La Bolsa levanta la cabeza y el riesgo país baja más

A pesar del buen día que experimentaron las acciones, los bonos no pudieron repuntar. Por su parte, el dólar se mantuvo planchado.

26 de agosto, 2021

La Bolsa levanta la cabeza y el riesgo país baja más

Por Luis Varela

En otro día positivo para el mercado local, tanto en la plaza cambiaria como para las acciones, aunque no para los bonos, el cebador electoral, acompañado por un mercado mundial sostenido por los bancos centrales, volvió a provocar sonrisas a 400 horas de las PASO, en este momento con todo también impulsado porque las encuestas le ponen al Gobierno un límite en la elección que viene.

Medida en dólares, la Bolsa de Buenos Aires pegó un salto del 14% en los últimos treinta días, con el índice S&P Merval pasando de US$ 350 a US$ 400, con muchos inversores envalentonados porque un tercio de los balances trimestrales presentados no vinieron tan mal, porque la cantidad de muertes y contagios con Covid disminuyó considerablemente y, fundamentalmente, porque se tiene la sensación de que la sociedad no permitirá que el Gobierno “vaya por todo”, como se dice en los ambientes opositores.

Saliendo del peso

Esta importante suba en los papeles privados, con un dólar completamente planchado gracias al súper cepo aplicado por el Banco Central, está generando una salida del peso a través de diferentes canales: ayer por ejemplo la moneda argentina bajó contra la libra, el euro y el real, mientras los organismos públicos tienen agarrado al dólar con las dos manos, al tiempo que en los países vecinos le dan al peso local un valor mínimo, de entre $500 y $800 por dólar, lo cual refleja que nadie quiere quedarse con moneda argentina.

Pero la suba de las acciones no es acompañada de igual modo por los bonos, que sí tuvieron alguna mejora, pero no tan consistente. De ahí que los papeles estatales hayan mejorado 4% en el último mes, por lo que el riesgo país sigue cediendo: ayer bajó en otras 8 unidades, hasta 1.541 puntos básicos, luego de haber llegado a 1.618 puntos cuando empezó a divulgarse el ofensivo movimiento de los colados en la fila de vacunación. 

Frente a este movimiento, la gran pregunta que se están haciendo los operadores en este momento está ligada a lo que está por venir. Esencialmente quieren saber si el Merval de US$ 400 puede ir a US$ 500, con el sueño de volver algún día a los US$ 1.800 de principios de 2018. Y la respuesta que surge inmediatamente es “el movimiento actual es a puro cebador, electoral, están haciendo que el moribundo se mueva en la cama dándole anabólicos, después de las urnas conoceremos la verdad”.

Otro de los elementos que también sostiene el actual movimiento tiene que ver con la repetición del ministro Martín Guzmán, como realiza desde hace muchos meses, de que está cerca un acuerdo con el FMI, esta vez gracias a un apoyo de EE.UU., luego de la visita de un funcionario de Joe Biden a Olivos. Con chance incluso de que puede llegar a lograrse, después de los DEG, otros DEG adicionales prestados, y un acuerdo parcial a más de 10 años, con tasas castigo más bajas que las aplicadas hasta ahora.

Pero detrás de toda esta espuma que arma un colchón donde apoyarse, hay muchos interrogantes. Por ejemplo, el BCRA recibió los DEG del FMI el lunes, pero entre lunes y miércoles tuvo dos ruedas con pérdida de reservas: perdió US$ 70 millones el lunes, ganó US$ 10 millones el martes y ayer volvió a perder US$ 39 millones, en este momento con alguna apertura de ingreso de autopartes, ya que las automotrices tienen los autos terminados con cepo, pero si no cuentan con piezas entregará una caída en la producción local, lo cual sería una muy mala noticia antes de la elección de noviembre.

La cumbre de banqueros

Además de todo eso, hay otros elementos que hacen pensar que este buen momento del mercado puede enfrentar riesgos que lo debiliten. Por ejemplo, mañana empiezan en Jackson Hole una reunión de banqueros mundiales, con algunos invitados importantes ausentes. Allí se discutirá la política monetaria global. En principio estaría cerca el retiro de reparto de efectivo a dos manos, y tampoco estaría demasiado lejos una suba global de tasas. Pero mientras los bonos del Tesoro rindan tan poco y los bonos privados internacionales rindan menos que la inflación, los inversores internacionales seguirán colgados de las acciones, a pesar del riesgo de baja que enfrentan.

“Sinceramente, no es momento para estar apalancado, ni para hacerse el loco, pero ¿dónde vas a ir? ¿Vas a vender una acción de una empresa global para comprar un bono que paga 3% anual?”, es lo que dicen los analistas. Ayer, un día antes de la reunión de banqueros en Jackson Hole, subieron las tasas largas de EE.UU.: pagaron 0,83% anual a 5 años, 1,35% a 10 años y 1,96% a 30 años, rentas insignificantes frente a una inflación que está arriba del 5%.

Además de todo eso, en la Argentina hay otro problema. Los precios siguen subiendo. Ahora el Gobierno parece enfocado en echarle la culpa a los que envasan productos. Siempre tiene la culpa otro, y nunca la presión impositiva. El ministro Guzmán dice que la inflación de agosto empezará con 2 y el BCRA piensa que todavía empezará con 3. Y con ese marco, el Ministerio de Economía sale mañana a tomar más deuda para enfrentar vencimientos cortos, y por el menú que se prepara, Guzmán se demuestra como bastante confiado.

Esencialmente, a contramano de lo que el mercado le estuvo pidiendo en las últimas licitaciones fallidas, el ministro Guzmán no incluirá este viernes ningún papel atado al dólar, lo cual es una señal de que después de la elección el tipo de cambio puede moverse. Y, además, todos los papeles ofrecidos serán con vencimientos post elección del 14 de noviembre, aunque las tasas de interés en pesos que propone serán otra vez positivas (algo nuevo en Guzmán) con alguna variante atada a la inflación.

En el llamado del viernes se propondrán cinco papeles. Una letra del tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (s30n1 – reapertura). Una letra del tesoro nacional en pesos a tasa variable más 3% con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (sn301 – reapertura). Una letra del tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de diciembre de 2021 (s31d1 – reapertura). Una letra del tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de enero de 2022 (s31e2 – reapertura). Y una Letra del tesoro nacional en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 28 de febrero de 2022 (x28f2 – reapertura).

El ritmo del dólar

Con ese menú, mientras en el exterior el dólar subió 0,3% contra el yen y 0,2% en chile, no cambió en México, pero bajó 0,1% contra el euro, 0,2% contra la libra y cedió 0,7% en Brasil, en el mercado cambiario local hubo una particular tranquilidad. El dólar turista terminó sin cambios a $169,60, el oficial se mantuvo en $102,79, el blue bajó 50 centavos hasta $181,50, el  mayorista subió 3 centavos hasta $97,48, con el Banco Central perdiendo US$ 39 millones de las reservas hasta  US$ 46.278 millones. Con el dólar Senebi $2 abajo hasta $173, mientras que el dólar MEP subió 23 centavos hasta $169,66 y el contado con liquidación subió 24 centavos hasta $169,62. La brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 76,6% y la del CCL y el mayorista fue del 74%. Y, medidos en pesos, la libra subió 46 centavos hasta $134,14, el euro subió 29 centavos hasta $114,76 y el real subió 20 centavos hasta $18,71.

Esta tendencia lateral que viene mostrando el dólar desde hace unos días volvió a generar un clima en general positivo para las materias primas. Hubo suba del 1,1% para el petróleo. Los metales preciosos y básicos actuaron mixtos. Se registró una muy buena rueda para los granos, más para la soja y el maíz que para el trigo. Y las criptomonedas siguen en un ir y venir, acomodándose luego de la gran recuperación, con ganas de testear un nuevo movimiento alcista, pero sin lograrlo por las repetidas regulaciones globales que se están aplicando.

Con ese escenario, las bolsas internacionales siguen flotando en la espuma de la burbuja. Ayer la Bolsa de Nueva York subió apenas, algo más del 0,1%, como esperando ver qué se dice en Jackson Hole. Con San Pablo y México acumulando subas algo mayores, del 0,5%, porque las commodities siguen vivos, y América Latina toda vive esencialmente de la exportación de ese tipo de valores.

Pero lo mejor de todo volvió a estar en la Bolsa de Buenos Aires. Como si se tratara de un zombie que vuelve de la muerte, con $1.802 millones operados en acciones y $2.399 millones en Cedears, el índice S&P Merval subió otro 0,9% y entre los ADR argentinos hubo mejoras de hasta el 9%, con Edenor, Supervielle, francés, Galicia y Macro arriba de todo, aunque con mal día para IRSA, Cresud y Loma Negra. Ya no se construye tanto porque los insumos del sector subieron mucho, y los escribanos indicaron que la actividad mejoró apenas, pero los precios de las propiedades siguen bajando algo en dólares, no tanto como antes.

¿Puede extenderse el buen momento? Jackson Hole hoy y la licitación de Guzmán el viernes pueden alterar el movimiento. Pero la verdad electoral no está tan lejos. Se verá a quién apoya o no la población. Ya este domingo hay un test importante en la provincia de Corrientes, donde se elige gobernador, vice, senadores y un cúmulo de cargos para una cantidad muy importante de puestos estatales. Ese también puede ser un gatillo que acentúe o cambie la tendencia.