Inversores frente a un martes complejo y una licitación difícil

Tras el friado de ayer, los inversores estan llenos de dudas a nivel local e internacional.

17 de agosto, 2021

Inversores frente a un martes complejo y una licitación difícil

Por Luis Varela  

Unos a ciegas y otros refregándose los ojos, los inversores y los argentinos en general atravesaron el feriado de ayer sumidos en una gran incertidumbre, con un Gobierno que insiste en decir que hizo todo bien en la pandemia y defendiendo los intereses económicos de los argentinos, mientras se desarrollaba la marcha de las piedras, en reclamo por los casi 110.000 muertos en pandemia y con un mercado local que no sabe dónde está parado.

En conmemoración de la muerte del General San Martín, el mercado argentino no operó ayer, por lo que los únicos indicadores financieros fueron los internacionales. Y son tantos los temas que impactan que los negocios están vibrando, como si cruzáramos por las siete plagas de Egipto: covid, terremotos, calores extremos, lluvias increíbles, sequías y ahora también un cisma político en Afganistán, con EE.UU. retirándose de ese país y con los talibanes recuperando el poder, en medio de imágenes sorprendentes.

Con ese marco, los mercados mundiales iniciaron el lunes en rojo, con caídas iniciales de hasta 2%, que con el correr de las horas se fueron neutralizando, en parte por las compras y los valores sostén que fijan los principales bancos centrales, tanto que por ejemplo la Bolsa de Nueva York llegó a perder más del 1% en los primeros minutos generando susto, pero con un cierre tranquilizador, con el Dow y el S&P 0,3% arriba y con el Nasdaq apenas negativo.

“Lo que está pasando es realmente muy raro, nunca visto decía ayer un operador del banco de inversión Morgan Stanley-. La Reserva Federal de EE.UU. está realizando una de las emisiones de dólares más grandes de la historia y sin embargo el dólar sigue subiendo, los bonos del Tesoro ganan precio contado y las tasas a vencimiento de esos títulos siguen aflojando, a pesar de estar en la zona inflacionaria más alta en 20 años”.

Otros analistas califican al fenómeno como desconcertante. “Algunos operadores nos dicen que las compras de bonos norteamericanos, que tienen tasas positivas, por encima de las negativas que hay en los bonos de Europa Occidental, vienen originadas por inversores chinos, que están saliendo de su mercado, intimidados por las regulaciones de Xi Jinping, en un momento en el que la cepa Delta castiga a China, y su economía se está ralentizando”.

Sea quien fuere el comprador, los bonos del Tesoro norteamericano mejoraron ayer su precio presente y sus tasas a futuro volvieron a ceder un escalón: se operó un interés del 0,75% anual a 5 años, 1,26% a 10 años y 1,92% a 30 años, todas rentas negativa frente a una inflación anual de más del 5% en EE.UU. Mientras que del otro lado del océano, en Francia por ejemplo, la inflación anual acaba de bajar al 1,2% anual, mientras que los titulos del Tesoro francés pagan una tasa negativa del 0,3% anual a 10 años.

El rumbo de las commodities

La inestabilidad global hace que las commodities también entren en zona de duda. Ayer se vio, por ejemplo, una baja del 1% para el petróleo, los metales básicos también estuvieron débiles, los granos no descollaron, incluso bajaron las criptomonedas. Y los únicos que terminaron el día con la cabeza en alto fueron los metales preciosos, con una suba del 1% para la onza de plata y una baja del 0,6% para el oro.

Y frente a semejante falta de rumbo internacional, a nivel local el mercado se enfrenta a uno de los martes más complejos de los últimos tiempos. Ocurre que el viernes pasado el Banco Central aplicó un mayor cepo a las operaciones cambiarias, obligado a quienes operan en dólar mep y contado con liquidación a realizar operaciones únicamente en cuentas propias, poniendo en todo el sistema en riesgo, ya que al no poder operar con cuentas propias, las ALYC pueden entrar en un colapso. Y, a pesar de los pedidos, hasta el cierre de esta edición la CNV no dio ningún tipo de explicación.

De manera unilateral, sin tener ningún diálogo con operadores o sin responder a consultas de la prensa, los inversores operan a ciegas y es altamente posible que terminen volcándose a operar en los dólares no regulados, el blue y el Senebi (CCL blue). 

Los operadores creen que la actual brecha cambiaria, que se acerca al 80%, puede llegar a estirarse hasta el 100%, y que el valor del dólar blue puede saltar desde los $182 del viernes hasta la zona de los $190 o más. 

Colocación clave 

Este momento de gran incertidumbre se conecta con un examen que puede llegar a ser aún más complicado. Mañana miércoles el ministro de Economía Martín Guzmán realizará, con nuevo secretario de Finanzas, otra colocación de deuda. Contrariamente a la última licitación, en la que sólo pudo tomar el 65% de los fondos que necesitaba (y tuvo que cubrir el resto con emisión del BCRA), esta vez Economía no ofrecerá bonos atados al tipo de cambio y ofrecerá un solo papel atado a la inflación, pero con vencimiento posterior a la elección de noviembre.

Luego de un martes que puede llegar a ser muy complicado, desde las 10 de la mañana de mañana miércoles Guzmán saldrá a colocar una Letra del tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 29 de octubre de 2021 (s29o1 – reapertura); una Letra del tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de diciembre de 2021 (s31d1 – reapertura); una Letra del tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de enero de 2022 (s31e2 – reapertura); una Letra del tesoro nacional en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 31 de marzo de 2022 (x31m2 – reapertura); y un bono del Tesoro nacional en pesos a tasa fija 22% vto. 21 de mayo de 2022 (ty22p – reapertura). 

En el último llamado, la convocatoria falló porque el mercado le pidió papeles que vencieran antes de la elección de noviembre, ya que los inversores suponen que el Gobierno aguantará como sea el dólar oficial hasta pocas horas antes de la elección del 14 de noviembre, y todos buscan bajarse de los pesos y colocarse en papeles dolarizados antes de que se vote. La situación es muy inestable, ya que una derrota del oficialismo puede dejar debilitado al Gobierno y tener desde diciembre un mercado todavía más endeble.