Gran día en los mercados: 10 razones que alinearon los planetas

El mercado local tuvo el mejor día de los últimos tiempos. El dólar no se movió, no hubo venta de bonos ni de reservas. Los títulos públicos argentinos subieron y el riesgo bajó. Y la Bolsa local alcanzó un récord con buen volumen. Los motivos fueron varios, pero los riesgos se mantienen.

25 de agosto, 2021

Gran día en los mercados: 10 razones que alinearon los planetas

Por Luis Varela  

No importó que el Puente Pueyrredón estuviera cortado once horas, tampoco importó que el Banco Central volviera a tomar una enormidad de pesos de deuda en Leliq. Tampoco afectó que la reunión de banqueros globales de Jackson Hole venga complicada. Y tampoco se tuvo en cuenta que este viernes Guzmán deberá volver a tomar deuda para pagar vencimientos inminentes. A pesar de todo eso, como si se hubieran alineado los planetas, la Argentina tuvo ayer el mejor día financiero de los últimos tiempos.

Los precios de los 14 dólares de Alberto no se movieron. No hubo pérdida de reservas. Tampoco hubo venta de bonos para forzar la quietud del mercado cambiario. Y con eso como fondo, los bonos argentinos lograron subir ayer nada menos que 1,5%, con una caída de 23 unidades en el riesgo país, hasta 1.549 puntos básicos. Y, sobre todo, las acciones argentinas volaron: tuvieron el mejor volumen de negocios de los últimos 60 días y los precios subieron fuerte en Buenos Aires y directamente saltaron en bloque en los ADR argentinos en Nueva York.

Fue tan positivo el día financiero que los operadores del mercado se preguntaban: ¿Cómo puede ser que el viernes pasado se bloquearan todo los negocios por el súper cepo del BCRA y que se llegara a pensar incluso en una posible renuncia anticipada de Alberto Fernández, y que ahora, en pocos días, nos encontremos con un día con tantos aumentos en los valores locales? ¿A qué se debe esta notable ciclotimia argentina?

Y las razones que motivaron esta pequeña apuesta por papeles olvidados, con precios de remate, tuvieron ayer diez razones bien específicas:

  1. El consenso de Jackson Hole (donde se reunirán mañana muchos banqueros centrales del mundo) no viene tan logrado como se esperaba, por lo que el tapering (recorte de compra de bonos en Wall Street) se iniciará en noviembre pero iría en cámara lenta, casi con cuenta gotas.
  2.  Hay múltiples avances en la vacunación contra el Covid en todas partes y de repente hay esperanza de que el impacto de la cepa Delta no sea tan dañino.
  3. Bajan los contagios y las muertes por el virus en Argentina y la programación de aperturas va avanzando, al punto de habilitar incluso a los hinchas en los partidos de futbol.
  4. El dólar global bajó ayer contra todas las monedas del mundo, especialmente en Brasil, algo que beneficia mucho al comercio exterior argentino.
  5. Los granos volvieron a subir ayer, sobre todo en Rosario y con eso agosto está finalizando con una enorme liquidación de agro-divisas, la mayor en años para el octavo mes.
  6. Rebotó otra vez fuerte el petróleo, hasta niveles que resucitan a Vaca Muerta, donde había preocupación porque valores más bajos desactivaban varios yacimientos.
  7. La Bolsa de Nueva York sigue en ebullición, con el índice tecnológico Nasdaq en otro récord histórico, arriba de 15.000 puntos por primera vez en su historia.
  8. La Bolsa de Buenos Aires logró el mayor volumen diario en pesos en acciones locales de los últimos 60 días, por lo que su índice S&P Merval logró un récord, por primera vez se ubicó arriba de 71.000 puntos.
  9. Llegaron los DEG del FMI y hay crecientes rumores de que la negociación con el FMI avanza, con chance de que aparezca una ventana para que los pagos sean a más de diez años.
  10. Aparecieron tres nuevas consultas para desarrollar el litio, por lo que además de los granos y Vaca Muerta, Argentina podría tener de manera imprevista la riqueza de una tercera Pampa Húmeda.

¿Es consistente esta suba o se trata del vuelo de una perdiz? Los analistas más ortodoxos recuerdan que el Gobierno está realizando una ultra liquidez con anabólicos, que derivará después de las elecciones en una mayor presión inflacionaria. “Estamos a casi 400 horas de las PASO y lo único que les importa es hacer un buen papel electoral, y en el vamos viendo hacen lo que sea para llegar lo mejor posible”, repitieron los críticos.

Por cierto, el ministro Guzmán, sin retroceder ni un peldaño, ratificó a todo o nada que insistirá con mantener un alto gasto público, con suba de tarifas e impuestos segmentados, a la población de mayores ingresos, pero no la repetición del impuesto a la riqueza. El Gobierno recibió en sus propias narices la muy lógica crítica del empresario Teddy Karagozian, quien les manifestó “muchos hijos de empresarios se están yendo del país, y si se van en 10 o 20 años esas empresas desaparecerán, no pueden seguir con esa idea”.

Además, ayer mismo se conocieron dos fallos judiciales que trajeron un poco de sentido común al país: por un lado un empresario logró un fallo de Cámara para no pagar impuesto a la riqueza por sus bienes en el exterior y, por otra parte, la justicia también dictó un fallo que evitará que una empresa pague una tasa excesiva del Impuesto a las Ganancias.

Por supuesto, a la hora de medir toda esta rueda eufórica, se debe decir que ayer mismo el Banco Central tomó otros $315.871 millones en Leliq, por lo que la deuda de la autoridad monetaria se eleva a los $4,3 billones y ya paga en intereses de esos títulos el equivalente a más de un mes de recaudación de la AFIP. Y, por si eso fuera poco, este viernes el ministro Guzmán tiene que salir a intentar colocar más deuda en pesos, después de que en el último llamado el mercado le prestó más de la mitad con vencimiento en el cierre de octubre, antes de la elección de noviembre, y esta vez pagando tasas positivas, por encima de la inflación.

Con todo eso de fondo, cada vez son más las voces que creen que el simposio de Jackson Hole (a celebrarse del 26 al 28 de agosto) va a aclarar poco respecto a los planes de ‘tapering’ (retirada de estímulos) de la Reserva Federal. Así lo piensan los expertos de Rabobank, los de Natixis o los de Axa. Y a éstos se sumaron ayer los de Monex Europe. 

La semana pasada las Bolsas cayeron tras conocerse el contenido de las actas de la última reunión de la Fed,  pero ahora se estima que la quita de estímulos vendrá muy lenta.

Así, con chance de que la Fed siga repartiendo dólares, hubo desinterés de los inversores globales por montarse en el dólar. Los bonos del Tesoro de EE.UU. perdieron valor contado ayer y sus tasas a vencimiento subieron a 0,8% anual a 5 años, 1,3% a 10 años y 1,9% a 30 años. Y, en línea con eso, en el exterior el dólar cayó 2,4% en Brasil (algo muy positivo para la Argentina), bajó 0,5% en México, cedió 0,2% en Chile y declinó 0,1% contra el euro y la libra, mientras que con el yen no tuvo cambios.

En Argentina mientras tanto, con los DEG mostrando temporalmente las reservas más robustas, los precios de casi todos los dólares se mantuvieron casi congelados. 

El dólar turista subió 5 centavos hasta $169,60, el oficial subió 3 centavos hasta $102,79, el blue cerró sin cambios a $182 y  el mayorista subió 5 centavos hasta $97,45. 

El BCRA recuperó US$ 11 millones en reservas hasta US$ 46.317 millones. El dólar Senebi cerró sin cambios a $175, el dólar MEP bajó 3 centavos hasta $169,43 y el contado con liquidación bajó 3 centavos hasta $169,38. La brecha entre el oficial y el blue fue del 77,1% y la del CCL con el mayorista fue del 73,8%. Con otras monedas en leve aumento: medidos en pesos, el real subió 31 centavos hasta $18,51, el euro subió 8 centavos hasta $114,47 y la libra subió un centavo hasta $133,68.

Sin que Economía ni la CNV brinden especificaciones sobre los pagos de los bonos que quedaron afuera del canje, por lo que vienen perdiendo precio desde el 27 de julio pasado (ayer el AY24 se desplomó más del 5%), el grueso de los titulos argentinos mostró una suba promedio del 1,5%, por lo que sus tasas a vencimiento declinaron, con interés de algunos inversores por tomar posición en bonos provinciales.

En cuanto a los papeles privados, el motor de todo estuvo en Wall Street, donde el Nasdaq ganó 0,5%, con el S&P y el Dow apenas arriba, pero con ultra selectividad, esta vez con bajar para los laboratorios y nuevas subas para las empresas vinculadas al comercio electrónico. Mientras que San Pablo también resucitó con una buena suba del 2,3% y México tuvo un día intrascendente.

Pero, tal como había pasado el lunes, lo mejor estuvo con las acciones argentinas, tanto en Buenos Aires como en Nueva York. Con $1.790 millones operados en acciones y $1.992 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires saltó 3,3%. Pero lo mejor estuvo en Wall Street, ya que los ADR argentinos anotaron subas de hasta el 9%, con los bancos, Edenor y Pampa Energía volando.

La debilidad global del dólar, y la alta vacunación, volvieron a provocar un nuevo incremento muy fuerte para el crudo. Los metales preciosos estuvieron mixtos, con el oro tranquilo y la onza de plata mejorando. Los metales básicos se recuperaron luego de varias bajas. Y lo mejor del día estuvo en los granos, con buena actuación para la soja en Chicago y muy buen día para la soja y el maíz en Rosario. Al tiempo que las criptomonedas, que tuvieron una corrida vertiginosa en las últimas semanas, ayer tuvieron una pausa, con bajas del 1 al 5%, con el stellar y el litecoin como los peores de todos.

Ya lo decimos desde hace rato. Wall Street está con precios exuberantes, como dijo hace unos años un otrora titular de la Fed Alan Greenspan. Y la Bolsa porteña está con precios de liquidación. En este momento, con puros anabólicos, el Gobierno está cebando al mercado para que brille antes de las urnas. ¿Aguantará la inflación? ¿Impactará en el dólar? ¿Volverá la presión sobre el billete después del pago de ganancias y bienes personales? ¿Podrá colocar deuda Guzmán este viernes? Son muchas preguntas, y a los especuladores de la Bolsa lo único que les importa es haber vivido un día en el que se llenaron los bolsillos.