presentación en el 48º Coloquio de IDEA, Ricardo Arriazu dialogó con El Economista, repasó el impacto del escenario internacional en la Argentina y la coyuntura económica.

¿El país está ante una oportunidad histórica?

La Argentina hoy tiene los mejores términos de intercambio de su historia, junto a los de 1972-1974 y 1946- 1948. Además, tiene una alta productividad agrícola. Pero lo más importante es que ha descubierto yacimientos enormes de hidrocarburos no convencionales. Jamás en la vida la Argentina tuvo una combinación de factores tan positivos. Son tan positivos que, aún cometiendo errores, crecemos.

Pero la soja la podemos cosechar, mientras que el shale gas sigue incrustado en las rocas.

Es verdad. Si ofreciéramos las condiciones típicas de un esquema de shale gas, en 2013 vendrían 100 compañías a buscarlo. Lo que hay de hidrocarburos no convencionales equivale a varias décadas de soja. Es una oportunidad fenomenal.

En una entrevista reciente dijo que “el valor de la cosecha es lo que determina el ciclo económico en la Argentina”. ¿Eso implica que 2013 será positivo, ya que habrían abundantes lluvias y un buen set de precios?

Siempre digo que los principales factores en la Argentina son los movimientos de capitales y el valor de la cosecha. El año que viene la cosecha tendrá un valor mayor, tanto porque salimos de una sequía y habrá mayor volumen como por los precios internacionales que, si bien están cayendo, serán más altos que los de la campaña pasada. Según mis cálculos, la cosecha valdrá entre US$ 8.000 y US$ 15.000 millones más. Eso es suficiente para mover la economía del crecimiento negativo actual a uno positivo. Faltan otros factores, como la confianza, saber qué hará la cadena productiva con esos recursos que recibirá y saber si uno podrá importar insumos, entre otras cosas. Lo que está claro es que el año que viene va a ser mejor en términos económicos.

Por lo menos, va a haber dólares?

Sí, para el Gobierno. Y, en teoría, para importar también. Si me pregunta si habrá dólares para comprar libremente, la respuesta es que no.

¿Para importar qué? ¿Energía?

La energía va a demandar casi la misma cantidad de dólares que este año o quizás un poquito más, pero con una cosecha de US$ 15.000 millones más y, a la vez, US$ 12.000 millones más de exportaciones. De hecho, el aumento importante de las importaciones en 2013 figura en el Presupuesto y es uno de los únicos guarismos creíbles del proyecto.

¿En que usará el Gobierno este excedente?

Entra el dinero. El Gobierno se lleva, directamente, una parte vía retenciones y el resto se lo llevará indirectamente. Por lo tanto, lo gastará en consumo interno. Luego dependerá en qué gaste el resto la cadena productiva. Históricamente, lo gastó en maquinaria agrícola, construcción y automóviles. Eso tiene un efecto multiplicador en la demanda interna y en el empleo. Es lo que pasó en todos los últimos años.

El tipo de cambio se ha venido apreciando últimamente. Este año, la apreciación está continuando, pero a un ritmo menor. ¿Qué espera para el 2013 en la carrera precios-dólar?

¿Usted cree que en un año electoral el Gobierno va a modificar la política cambiaria?

Algunos hablan de un deslizamiento del tipo de cambio entre el 15 y 20% para 2013.

Ya estamos hoy en el 15%. Compárelo con la inflación que usted quiera, pero sobre todo hay que compararlo con el salario para saber qué pasa con el costo laboral unitario. La respuesta es que, quizás sea menor el ritmo, pero la apreciación seguirá.

¿Por qué no devaluará el Gobierno en un año electoral?

Una devaluación que mejore del tipo de cambio real implica, por definición, una caída del salario real. No va a hacer eso en un año electoral.

Algunos de sus colegas sostienen que en los últimos meses, luego de un segundo trimestre muy frío, han aparecido brotes verdes en términos de actividad. ¿Comparte?

Todos nuestros datos indicaban que tenían que haber brotes verdes. Pero lo datos que van llegando no son tan buenos. De hecho, estamos sorprendidos de por qué no aparecen estos brotes. Un posible factor es que todavía no tenemos la cosecha. Otro factor es que hay medidas que aumentan la desconfianza.

¿O sea que no se ve un rebote fuerte, por ahora? Al estilo de 2009, por ejemplo.

¿Al 8% o 9%? No, olvídese.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés