Ni con maquillaje frenan a los dólares financieros

La realidad es que el maquillaje se esta corriendo y que la máscara cambiaria requiera cada vez de mayor esfuerzo.

27 de agosto, 2021

Ni con maquillaje frenan a los dólares financieros

Por Luis Varela

 Mientras desde la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales calificaban de “anti-docente” a esa maestra que dejó ayer helado ayer al país con sus exabruptos frente a un alumno de la escuela Eva Perón en Ciudad Evita, la “tarasca” (esa fue una de las palabras que utilizó frente al alumnado) volvió a complicar ayer al Gobierno.

Una semana después de que el economista Miguel Kiguel advirtiera que “estamos en el Banco Central casi sin reservas y con casi todos artilugios contables”, ayer se desarrolló otro día en el que la autoridad monetaria volvió a perder una fuerte cantidad de divisas, empañando la llegada estacional de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que elevaron el lunes, por pocas horas, el número de respaldo del organismo al mayor nivel desde que Alberto ganó las PASO en 2019, y dijo: “revisaré la deuda y el ajuste lo pagarán los acreedores”.

El viernes de la semana pasada el BCRA terminó con reservas brutas de US$  42.048 millones a los que en la apertura del lunes se sumaron US$ 4.335 millones por los DEG que llegaron desde el FMI, por lo que durante unas horas se alcanzó un número de US$ 46.383 millones.

Pero inmediatamente después, la presión cambiaria que sigue sufriendo el país, con una generalizada huida del peso, hizo que Reconquista 266 perdiera US$ 77 millones el lunes, recuperara U$S 12 millones el martes, perdiera US$ 39 millones el miércoles y dejara ir ayer otros US$ 90 millones. Así, para evitar que el dólar pegue un salto, se fueron del BCRA US$ 194 millones en cuatro días.

Hace unos días, después del Olivosgate, que hundió la imagen del presidente Alberto Fernández al peor nivel de lo que va de su mandato, se reunió con su ministro de Economía, Martín Guzmán, y lo instruyó claramente: “Necesitamos frenar al dólar como sea y que se vea que la economía está creciendo“. 

El cómo sea fue interpretado por el mercado como una medida sin medir ningún costo, realizando todo tipo de movimientos, maquillando la realidad, para que se llegue a las PASO con el mercado controlado, no falta tanto, son apenas 380 horas, se puede lograr.

Los límites del BCRA

Pero la realidad hace que el maquillaje se esté corriendo y que la máscara cambiaria requiera cada vez de mayor esfuerzo. Ayer, además de perder reservas por US$ 90 millones, el Banco Central tomó de los bancos otros $230.000 millones en Leliq al 38% anual, acrecentando la deuda de la autoridad monetaria que ya paga en intereses de estos títulos un equivalente a más de un mes de recaudación, por lo que el déficit cuasifiscal ya es superior a las Lebac de Macri/Sturzenegger, que obligó al exministro Hernán Lacunza a defaultear la deuda en pesos, en un movimiento cursimente llamado reperfilamiento por el Gobierno del momento.

Lo más increíble del caso es que, a pesar de la pérdida de reservas y pese a la mayor deuda del BCRA, 13 de los 14 dólares del Alberto volvieron a subir ayer. Con intervención de manos amigas lograron que el reducido mercado blue se mantuviera quieto, pero el resto de los dólares, especialmente los financieros, fueron para arriba, y con un motivo muy específico: hoy termina el pago del turno de los impuestos a las Ganancias y a los Bienes Personales, ya no habrá venta de dólares para conseguir pesos y cumplir con la AFIP. Y desde el martes llegan los sueldos nuevos, por lo que la presión sobre el blue también podrá verse con mayor intensidad.

Los dólares se mueven

Ayer, además, no fue un día particularmente débil para el dólar en casi ninguna parte. Comenzó la reunión de banqueros centrales de Jackson Hole, y al no contar con algunos personajes clave, como la titular del BCE, Christine Lagarde o de Andrew Bailey, el mandamás del Banco de Inglaterra, lució como algo desgastada la figura del titular de la Fed, Jerome Powell, y todo el mercado siente que se volverá a hablar de reducción de compra de activos (tapering) pero que eso recién se terminará bien entrado 2022. 

Es que ayer el mercado norteamericano esperaba un buen dato de empleo, con menos de 350.000 pedidos de desempleo: el número estuvo apenas arriba (353.000), pero refleja que la recuperación está costando.

Pese a eso, en el exterior el dólar subió contra casi todas las monedas: avanzó 0,9% en Brasil, 0,8% en México, 0,5% contra la lira y 0,2% contra el euro, pero no cambió contra el yen. Y en Argentina, a pesar del maquillaje que realiza el Gobierno, todas las cotizaciones apuntaron hacia arriba. 

Con la estrategia de anclar el dólar como casi única herramienta para enfrentar la inflación (el mayorista sube 1% en los últimos treinta días contra un índice de agosto que posiblemente empiece con 3 todavía), el dólar turista subió ayer 30 centavos hasta $169,90. El dólar oficial subió 18 centavos hasta $102,97, el  blue cerró sin cambios a $181,50 y el mayorista subió 5 centavos hasta $97,53. Como ya dijimos, el BCRA perdió otros US$ 90 millones de las reservas hasta US$ 46.188 millones de dólares. El dólar Senebi subió $1 hasta $174, el dólar MEP subió 30 centavos hasta $169,96 y el contado con liquidación subió 24 centavos hasta $169,86. Y, medidos en pesos, el real bajó 18 centavos hasta $18,53, el euro bajó 24 centavos hasta $114,52 y la libra cayó 66 centavos hasta $133,48. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 76,3% y la del CCL y el mayorista volvió al 74,1%.

Bonos sostenidos

El mercado de bonos mostró precios en general sostenidos, por lo que el riesgo país cedió 3 puntos, hasta 1.538 unidades, pero con una particularidad que Guzmán y la CNV siguen sin contestar: el 27 de julio se cerró una posibilidad de canje de los bonos que quedaron remanentes de la reestructuración que se hizo en agosto pasado. Los inversores le piden a Economía y a Adrián Cosentino que aclaren si los pocos papeles que quedaron afuera serán efectivamente pagados a partir del 1° de enero próximo, tal como se dijo en su momento. 

Pero como hay silencio de radio en los organismos, el bono que más volumen tenía antes del canje, el Bonar 2024 (en la jerga AY24) se está desplomando: ayer perdió otro 2% y cae desde $7.382 a $4.700, con un desplome del 36,3% en cinco semanas y media. Y lo mismo pasa con otros 17 bonos menores, generando gran desconfianza en el mercado, que empieza a suponer la chance de otro reperfilamiento, como hizo Mauricio Macri después de perder las PASO en 2019.

Con ese ambiente, hoy el ministro de Economía sale a pedir dinero para cubrir vencimientos inminentes. Desde el Gobierno se preocuparon por decir que lo que buscan son “solo” $ 110.000 millones, para que ese objetivo sea alcanzable, y en la tarea de maquillaje se siga convenciendo al mercado que el Poder Ejecutivo está logrando renovar sin demasiados problemas los vencimientos de deuda en moneda local que van llegando.

Pero el trámite no será sencillo. Intentando limpiar la cancha para los días previos a la elección legislativa de verdad (el 14 de noviembre), el ministro de Economía no incluirá hoy ningún papel atado al dólar, lo cual es una señal de que después de la elección el tipo de cambio puede moverse. Y tampoco hay en el menú ningún papel con vencimiento anterior a las urnas, lo cual será todo un desafío para los operadores del mercado.

Entre lo que se ofrece, figura una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (s30n1 – reapertura), una letra del Tesoro nacional en pesos a tasa variable más 3% con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (sn301 – reapertura), una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de diciembre de 2021 (s31d1 – reapertura), una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de enero de 2022 (s31e2 – reapertura) y una letra del Tesoro nacional en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 28 de febrero de 2022 (x28f2 – reapertura).

Bolsas para abajo

Este estado más alterado en el frente cambiario, con tanto maquillaje de parte del Gobierno, terminó ayer con la sucesión de días positivos para la Bolsa de Buenos Aires. Aunque, en realidad, la corriente bajista no fue exclusiva de este mercado. Esperando escuchar voces desde Jackson Hole, Wall Street también perdió espuma: sus principales índices cedieron 0,6% promedio, con la mochila de la Fed encima, pero también por datos de la cepa Delta y del doloroso atentado que ocurrió también ayer en Afganistán. Y, en línea con la baja de Nueva York, la Bolsa de San Pablo agachó 1,7% y la de México logró tener una baja insignificante.

A nivel bursátil local se dio una rareza: se operó más volumen en papeles argentinos que extranjeros, algo que casi no se da últimamente. Así, con $1.917 millones operados en acciones y $1.506 millones en Cedears, la bolsa de Buenos Aires bajó 0,6%. Y los ADR argentinos en Nueva York tampoco tuvieron un buen día: se salvó Edenor que subió 7%, pero luego hubo bajas de hasta el 3,5%, con Supervielle, IRSA I, Loma Negra, Mercado Libre e YPF entre las peores.

Debajo de toda esa movida, con el mundo entrando cada vez más en la sensación de que termina el dinero regalado, el petróleo cedió, los metales preciosos y básicos estuvieron mixtos. Los granos siguen defendiéndose bien, tanto en Chicago como en Rosario, pero con la pesadez en este mercado de que estarían pensando en subirle las retenciones al maíz. Y donde también hubo una estocada fue en las criptomonedas, que ayer tuvieron bajas del 4 al 8%: el Bitcoin tocó los US$ 50.000 hace pocos días, pero le está costando sostener ese escalón, tanto que ayer se acercó a los US$ 47.200, pidiendo la hora.