Goldin: “Aunque sea en el tiempo suplementario, habrá acuerdo con el FMI”

El economista Pablo Goldin dice que, aún tras el acuerdo con el FMI, el BCRA deberá “hacer malabares” en 2022.

26 de agosto, 2021

Goldin: “Aunque sea en el tiempo suplementario, habrá acuerdo con el FMI”

Por Ariel Bazán

Pese a que el BCRA salió a decir que tiene una “posición robusta”, en el mercado no creen que la entidad tenga mucho poder de fuego para sostener la calma cambiaria. En diálogo con El Economista, Pablo Goldin, director de MacroView, explicó cómo están verdaderamente los números del BCRA y cuál es el escenario para los próximos meses.

¿Es cierto lo que dijo el BCRA de que tiene “una posición robusta” para mantener la estabilidad cambiaria?

Más allá de hacer cualquier valoración, es una cuestión de observar los números. El BCRA tiene hoy, si miramos la cantidad de reservas disponibles netas después que entró esa cuota especial de DEG del FMI, unos US$ 10.000 millones. De esta cifra, hay alrededor de US$ 5.000 millones que son DEG, alrededor de US$ 3.500 millones que son certificados de tenencias de oro, y hay apenas unos US$ 1.600 millones que son dólares billetes contantes y sonantes que tiene el BCRA en su poder. Esa es una primera foto. 

¿Cuál sería la segunda foto?

Que de esos US$ 10.000 millones unos US$ 5.000 millones ya están asignados a pagos de deuda externa, ya sean los vencimientos que hay con el FMI en septiembre y en diciembre más algunos pagos más a otros organismos. O sea que la mitad de lo que hay ya está gastado. Y de la otra mitad, casi todos los días el BCRA vende dólares de sus reservas en el mercado de contado con liquidación para mantener lo más apaciguada posible la brecha cambiaria.

¿Cómo ve los números hacia adelante?

Con todo esto, la verdad que si yo fuese presidente del BCRA no dormiría tranquilo. Si me preguntan si con estos números el BCRA puede surfear la situación sin que pase ninguna catástrofe diría que sí porque está toda la demanda de dólares trabada, la exportación está bien porque ayudaron mucho los precios internacionales, y entraron los DEG del FMI que se usarán para pagarle al propio FMI. Pero la verdad es que si te ponés en el cuerpo del presidente del Banco Central difícilmente puedas dormir tranquilo con la situación que estoy planteando. Sumado a que si estiramos la mirada a enero, febrero o marzo, empiezan a caer otra vez muchos vencimientos de deuda externa: hay US$ 4.000 millones más con el FMI, y US$ 1.500 millones con otros organismos.

¿Entonces los números del BCRA no alcanzan?

Si vos me decís que tenés $100.000 hasta fin de mes y tenés que gastar $100.000 vas a llegar, pero muy justo. No es un BCRA que vos me digas que tiene la posibilidad de manejar esta situación con calma, sino que va a llegar con la lengua afuera. Haciendo un escenario a marzo, si no hay un acuerdo con el FMI a través del cual no haya que usar reservas para pagar los vencimientos con el organismo por US$ 4.000 millones, no se llega. A las elecciones del 14 de noviembre se puede llegar con las reservas en el margen trabando la demanda, administrando las importaciones, y toda esa historia, pero si estirás el horizonte a marzo sí o sí se va a necesitar que el FMI de un acuerdo para refinanciar esos US$ 4.000 millones.

¿Qué podría pasar si no hay acuerdo con el FMI?

Yo creo que Argentina, aunque sea en el último minuto del tiempo suplementario, va a llegar a un acuerdo. Argentina no tiene opción y el FMI tampoco nos va a dejar abandonados a la buena de Dios. Algún acuerdo va a ver porque de lo contrario implicaría que Argentina se caiga del mundo. Pero aunque haya acuerdo eso no significa que el BCRA va a tener todas las posibilidades y todo el margen para andar tranquilo, ya que el acuerdo es una condición necesaria pero no suficiente para ir sorteando la situación. Durante todo el año próximo la cuenta de los dólares va estar siempre muy justa y el BCRA va a tener que hacer malabares con las restricciones, los cepos, la política cambiaria, y el tipo de cambio para administrar los pocos dólares que tiene Argentina en una situación tan inestable.