"Los desafíos que se avecinan no son desafíos que nos podemos permitir posponer, son desafíos que tenemos que ganar".
Así, en un collage de imágenes del año 1963 se cuela uno de los tantos discursos del político más carismático de la historia americana: John F. Kennedy.
Y, probablemente, su presidente más querido y más inserto en la cultura popular. Pocas semanas iban a pasar para la fecha trágica: 22 de noviembre de 1963, el día de su asesinato en Dallas y el día del llanto de un país. Esas imágenes también se suman al collage visual. Solo que la música que acompaña el documento es una conmovedora versión del clásico Beatle All My Loving en solo piano, como balada y con voz femenina. La química perfecta
Así preludia el documental Beatles 64 los hechos que va a narrar a continuación. La llegada del grupo de música más famoso del mundo a la "tierra de la libertad" como señala un actual octogenario McCartney mientras recorre una muestra de fotografías en el museo de Brooklyn. "Cuando arribamos y pasaron los días nos dimos cuenta que no era exactamente así", agrega irónico.
Todo documental interesante parte de una premisa, una tesis para abordar, en muchos casos, un tema conocido ya transitado. La llegada de The Beatles a Estados Unidos por primera vez para participar en el programa de mayor rating de la televisión de entonces, El Show de Ed Sullivan, es algo de lo que se ha escrito y hablado muchísimo. El acierto de Beatles '64 es meterse dentro de la lógica de ese periodo y fenómeno que se conoce como "Beatlemania".

Una mirada a una sociedad que acababa de atravesar el segundo magnicidio más importante de su historia (el anterior había sido el asesinato de Lincoln) y un tornado de cultura popular la atraviesa completamente sellando, en cierta forma, el estilo, la linea y la sociopolítca imperante en los ultimos cuarenta años del siglo pasado.

Un amor loco
"Era normal gritar y llorar. Ahora no lo entiendo, pero entonces era algo natural. Había una comunión espiritual entre personas", explica Vickie Brenna-Costa, una de las fans, de las cientos de seguidoras, que se apilaban en la puerta del Hotel Plaza de New York por aquellos días. Toda esa primera parte del documental articula testimonios actuales de las fans con imágenes inéditas del "detrás de escena" de los Beatles en el hotel. Un acierto de la producción es su potencia narrativa desde el montaje; una sociedad desbordada, en todo sentido, en contraste con la intimidad de cuatro chicos de pueblo, con actitudes cuasi adolescentes, que no entendían muy bien qué era lo que estaba sucediendo.
La película es un registro y una hipótesis que abre muchas ventanas. Por ejemplo, el inicio de la memorabilia, el coleccionismo fetichista alrededor de los mitos populares. Así dan cuenta los testimonios de esas fans que contaban cómo adquirían "pedacitos de toallas" del Hotel Plaza que habían utilizado alguno de los cuatro artistas.
Es el inicio de una condición simbiótica entre el seguidor y el fan. También es la claudicación frente a lo imposible: el porqué de la belleza melódica, de la inconmensurable capacidad artística de The Beatles, de su arraigo intergeneracional, no tiene explicación.
Un estructura superlativa desde la mirada maestra del mejor de todos
Beatles '64 está dirigido por David Tedeschi y producido por Martin Scorsese. Y no está mal decir que es una película del director de Taxi Driver. Porque se nota su tono, su toque maestro para los documentales de música y de rock en particular. Además de todo lo maravilloso que se puede decir de Martin Scorsese, hay que sumar que es el mejor realizador de documentales de rock de la historia.
El registro de las imágenes inéditas se aprovecha al máximo con segmentos en los que aparece de todo. Entrevistas al joven Paul McCartney que contaba a la BBC radio cómo iba todo hasta entonces con la recepción del público y la prensa o un paseo actual con charla incluída entre Ringo y Scorsese acerca de los atuendos y trajes que usaban entonces y la relación con los diseñadores neoyorquinos.
El relato explora, también, la tensión con una parte de la sociedad que no entiende ese "nuevo sonido" y aprovecha la segunda mitad para zambullirse en la presentación con Ed Sullivan y el recital Washington. En ese segmento aporta miradas de músicos con Smokey Robinson, líder de The Miracles que explica cómo esa impronta de pop nacido en Inglaterra impacta en los músicos americanos.
Las imágenes inéditas se sumaron gracias al aporte de los documentalistas pioneros Albert y David Maysles y fueron restauradas en 4K por Park Road Post en Nueva Zelanda. También se realizaron nuevas mezclas de sonido de las actuaciones en vivo de los cuatro de Liverpool y la música fue remezclada por un amigo de estos proyectos: Gilles Martin, hijo del gran George, nada menos que el hombre que recibió el apodo de "el quinto Beatle".
Scorsese y los documentales de rock
Justo el estreno en plataformas de este documental coincidió con el reestreno en salas de cine (remasterizada y en 4K) de Stop Making Sense, la película de Jonathan Demme (El Silencio de los Inocentes) acerca del famoso concierto de Talking Heads en los años ochenta. Considerado uno de los mejores filmes de rock, es un mojón más en la fluida relación entre el cine y ese género musical (a propósito, recomendamos altamente mirar esa película en salas ahora que está la posibilidad. Es una fiesta de cinefilia y música imperdibles).
Martín Scorsese inició su carrera vinculado con ese subgénero cinematográfico. Fue el asistente de dirección de Woodstock, la película del concierto más importante de la historia del rock. Años después realizó The Last Waltz (El Último Vals) una oda hermosa al concierto final y últimos días de The Band la agrupación musical canadiense de Robbie Robertson.
Así fue como el viejo Martín se convirtió en uno de los cineastas más importantes en el rubro y, siempre, con excelente vínculo con los músicos y sus familias que retrataba. En ese marco destacan Living In The Material World, una producción en dos partes con eje en George Harrison, en su vida pos Beatles, con imágenes inéditas, varios minutos de filmación que la familia le proveyó a Scorsese, material con el que el realizador construyó una obra maestra.
En la actualidad estas películas, lamentablemente, no están disponibles en las plataformas oficiales No obstante todas se consiguen en formato físico o en las plataformas alternativas o páginas de contenidos en la amplia oferta web. No resultan muy difíciles de acceder.
- La que sí está disponible es Rolling Thunder Revue: A Bob Dylan Story, una producción de Netflix que narra los pasos de Bob Dylan durante la gira que tuvo lugar entre los años 1975 y 1976 en todo Estados Unidos.

Una maravilla de material inédito atravesado por el pulso narrativo de Scorsese. Una zambullida en una era del rock concebido desde otro lugar, los últimos resquicios antes de la explotación comercial extrema mirados a través de la formidable máquina del tiempo que no es otra cosa que el cine mismo.