Timerman: “Hay poca credibilidad con el país, y no solo con el Gobierno”

Según Timerman (Ad Cap Securities), “hoy los inversores nos ven más afuera del mapa que otra cosa y quieren ver los cambios”.

14 de septiembre, 2021

Timerman: “Hay poca credibilidad con el país, y no solo con el Gobierno”

“Si bien los activos subieron, fue muy poca la suba dada la magnitud de la derrota del Gobierno. Y estoy convencido que es porque Argentina está descolocada en el mapa financiero y hay poca credibilidad hacia Argentina como país, no solo hacia este Gobierno”. Así definió Javier Timerman la sensación del mercado en la primera rueda tras las PASO.

“Lo que quieren los inversores es un Gobierno de unidad nacional”, define Timerman, fundador de Ad Cap Securities y de Banza. “Los países que están en crisis como Argentina, generalmente después de una derrota de esta magnitud en elecciones de medio término, llaman a la oposición. Los inversores quieren ver qué va a hacer el Gobierno y cómo interpreta lo que pasó. El gobierno no tiene capacidad financiera de reaccionar para los próximos dos meses, e inundar la economía de pesos para mejorar la capacidad adquisitiva de la gente, así que quizás no pasa nada hasta las elecciones de noviembre”, agregó Timerman ayer en declaraciones radiales. Esa reacción, la fragilidad de la economía y otros condimentos, explican porque el rally posterior a las PASO fue acotado.

Sin encarar esas asignaturas, es probable que los precios, tanto en acciones como bonos, sigan bajos. La ADR de Galicia, por ejemplo, que llegó a merodear los US$ 40 antes de las PASO de 2019, ayer cerró apenas arriba de US$ 11 tras subir más de 9%. El riesgo país apenas se contrajo 3,2% y sigue en la zona de 1.500 puntos.

Según Timerman, el Gobierno debe girar hacia el centro “y a un discurso más moderado, porque el porcentaje que perdió, es el que aportaban Alberto Fernández y Sergio Massa, que era más de centro”.

“El acuerdo con el FMI es imprescindible. Entrar en default después de quedar afuera del mercado por la categorización “standalone”, nos sacaría de la cancha. Y creo que el FMI también lo entiende y no va a exigir demasiado. Dependerá de nosotros el tipo de acuerdo que querramos hacer: si solo patear vencimientos hacia más adelante, o si incluir algún tipo de reforma o de anclaje fiscal, que traería más beneficios desde el punto de vista de las expectativas que el mercado va a tener sobre la evolución de la economía.

“No sería lógico no ir a un acuerdo con el FMI, porque el FMI está dispuesto a alcanzarlo”, dijo. Si bien el Gobierno mantiene la idea de renegociar con el FMI, las charlas vienen lentas y un escenario de radicalización podría incluir ir al choque con el organismo.

El programa con el organismo podría ayudar a mejorar las expectativas. “No tenemos una cultura de hacer planes de largo plazo, y la inflación es multicausal, entonces hay que encarar reformas. Son programas a largo plazo y que necesitan el involucramiento de sectores sociales, gremiales, empresariales. Para mejorar el bolsillo de los argentinos, se necesitan compromiso y un plan claro a largo plazo. Vamos a salir de la crisis cuando la economía crezca, y la economía solo va a crecer con inversión, no con artilugios de poner y sacar planes. La economía necesita mejorar su tasa de inversión”, dijo Timerman, que conoce muy bien el mundo de Wall Street.

El Gobierno tendría que ir hacia un modelo más amigable con el capital, considerando que faltan dos años para las elecciones, porque el gran problema de Argentina es la falta de financiamiento. Tenemos un único prestamista, que es el BCRA, y eso no puede ocurrir en una economía. Como tenemos un problema de financiamiento, no podemos crecer, y para crecer, necesitamos nuevas fuentes de financiamiento, y una de ellas son claramente las exportaciones. Hay que avanzar por un camino, esperar que rinda sus frutos, y avanzar después por los otros. Pero yo hoy me enfocaría en que nos crean para obtener financiamiento. Que la economía se empiece a mover desde la inversión, y no desde el consumo”, concluyó.

Argentina deberá emprender ese camino, sostener la marcha e ir comprando reputación en el camino. “Lamentablemente, hoy los inversores nos ven más afuera del mapa que otra cosa, y quieren ver los cambios y no especular con los cambios que puede hacer Argentina”, señaló.