Frenan las importaciones de pollo de Chile

06-01-2017
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El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decidió ayer suspender las importaciones de productos avícolas y de aves vivas provenientes de Chile. La medida se tomó luego de que autoridades del Servicio Agrícola y Ganadero del país vecino (SAG) reportara en su página web la detección de un foco de influenza aviar en un plantel de animales en la principal productora de la región de Valparaíso. Se trata de la firma Agrosuper, que se encargó de aclarar que el virus apareció en una de las plantas de su filial Sopraval, que está ubicada en el sector rural de Las Palmas, en la comuna de Quilpué, cien kilómetros al norte de Santiago.

Por ahora, sólo se sabe que se trata de un germen de “baja patogenicidad que pertenece al subtipo H7, de declaración obligatoria ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE)”, según explicó la compañía en un comunicado, por lo que aseguró que autoridades sanitarias trabajan para eliminar el foco y erradicar la enfermedad, que puede afectar a especies avícolas tanto silvestres como domésticas. En ese sentido, el SAG informó que se procedió al sacrificio y destrucción de las aves infectadas y se llevó a cabo un “aislamiento de la zona” para evitar mayores inconvenientes.

Preocupación

La noticia puso en alerta a la Argentina, que en el último año incrementó la compra de pollos al país vecino.

Por eso, el Senasa recomendó a productores, profesionales y técnicos del sector cumplir “estrictamente las medidas sanitarias de prevención establecidas debido a que el territorio nacional está reconocido como libre de la enfermedad”, y pidió extremar la prevención en granjas, empresas y establecimientos avícolas “para evitar el ingreso del virus a la Argentina, donde nunca se detectaron casos en aves domésticas industriales ni de traspatio”.

Panorama local

En este contexto, la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) emitió un informe en el que señaló que la producción de carne de pollo cayó 4% en los primeros once meses del año pasado con relación a igual período de 2015, en sintonía con un retroceso del 2,6% en el consumo interno y una baja de más del 24% en lo que respecta a los ingresos por exportaciones. Los números hablan: en ese período, se elaboraron 1.734 millones de toneladas, al tiempo que el consumo interno por habitante llegó a un promedio de 41,9 kilogramos per capita.

Las importaciones, por su parte, mostraron un fuerte aumento del orden del 109% en valores y del 163% en cantidades con relación a igual fecha de 2015, que resultó la base histórica más baja de comparación. De todas maneras, para los expertos esas compras “aún permanecen en niveles bajos que no afectan a la producción nacional, y tienen una participación del 0,79% en el consumo”.

Lo que más estaría afectando a la actividad, según el informe, es la importante suba de los precios minoristas del pollo, dado que crecieron 50% entre enero y noviembre del año pasado, por encima de los aumentos la carne vacuna (41,6%) y porcina (25,2%), así como del incremento del 41,4% del nivel general de precios del IPC de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en los primeros once meses de 2016. Esto habría desembocado en una menor ingesta del alimento, además de la notable alza en la inclinación del consumidor por carnes alternativas.

“Las ventas externas no pudieron compensar el deterioro del mercado interno, ya que la fuerte suba de costos de los insumos del sector (maíz y soja), así como los laborales y energéticos, licuó progresivamente la mejora en la competitividad externa de principios de año”, concluyó IES.

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