Ilusión en la Bolsa: récord en pesos, pero lejos en dólares

Mientras la Bolsa de Buenos Aires festejó por el récord que alcanzó ayer con las acciones en pesos, al medirlo en dólares se puede ver que esta muy por debajo del nivel que había tenido hace tres años y medio.

12 de agosto, 2021

Ilusión en la Bolsa: récord en pesos, pero lejos en dólares

Por Luis Varela

Con el cebador a fondo, en plena campaña electoral, haciendo un anuncio cada cinco minutos, con el Banco Central transfiriéndole al Tesoro en la primera parte de agosto una cifra aún más grande que la que le transfirió en todo julio, el mercado bulle de pesos, con el dólar maniatado por el súper cepo, por lo que la Bolsa de Buenos Aires alcanzó un máximo histórico en pesos, pero con los bonos sin reacción y con el riesgo país clavado en el mismo lugar.

En el medio de esta súper emisión para generar un golpe de consumo preelectoral, un economista de la talla de Miguel Kiguel, de la consultora Econviews, advirtió que “en estos momentos estamos con un Banco Central que está casi sin reservas líquidas, y casi todo lo que se muestran son artilugios contables“. 

Pero lo que le importa al Gobierno es mantener un relato que muestre un tablero financiero en calma desde acá hasta la elección, para después intentar acordar una salida con el FMI, y luego seguir adelante como se pueda.

Marco externo a favor

La estrategia local fue ayudada ayer por el marco internacional, ya que se conoció el dato de inflación que tuvo Estados Unidos en julio: los precios al consumidor de ese país tuvieron una suba del 0,5% contra junio (cuando junio contra mayo había sido del 0,9%), pero la variación interanual se mantuvo inmóvil, en el 5,4%, la misma variación que había registrado en junio. 

Este dato de inflación de corto que cedió y de largo que se mantiene alta hizo que los inversores supusieran que probablemente el tapering (el retiro de compra de bonos que hace la Reserva Federal) quizás se demore algo, por lo que seguirá habiendo lluvia de dólares, lo cual contribuye a que Wall Street se mantenga tranquila, ya que hay nafta para seguir con los motores encendidos. Con eso, los índices Dow Jones y S&P marcaron nuevas subas y máximos, pero el tecnológico Nasdaq volvió a ceder apenas. Y el gran perdedor del día fue el dólar, que bajó a nivel mundial contra casi todas las monedas.

La posibilidad de que el titular de la Fed, Jerome Powell, siga arrojando dólares desde helicópteros alimentó a las materias primas. Mientras no hubo alarmas peores a las de los últimos días respecto de la cepa Delta, el petróleo volvió a subir, hubo un repunte dispar en metales básicos y granos, pero lo que más sobresalió fue una nueva mejora de las posiciones refugio cuando se imagina que vendrá un dólar más débil: hubo mejoras para los metales preciosos pero sobre todo se aceleró la recuperación de las criptomonedas, con saltos de hasta el 11% en algunas variantes de ese panel.

La buena posición de las commodities y la debilidad global del dólar son como un elixir para las necesidades de Argentina. Y en consecuencia tuvimos otro gran día para las acciones locales, tanto en la Bolsa porteña como en Nueva York. Y mientras el súper cepo organizado por la CNV y el BCRA mantienen al mercado encorsetado, se logró que los dólares se mantuvieran tranquilos, esta vez sin quemar bonos y sin gastar reservas.

Mientras en el exterior el dólar subió 0,6% en Brasil, pero bajó 0,1% contra el yen, 0,2% contra el euro y la libra, 0,8% en México y cedió 1% en Chile, en  Argentina el billete verde se mantuvo prácticamente congelado. El dólar turista cerró sin cambios a 168,86, el oficial cerró sin cambios a $102,34, el blue cerró sin cambios a $178 y el mayorista subió 1 centavo a $97,04, con el BCRA logrando recuperar US$ 8 millones para las reservas hasta US$ 41.952 millones. Y con el dólar Senebi cerrando sin cambios a $176 mientras que el dólar MEP subió 16 centavos a $170,03 y el contado con liquidación subió 15 centavos a $171,18. 

La brecha entre el dólar oficial y el blue estuvo en el 74% y la del CCL y el mayorista subió al 76,5%. Y medidos en pesos, la libra subió 22 centavos hasta $134,48, el euro subió 17 centavos hasta $113,86 y el real bajó 13 centavos hasta $18,55.

El mercado de bonos

Detrás de este congelamiento cambiario los bonos también se mantuvieron sin cambios, con el riesgo país ubicado en 1.564 puntos básicos, una unidad más que el martes. Pero con una particularidad que está llenando de preocupación al mercado. 

Se sabe: en el canje que hizo Martín Guzmán hace un año hubo una pequeña cantidad de bonos remanentes que no entraron a esa reestructuración y que hasta ahora se afirmó que van a ser pagados normalmente a partir de enero próximo. Sin embargo, el que era el bono más negociado antes del canje, el Bonar 2024 está sumergido en una barranca notable.

El Bonar 2024 (en la jerga conocido como AY24) fue un bono emitido por Cristina Kirchner en mayo de 2014, cuando nadie imaginaba que alguien como Mauricio Macri podía ser Presidente. CFK en aquel momento estaba fogoneando al mercado como hoy, con muchísima emisión de pesos, rompiendo el Indec para que los precios se movieran menos, y como necesitaba fondos emitió ese papel por la friolera de US$ 19.621 millones, prometiendo pagar una tasa del 8,75% anual, que llevó al Gobierno siguiente a una encerrona y a tener que terminar arrinconado, pidiéndole un préstamo gigante al FMI, ya que ese papel había que pagarlo cada seis meses.

La cuestión es que Guzmán mantuvo la posibilidad de canjear los AY24 remanentes (que no entraron en la operación hace un año) hasta el 28 de julio de ese lado por bonos en pesos que ajustan por CER (entre ellos los bonos TX26 y TX28), y como ese canje ya no se puede hacer desde ese día, en dos semanas, la cotización contado de ese papel se derrumbó 36%, ya que quedó sin volumen y sin posibilidad de ser canjeado. Y, además, en el mercado se rumorea que Guzmán prepara un nuevo anuncio para los pagos que debe hacer con todos los bonos que quedan afuera. Y como en medio de la campaña nadie responde lo que se va a hacer, la desconfianza prima, y la decisión de vender a cualquier precio es lo que manda.

Con las acciones, en cambio, ocurrió algo diferente. En estos días se vienen conociendo balances con cierre a junio. Se conoció por ejemplo que YPF mejoró su resultado, Central Puerto reportó una pérdida de $3.703 millones durante el primer semestre de 2021. Cablevisión mostró pérdidas de $4.722 millones profundizando el resultado negativo obtenido un año atrás. Y Pampa Energía informó ganancias por $6.638 millones en el primer semestre de 2021. Pero, en suma, los estados contables están entrando con números no tan malos como se esperaba, y como históricamente las acciones están muy baratas, apareció alguna demanda y los precios volvieron a subir.

Mientras las bolsas latinoamericanas estuvieron mixtas, la Bolsa local alcanzó un récord en pesos, que es un falso tope, ya que medido en dólares el nivel actual está 80% abajo del nivel alcanzado hace tres años y medio. Ayer, con $1.375 millones operados en acciones y $1.866 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 2,1%, al tiempo que se vio un salto de casi 8% para la ADR de YPF por su balance mejor que el del año pasado y por la recuperación del petróleo. Al tiempo que hubo subas en otros papeles como IRSA I y Central Puerto, aunque Cresud volvió a bajar. En línea con otro dato estructural que preocupa, ya que sigue el éxodo: la española Ecolumber, dedicada a los frutos secos, vendió 10.000 hectáreas y abandonó su negocio en Argentina.

¿Podrá mantener el Gobierno el cebador encendido hasta noviembre sin que la inflación se despierte En los últimos dos años la suba de precios ha sido tan tremenda que además de dejar al 50% debajo de la línea de pobreza, al tiempo que una familia porteña tipo necesitó ingresos de al menos $102.764 en julio para ser considerada de clase media. Esto es así porque comparando precios actuales contra precios de agosto de 2019 un kilo de asado subió 633% (de 150 a 1.100 pesos), un kilo de yerba trepó 344% (de 90 a 400 pesos), un litro de leche 275% (de 40 a 150 pesos) y un litro de nafta súper 147% (de 44,5 a 110 pesos).

¿Cuánta inflación sembrará la emisión de pesos actual después de las elecciones? ¿Cuánta inflación sembrará la emisión de dólares que realiza hoy la Fed? ¿Llegará pronto el fin del reparto de divisas gratis y la suba internacional de tasas? ¿Qué pasará con los países endeudados y con los commodities cuando eso suceda? Eso nadie lo puede decir en este momento. Ahora sólo importa la campaña, abrir el cebador de par en par, para que las urnas se enciendan.