El Economista - 70 años
Versión digital

lun 18 Oct

BUE 20°C

Versión digital

lun 18 Oct

BUE 20°C

“La sequía nos cambió el negocio”

El Economista dialogó con Juan Eiras (Presidente de la Cámara Argentina de Feedlot)

03-05-2018
Compartir

Entrevista a Juan Eiras Presidente de la Cámara Argentina de Feedlot Por Eliana Esnaola

La actividad del engorde a corral acumula casi un año durante el que no tuvo ni un solo momento de rentabilidad positiva y el inicio de 2018 volvió más compleja la situación en función de los incrementos en los insumos de alimentación, así lo señaló el último informe elaborado por la Cámara Argentina de Feedlot (CAF). Sumado a ello, el encierre a inicios de abril presentó un récord con el 73% de ocupación, y consideran que en mayo arrojará un porcentaje aún mayor. Ante este contexto, y a días de haber asumido su tercer mandato en la institución, El Economista dialogó con Juan Eiras, presidente de CAF.

¿Cómo ha impactado la sequía en la actividad?

Nos cambió el negocio, salíamos penosamente del año pasado con el problema de la inundación, una de los más grandes de la Historia, y en tres meses, este cambio climático nos puso frente a un estrés hídrico que elevó el costo de la alimentación en los últimos 180 días, en el orden del 47%. En medio de la seca hubo una sobreoferta porque al no poder terminar, al no haber recursos forrajeros de primavera-verano, se adelantaron la ventas de hacienda pesada y el encierre en los corrales, esto deprimió las cotizaciones y hoy, arrancamos mayo a un mismo precio nominal que el año pasado. Está claro que hay cerca del 30% de atraso en el producto terminado que es el que define el negocio. Hubo condiciones que colaboraron con esto, la coincidencia con el blanqueo y la transparencia agregó costos en la intermediación y a la faena, que típico de Argentina se trasladaron al productor, o sea al eslabón que viene detrás y no, al de adelante.

¿Cuáles son los desafíos para la nueva gestión?

Institucionalmente, considero que la cámara está consolidada, tiene presencia, acceso en todos los rangos y formamos parte de la Mesa de Ganados y Carnes. Por lo cual, acá el gran desafío es preguntarle al productor que nos acompaña cuál es el problema específico que tiene en su territorio. Este desafío no es fácil, implica convocar recursos humanos, Argentina es muy grande y el feedlot está muy distribuido, entonces son recursos en cuanto a dinero y a quienes nos van a ayudar en cada zona como referente para poder trabajar esta situación. Siempre ajeno a la política gremial, somos una cámara empresarial que busca solucionar los problemas en forma ágil, y por otro lado, generar negocios.

¿Qué problema cree que tiene el productor?

En los primeros relevamientos, se ha detectado que el productor tiene mucha burocracia en la documentación, tanto provincial como municipal. Tiene problemas de acceso, primero por la inundación y después por la sequía. En general, si bien los feedlot están bastantes cercanos al asfalto, son pocos los que están sobre el asfalto. Hay un trabajo a desarrollar con respecto a las intendencias y a los consorcios camineros para colaborar en lograr ese tipo de acceso y después, arrimar paquetes tecnológicos generales, que si bien se dan por sobreentendido, no siempre están con aplicación directa. Queremos llegar al territorio, escuchar estos problemas y otros que seguramente nos vamos a enterar.

¿Cómo es la relación con el Gobierno?

Desde que nos iniciamos, allá por 1997, mantenemos un diálogo fluido. Sin embargo, hay que resaltar que el cambio de gestión de 2015 en adelante con el presidente Mauricio Macri fue contundente y por dos motivos: primero porque hay un buen nivel de atención y de cordialidad, y en segundo lugar, porque el interlocutor también tiene validez a la hora del intercambio técnico. Si tenemos que mirar a la otra parte, debemos decir que tanto en nuestra área como en otras, encontramos cierta lentitud. Ya han pasado dos años y medio y del lado del sector privado no se conforman, uno siempre espera mayor celeridad y ejecución, no nos pasa solo con la Nación, sino también con Agroindustria en la provincia de Buenos Aires. La provincia concentra el 60% de la actividad feedlotera del país. Si bien hay avances, también hay asignaturas pendientes.

¿Cómo es la distribución de la actividad feedlotera?

La actividad está concentrada en el norte de Buenos Aires, sur de Córdoba y de Santa Fe, esto quiere decir que de los seis, siete millones de cabezas, 4,5 millones se producen allí; luego, en Córdoba y Santa Fe, la actividad se diluye hacia el norte y en Buenos Aires, hacia el sur. Entre Ríos y Corrientes cuentan con una actividad muy importante en el tamaño de los establecimientos pero no en la multiplicidad y después, tenemos un polo muy pujante en Santiago del Estero. Históricamente, hemos desarrollado muchísimo la actividad en Salta. En la Patagonia cambió, tenía un grupo de feedlot exclusivamente estacional en la pre cordillera y hoy, el boom, es arrimarse a la cuenca que riega el río Negro, desde Choele Choel bajando hacia al lado del mar.

¿Cuántos feedlot hay registrados?

Senasa plantea que hay alrededor de 1.800 en el padrón. De un año a otro, el crecimiento en las inscripciones no lo vemos, es una preocupación de la cámara, ya que tiene como eje formalizar el sector y para eso, el productor se debe inscribir. Registrarse en el Senasa no es un trámite costoso, es cierto que genera orden y hay que realizar algunas acciones que por ahí no se estaban haciendo. Pero, el productor ganadero es muy particular y en la medida que puede mantenerse un pasito al costado, lo hace.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés