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Diez desafíos para el sucesor

Según Miguel Kiguel, titular de EconViews

13-02-2015
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En poco más de 10 meses, asumirá un nuevo Presidente de la Nación y, en el plano económico, enfrentará, valga la redundancia, 10 difíciles desafíos, según el último informe semanal de Miguel Kiguel. “Generar las condiciones para salir de la estanflación y volver a crecer en forma sostenida no será sencillo. Para corregir los desajustes macro y recrear un ambiente favorable a las inversiones de largo plazo, el próximo Gobierno deberá encarar desafíos complicados y de forma simultánea, en tanto muchos de ellos se encuentran relacionados entre sí”, opina Kiguel, titular de EconViews. Los diez principales desafíos son:

1 En primer lugar, aparecen los controles cambiarios. “Los controles de capitales, especialmente el giro de utilidades y la compra de divisas, dieron lugar a una amplia brecha cambiaria y terminaron limitando tanto la oferta neta de divisas como el crecimiento. A su vez, dieron lugar a una segunda ronda de controles, también nociva para el crecimiento, como las limitaciones para importar insumos y bienes de capital”, opina el economista.

2 El tipo de cambio atrasado también será un dolor de cabeza, difícil de remediar sin efectos colaterales. “El próximo Gobierno recibirá un tipo de cambio muy atrasado respecto al que precisan la industria y las economías regionales para mantenerse dinámicas. Esto dificulta la tarea de desmantelar los controles cambiarios, aun más en un entorno de alta inflación”, dice y añade: “Las deudas que ajustan al cambio oficial, muchas de ellas provinciales, representan otro desafío”.

3 En el tercer lugar, uno de los desafíos más grandes: la inflación. “Al igual que sucede con los controles y el atraso cambiario, el Gobierno deberá encarar este desafío evitando al mismo tiempo afectar la actividad económica y el empleo. Es una tarea compleja, pero posible, como lo demuestran numerosas experiencias. La credibilidad, el timing y contar con líneas de financiamiento externo serán importantes para ello”, dice.

4 Vinculado al desafío anterior se encuentra el ascendente déficit fiscal. “Es un problema tanto por su tamaño como por el modo en que se financia mediante la monetización, la inflación y otros impuestos distorsivos. El déficit es muy elevado tras excluirse los recursos no tributarios del Banco Central, tributos que en realidad pertenecerían a las provincias, etcétera”, escribe el economista.

5 Los subsidios y las tarifas atrasadas aparecen en la quinta ubicación. “El atraso tarifario, en especial en las tarifas residenciales de luz y gas en CABA y GBA, tiene un costo fiscal alto, es regresivo y dificulta las necesarias inversiones en energía. Representa un desafío complejo, por el costo político que implica y por su efecto en la inflación”, sostiene.

6 El déficit energético, que “tiene un costo fiscal y de divisas elevado”, será otra asignatura. “Para poder revertirlo, en los próximos diez años, se estima son necesarias inversiones en torno a los US$ 15.000 millones al año. Hoy tales recursos sólo pueden ser canalizados a través del financiamiento externo”, expresa Kiguel.

7 Las reservas del Banco Central también deberán ser recompuestas. “Al igual que sucede con el sector energético, el Gobierno recibirá un Banco Central relativamente descapitalizado. Para alcanzar una mayor estabilidad monetaria, es necesario que incremente su capital y alcance mayores grados de autonomía del poder político”, dice.

8 Otra tarea, más política pero de alta incidencia en lo económico, es la recomposición institucional. “Debe recuperarse la credibilidad en el Indec, y en el funcionamiento de instituciones fiscales y monetarias centrales, como el Presupuesto y el Programa Monetario del Banco Central, así como también en los organismos de control del Estado”, sostiene. ducir el costo del financiamiento del soberano, y por ende de las provincias y empresas, es necesario hallar una solución, que también incluya a los 'me toos', para así cerrar definitivamente la saga de la deuda.

9 En la novena ubicación aparece el fallo adverso en la Justicia de EE.UU. que, todo indica, este Gobierno no zanjará. “Para reKiguel.

10 Por último, el nuevo Gobierno tendrá el desafío de enfrentar otro fallo adverso. En este caso, en la OMC. “Si bien hoy no tiene implicancias concretas, podría dar lugar en el futuro a importantes represalias comerciales y pérdidas de mercados de exportación, en tanto no se modifiquen instrumentos que hoy se utilizan para limitar las importaciones, como las DJAI's”.

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