El Gobierno llega a las PASO con el doble ciclo a favor

El FdT llega a las PASO con el doble ciclo a favor: el económico y el epidemiológico. ¿Alcanzará para ganar las elecciones? Se verá en unas semanas

9 de agosto, 2021

El Gobierno llega a las PASO con el doble ciclo a favor

Por Alejandro Radonjic

En teoría, las legislativas ofician como un plebiscito de una gestión de poco menos de 20-25 meses. Sin embrago, la evaluación no es un promedio. A la hora de ingresar al cuarto oscuro, pesa mucho más la etapa inmediatamente previa al sufragio que los otros períodos de esa gestión a plebiscitar. Más que arrancar o promediar bien, lo importante es llegar bien. 

El Gobierno llega a las PASO con el doble ciclo a favor. En estos tiempos, el ciclo incluye los elementos clásicos (nivel de actividad, ingresos, inflación y empleo) y otros novedosos de estos tiempos pandémicos, como las variables epidemiológicas.

La segunda ola, que hizo pico a finales de mayo, sigue perdiendo fuerza y las principales variables epidemiológicas llegarán menos estresadas a las PASO, que se celebrarán en poco más de 30 días.

Se espera que el ritmo de vacunación se mantenga y, naturalmente, la proporción de personas vacunadas con esquemas completos, sobre todo aquellos de riesgo, sea mayor.

En la primera semana de agosto, se aplicaron cerca de 1,4 millones de segundas dosis. La posibilidad de usar AstraZeneca y Moderna para completar los esquemas iniciados con Sputnik ayudará. Hasta la tarde del domingo, eran 8,5 millones de personas los que habían recibido las dos dosis. Es la pata flaca del esquema de vacunación: hay casi 6 millones de personas +50 esperando el segundo pinchazo.

El 40% de los mayores de 50 ya tiene aplicadas las dos dosis
Todavía hay casi 6 millones de personas +50 esperando el segundo pinchazo

Otros dos elementos: el combo de casos diarios, muertes y ocupación de UTI llegará en niveles más bajos y, por último, las restricciones a la movilidad serán menores. De hecho, desde marzo de 2020 no se registra tanta movilidad como en estas últimas semanas, según los datos que reporta Google. El gran riesgo que enfrenta ese panorama es la variante Delta: una circulación comunitaria violenta, que no puede descartarse, podrían revertir las mejoras recientes y, en última instancia, forzar a reactivar algunas restricciones.

Por otro lado, el ciclo económico llegará mejor. “La economía funcionando en modo electoral a menos de 40 días de los comicios y aún no aparece la tan temida escalada del dólar ni el desborde monetario. Si uno piensa que son las PASO las elecciones que importan, el oficialismo está en una mejor posición de la que esperaba a principios de año”, dijeron desde LCG.

“La economía ya está en modo electoral. Junio fue un muy buen mes en materia de actividad, recuperando la caída de mayo e incluso más. Julio no fue tan bueno desde la óptica de la producción de bienes, pero los servicios van a dar buenas noticias con las reaperturas. El Gobierno hizo o hará todo lo que esté a su alcance para impulsar el consumo. La lista es larga e incluye pisar los precios del dólar, de las tarifas públicas y de la nafta; otorgar bonos para jubilados, refuerzos para programas sociales y aumentos del salario mínimo y bendecir paritarias más generosas y nuevas rebajas de Ganancias, entre otras medidas. Si a esto le sumamos la gradual apertura de actividades que hoy todavía están restringidas, obtendremos una mejora en la economía muy palpable”, dijeron desde Econviews. “Creemos que veremos un nivel de actividad bueno en los próximos meses”, agregaron.

Al “efecto bolsillo” se sumaron el Ahora 12 XXL, así como políticas “de bolsillo” targeteadas, como el de “zonas frías”. Además, hay una baja en el margen de la inflación, tras el fogonazo de los últimos trimestres. Así lo demuestra el hecho de que se “festeje” que la inflación de julio pueda llegar a ser menor a 3% por primera vez desde septiembre de 2020. Más allá de eso, es preferible ese número, más tolerable para un país que convive con inflación hace casi 15 años, que el 4,8% de marzo.

Por cierto, más allá del ciclo (que debe interpretarse más como una tendencia de corto que un nivel o un equilibrio óptimo), la situación cambiaria (con una brecha con un piso mayor a 70%), así como la fiscal, es muy frágil. Queda, además, pendiente el acuerdo con el FMI. La situación social es dramática, pero hay redes de contención que permiten, cuanto menos, una explosión a la 2001.

El Gobierno saldrá a defender sus números económicos y su activismo en ese frente, así como a vender su capacidad para generar una recuperación pospandémica. Cuando se vea arrinconado, levantará la bandera del Covid, el “bichito microscópico que puso al capitalismo patas para arriba”, como dijo Axel Kicillof o la del “ah, pero Macri”.

¿Alcanzará para ganar las elecciones? Se verá en unas semanas.