Las elecciones y el acuerdo con el FMI

El resultado de las PASO podrá determinar cuándo el Gobierno planea firmar el acuerdo con el FMI.

1 de septiembre, 2021

Las elecciones y el acuerdo con el FMI

El acuerdo con el FMI es inevitable. Todo indica que el Gobierno intentará hacerlo durante el período que mediará entre las elecciones y el pago al FMI comprometido para marzo cuando no habrá recursos para afrontarlo y los DEG se hayan agotado.  

Pero el resultado de las primarias puede alterar ese esquema. Todo dependerá de la lectura que se haga del resultado y a qué sectores buscará seducir el Gobierno para las elecciones de noviembre. De acuerdo a  la estrategia que defina, pueda intentar tanto mostrarse duro frente al FMI como emitir una señal de acuerdo inminente que tranquilice a los mercados.           

Pero además de inevitable, muchos economistas consideran que el acuerdo con el FMI le dará al Gobierno algo parecido a un programa económico u hoja de ruta como se reclama desde los mercados desde hace  tiempo. 

De todas maneras, no cabe esperar grandes sorpresas. Argentina podrá verse beneficiada por tasas más bajas y eventualmente algún plazo de gracia, pero en lo esencial, el acuerdo contendrá las  exigencias previsibles. “Ninguna de ellas incentivará la demanda”, como advirtió Martín Rapetti de la consultora Equilibra ante la consulta de El Economista. Esto implicará una tasa de crecimiento sensiblemente inferior a la de este año que se ubicará en torno al 8%. 

A su juicio, el FMI pedirá una mayor acumulación de reservas lo que implicará dejar que el dólar corra más, cerrar la brecha cambiaria lo que obligará a subir la tasa de interés con su consecuente  impacto sobre el nivel de actividad y recomponer las tarifas. Y en un escenario en el que el tipo de cambio y las tarifas suben por encima de la tasa de inflación, los salarios se verán afectados. Claro que el escenario sería infinitamente peor sin un acuerdo con el organismo. 

Por eso, la defensa de los siempre políticamente sensibles acuerdos con el FMI, requerirá un mensaje consistente del Gobierno y sin fisuras internas.