Cuando tenés todo y no tenés nada

Argentina-1
30-12-2020
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Por Sandra Choroszczucha Politóloga y profesora (UBA)

“'Rico como un argentino'. Ese era un epíteto común en Europa antes de la Primera Guerra Mundial, una época en la que Argentina era vista por la opinión pública y por los inversionistas como una tierra de oportunidades. Como Australia, Canadá y Estados Unidos?”

-Paul R. Krugman

Llega el final de 2020, año complejísimo a nivel global por la intromisión del coronavirus en la vida cotidiana de los ciudadanos del mundo. Argentina no quedó exenta de este flagelo sanitario que impactó sobre el bienestar general de sus ciudadanos. Si bien comenzó “cantando victoria” mientras imponía desde la cúspide del poder político cuarentenas estrictas y obligatorias con la aspiración de contener el virus a fuerza de encierro e inactividad, pasaron los meses y lamentablemente la victoria dejó lugar a la derrota, ya que Argentina ocupa primeros lugares de muertes por Covid-19 y el virus actualmente sigue proliferando de manera exponencial, mientras la economía sufrió espantosamente por el cierre de miles de pymes, por el incremento del desempleo y el preocupante aumento de la pobreza, la indigencia y el hambre. El ciclo lectivo en todos los niveles educativos se vio suspendido de manera presencial y las relaciones sociales pasaron a recrearse a través de pantallas y dispositivos electrónicos.

¿Hubo un cambio de estrategia de nuestros dirigentes en cada nivel de gobierno en medio de esta crisis sanitaria? Sí, y por eso las aperturas comenzaron a implementarse, al principio con cautela y luego sin piedad. Y cuando falta la cautela y sobra la impiedad, nada bueno suele resultar. Así, nuestros gobernantes dejaron de interferir de manera invasiva en nuestras vidas cotidianas y decidieron intempestivamente ignorar la presencia de un virus que hoy sigue lastimando y matando gente. No nos comunican sobre nuestra situación sanitaria, pero quien quiera informarse puede recurrir a diversos mapeos de coronavirus, que dentro de un ranking sanitario que contempla 220 países, nos informan que Argentina ocupa el lugar número 19 en cantidad de muertes por cada millón de habitantes, con 42.868 fallecimientos al día de la fecha.

¿La mala performance sanitaria argentina y la enorme cantidad de muertos por coronavirus fue anterior a las aperturas indiscriminadas? Sí, por eso la ciudadanía, exhausta y más “empoderada”, no dejó de reclamar por mayores flexibilizaciones, ya que, con cierres y encierros, igualmente el virus circulaba, enfermaba y mataba gran cantidad de habitantes en suelo argentino.

¿La mala performance sanitaria argentina y la enorme cantidad de muertos por coronavirus empeoró más aun luego de las aperturas demandadas por los ciudadanos? Sí, numerosos habitantes de Argentina reclamaron sin pausa por la libertad de acción y reunión, y lograron obtenerlas, pero sin poder articular estas conquistadas libertades con mayores responsabilidades. Prontamente los descuidos empezaron a incrementarse, el transporte público volvió a ser lo que era, un espacio donde la gente viaja apilada corriendo enormes riesgos de contagiarse y contagiar el virus; las calles, los bares, las casas comenzaron a transformarse en espacios de aglomeración de personas, cumpliendo cada vez menos con los más básicos protocolos para poder cuidarnos, entre todos, del coronavirus.

Nos cuentan que este virus transformado en pandemia no es un virus de alta letalidad, pero sí presenta un alto nivel de contagio, por eso la preocupación en las diferentes naciones del mundo siempre fue el colapso del sistema de salud y la desatención de otras enfermedades que presentan índices altos o muy altos de letalidad.

En marzo de 2020 comenzamos a transitar un camino que se presentaba complicado, pero se vislumbraba con buenas expectativas. Culmina 2020, seguimos complicados y nuestras expectativas dejaron de ser buenas. Nuestra dirigencia política decidió colocar en su agenda temas judiciales que pueden otorgar ventajas a funcionarios políticos de cualquier color político que se ven envueltos en casos de corrupción, se sigue discutiendo si hay una grieta dentro de la grieta y si existen enfrentamientos al interior de las dos fuerzas partidarias que hoy ocupan el centro de la escena política, discutimos si Alberto o Cristina, si Macri o Larreta, nos estamos introduciendo en una campaña absolutamente inoportuna, de cara a elecciones que recién sucederán el 24 de octubre de 2021; como ciudadanos no logramos entender que si nos cuidamos cuidamos al otro, y que si no agredimos no nos agraden.

Argentina fue un país próspero, floreciente, con miras de poder llegar hasta lo más alto, pero pasan los años, pasan las décadas, y nos encontramos cada vez más hundidos en la triste descomposición de una sociedad desunida que no logra desplegarse.

Feliz 2021.

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