Govtech: hacia un Estado moderno y eficiente

22 de agosto, 2021

Govtech: hacia un Estado moderno y eficiente

Por Federico N. Fernández (*)

La era digital abre un escenario de innumerables oportunidades para el mundo. Las nuevas tecnologías nos ofrecen herramientas para innovar, ofrecer mejores servicios y generar oportunidades de progreso para toda la sociedad.

Para capitalizar este nuevo tiempo, resulta fundamental que los Estados también abracen la innovación, se digitalicen y trabajen para integrar sus recursos humanos con las posibilidades que brindan las tecnologías. El objetivo es claro: simplificar trámites, brindar soluciones a los ciudadanos, mejorar la gestión pública y dotar de mayor transparencia a los procesos internos.

No hablamos de algo lejano sino de un cambio que está ocurriendo.
Recientemente, en Córdoba, un proyecto desarrollado por las startups OS City y Atix permitió utilizar inteligencia artificial para analizar 16 veces más rápido los comentarios de los ciudadanos en canales como Google Places y Twitter, respecto a la implementación de las llamadas “supermanzanas” en la ciudad.

Este tipo de tecnologías puede ser utilizado para medir la aceptación de otros tipos de políticas públicas y legislar en torno a lo que la gente necesita.
En Nueva York, por su parte, existe un sistema centralizado (311) que recepciona inquietudes y solicitudes de los ciudadanos. El servicio permite que la gente encuentre soluciones en un mismo lugar, trackeando a la vez una gran cantidad de información que hace posible identificar problemáticas comunes para la sociedad.

Los antes mencionados son solo dos pequeños ejemplos del potencial de la tecnología para mejorar la gestión pública.

Si hablamos de desburocratización y digitalización de trámites, uno de los puntos centrales a trabajar es cómo mejorar los procesos para facilitar la labor de quienes emprenden, favoreciendo el desarrollo de nuevos negocios y la prestación de mejores servicios. La incorporación de nuevas tecnologías a la administración pública no sólo puede acelerar trámites y eliminar trabas burocráticas, sino dotar de mayor transparencia a los procesos, impidiendo la aparición de discrecionalidades o prácticas corruptas en alguna de sus etapas.

Un buen ejemplo en este punto es Estonia, donde 99% de los trámites burocráticos se realizan online. Gracias a esto, se puede abrir una empresa de manera completamente digital (sin visitas a oficinas públicas, papeleo físico o llamadas telefónicas) en tan sólo 18 minutos.

De esta manera, se simplifica la vida de los ciudadanos al mismo tiempo que se potencia el desarrollo del sector privado: se estima que los habitantes de ese país ahorran más de 844 años de tiempo de trabajo que la burocracia les insumiría anualmente. Una realidad aún muy lejana para quienes inician un negocio en Argentina.

El desarrollo de las nuevas tecnologías avanza a pasos agigantados y su incorporación a las diferentes esferas de nuestras vidas está ocurriendo a un ritmo cada vez más veloz.

Para estar verdaderamente al servicio de los ciudadanos y facilitar su vida diaria, el Estado debe comenzar a incorporar herramientas digitales que simplifiquen radicalmente la actual estructura burocrática de la administración pública. Es una deuda pendiente que quizá la innovación pueda ayudar a saldar, dando a luz Estados modernos y eficientes.

(*) Presidente de Fundación Internacional Bases y Director Ejecutivo de Somos Innovación