El Economista - 70 años
Versión digital

mie 20 Oct

BUE 16°C

Versión digital

mie 20 Oct

BUE 16°C

Atraso cambiario y endeudamiento

El regreso de una receta conocida

11-05-2015
Compartir

El Gobierno ha recurrido a una receta hartoconocida por los argentinos para sus últimos meses de mandato: atraso cambiario financiado con endeudamiento externo. ¿Déjà vu? “La situación actual se asemeja bastante a la apreciación cambiaria que caracterizó las instancias finales de las administraciones peronistas en los 50's, mediados de los 70's y fines de los 90's. Como en esas experiencias, la sobrevaluación del tipo de cambio fue el efecto de un contexto macroeconómico inconsistente caracterizado por déficit gemelos, baja disponibilidad de financiamiento externo y alta inflación”, explican desde ACM. ¿Sólo el peronismo puede gobernar, dice el mito? Quizás sea hora de revisar dicha premisa.

Pero volvamos al tema en cuestión. Desde Empiria se suman a la crítica: “Endeudarse para mantener un atraso cambiario insostenible es una muy mala receta, que solo tiene explicación con sentido electoral”. El último informe del Banco Ciudad se intitula “Apreciación y endeudamiento, el camino hacia octubre”. El Gobierno está dispuesto a sacrificar algunas banderas caras para el modelo con tal de evitar otro evento cambiario como el de comienzos de 2014.

Como quedó demostrado en 2011, el crecimiento del salario en dólares es un gran estímulo para los oficialismos. “El Gobierno reafirma su estrategia de sostener una política cambiaria sin sobresaltos. Un tipo de cambio nominal estable es la premisa para todo gobierno y más en contextos electorales. La historia económica reciente indica que los ajustes cambiarios llegan sólo cuando se transforman en inevitables”, reseñan desde Analytica. Está demostrado que los agentes forman su opinión sobre el estado de la economía en torno a las fluctuaciones del dólar y, por ende, un dólar tranquilo es un aliado clave para un oficialismo que pretende retener el poder. No es casual que el Indice de Confianza de los Consumidores (ICC), que elabora la UTDT, haya subido más de 50% interanual en el último mes. Una buena noticia para Daniel Scioli y los otros candidatos que pretendan competir por la Presidencia bajo la bandera de la continuidad.

Con reservas en ascenso, el Gobierno se asegura el arsenal suficiente, junta a otras herramientas, para financiar las corridas contra el peso vía dólar ahorro y evitar quedarse, como muchos presagiaban anticipadamente, sin reservas. Se redujo la probabilidad de una crisis cambiaria antes del pase de mando.

“Tal como lo comentáramos a principios de febrero, el Gobierno continúa apostando a la estabilidad cambiaria para tener una transición sin sobresaltos de manera de aumentar sus posibilidades electorales. De hecho, en abril el dólar oficial subió por cuarto mes consecutivo al 1% finalizando levemente por encima de $ 8,90. Con este resultado, desde el fuerte ajuste que se verificó entre octubre de 2013 y enero de 2014 (cuando el valor del dólar pasó de $ 5,9 a $ 8), el Gobierno mantuvo estable el ritmo de devaluación en torno al 1% por mes. En nuestro escenario base, proyectamos que el Gobierno mantendrá esta estrategia hasta fin de año, devaluando al 1% mensual. Por lo tanto, CFK finalizará su gestión con un dólar oficial en $ 9,70”, complementan desde Analytica.

“Este refuerzo de casi US$ 3.000 millones de las reservas internacionales resulta crucial para poder sostener la actual estrategia de retraso cambiario, que apunta a moderar la inflación y atenuar el proceso recesivo, a través de una recomposición de los salarios reales y en dólares. Asimismo, las mayores reservas internacionales ayudarían a consolidar la idea de que no sólo se podría llegar a las elecciones con la economía gozando de un veranito de consumo, sino también con cierta tranquilidad cambiaria, contando con mayores recursos para hacer frente al pago del Boden 2015, con vencimiento en octubre por US$ 5.900 millones, junto con US$ 1.050 millones de la provincia de Buenos Aires”, coinciden en el Banco Ciudad. Además, el mundo ha vuelto a dar una mano pues se ha frenado la revaluación del dólar a nivel global. “La fuerte apreciación del dólar de los últimos meses contra la mayoría de las monedas alcanzó un pico en el mes de marzo”, explican desde Empiria. De hecho, según Elypsis, “con datos hasta el 27 de abril, el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) se depreció 2,2% frente al mes pasado”.

Sin embargo, y a la margen de la foto de abril, la película no es buena: “La inflación local y el marcado fortalecimiento del dólar en el mundo llevó a que el Tipo de Cambio Real Multilateral alcance el nivel más bajo desde la salida de la Convertibilidad”, agregan desde Analytica.

¿Se aflojará el cepo sobre las importaciones? Hay margen. “Van a estar disponibles las divisas para financiar el aumento en la demanda que genera el dólar funcionando como semiancla mientras la política fiscal y la de ingresos duplican la dinámica”, opinan desde el Estudio Bein. “El BCRA podría utilizar esta abundancia relativa reforzada por las colocaciones de deuda para aliviar las restricciones a las importaciones”, complementan desde Empiria.

Así las cosas, la búsqueda de un nuevo equilibrio para el peso, indispensable para muchos economistas dados los trastornos que genera la apreciación sobre el funcionamiento de la economía real, quedará en manos del futuro Gobierno.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés