Más pérdidas en el agro por lluvias e incendios

23-01-2017
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La situación de las regiones afectadas por las adversidades climáticas en lo que va del año se agravó la última semana tras las nuevas precipitaciones en Santa Fe, Córdoba y provincia de Buenos Aires, y la aparición de nuevos focos en La Pampa, Neuquén y Mendoza. Si bien las pérdidas aún no están completamente cuantificadas, se sabe que se perderán cerca de US$ 1.800 millones, en medio de una campaña 2016/17 que se encuentra en estado crítico.

A estos temas se refirió ayer el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, quien sostuvo que a pesar de las catástrofes la cartera que conduce mantiene la proyección de producción total de granos en ciento treinta millones de toneladas. “Todavía es prematuro hablar de cuál es el efecto global que, por supuesto, va a ser mucho más diluido frente a lo que va a ser en la propia región, que va a ser altísimo”, expresó en declaraciones radiales.

Tras recorrer y sobrevolar las regiones dañadas en Santa Fe, el funcionario explicó que “cuesta definir desde arriba cuánto de todos los cultivos está definitivamente perdido. La soja de segunda fue la más golpeada y seguramente se habrá perdido bastante ?casi en su totalidad? y hay que ver cómo se comporta el maíz con este tiempo, en el que vamos a tener casi quince días sin lluvia”.

De todas maneras, Buryaile se mostró optimista en la comparación con las inundaciones del año pasado, que se desarrollaron en plena cosecha del ciclo 2015/16. “Vamos a estimar las pérdidas una vez que pasen los días. Tenemos una aproximación. No queremos tirar cifras que estén muy por encima o muy por debajo. Pero sí sabemos que la afectación que hay en lo productivo es fuerte. Cuando uno mira globalmente lo que ha sucedido, no estamos en la afectación que tuvimos el año pasado, que fue superior”, agregó.

Cifras reales

Según el último informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, la producción total de granos se recortará en 5,2 millones de toneladas, lo que representaría la pérdida de US$ 1.050 millones. En tanto, para la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el ajuste será de 100.000 hectáreas en el área sembrada con soja, a lo que se sumarían 770.000 hectáreas más que se encontrarían afectadas por excesos hídricos.

En Chaco, otro punto donde se concentra la producción, las lluvias de fin de año y principios de enero destrozaron el 25% de los cultivos de girasol, soja y algodón en el sudoeste provincial. “Se encontraron canales sucios, taponados por vegetación, pero también otros que productores que tapan y destapan según les convenga, por lo que terminan produciendo desmanejos del agua de lluvia”, explicaron desde el Ministerio de Producción.

Más ayuda oficial

En este escenario, el Gobierno Nacional se comprometió a brindar mayor asistencia a los productores afectados, además de homologar la emergencia agropecuaria, que permite contar con beneficios impositivos.

En el caso de Santa Fe, después de una reunión entre el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, y el gobernador, Miguel Lifschitz, se acordó avanzar en la creación de un fondo de $ 400 millones, de los cuales $ 250 millones serán aportados por el Estado y los $ 150 millones restantes quedarán a cargo de la provincia. Por su parte, el Banco Nación lanzará una línea de créditos para productores.

Lifschitz presentó también seis proyectos de obra pública en materia hídrica, que serán evaluados próximamente. Se trata de la construcción de una nueva estación de bombeo para la laguna La Picasa, la modificación de un puente sobre la ruta 21 en Villa Constitución, trabajos de canalización en Arequito, entubamiento del arroyo Colastiné, de Oliveros y Castellanos.

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