El pase de Messi tuvo efecto en las cripto y ladrón devuelve US$ 600 millones que robó “por diversión”

El efecto que tuvo el pase de Messi en el mercado demuestra el crecimiento exponencial que tienen las criptomonedas en otros ámbitos. Por otro lado, a partir del robo que se hizo a Poly Network, se puede observar las debilidades de las aplicaciones que se desarrollan sobre la tecnología blockchain.

18 de agosto, 2021

El pase de Messi tuvo efecto en las cripto y ladrón devuelve US$ 600 millones que robó “por diversión”

Por Gonzalo Martínez Mosquera 

Entre el 3 y el 8 de agosto hubo una criptomoneda que pasó de valer US$ 22 por unidad a casi US$ 50 (un crecimiento de 125% en menos de una semana) y que al momento de escribir esta nota se sostiene en US$ 34.

No se trata de Cardano, cuya moneda nativa ADA subió 16% el viernes pasado luego de que se confirmara la incorporación de smart contracts a su plataforma en el upgrade llamado “Alonzo”, previsto para septiembre de este año. 

Estamos hablando, ni más ni menos, del “Paris Saint-Germain Fan Token”, cripto del club de fútbol francés PSG, equipo con el que acaba de firmar uno de los dos mejores jugadores de la historia, Lionel Messi, luego de varios años en su amado Barca.

Lamentablemente cuando Neymar se incorporó a las filas de ese club el token aún no había sido emitido y, por lo tanto, no tenemos forma de comparar la repercusión de cada uno.

Esa criptomoneda es emitida por Socios.com, una empresa que también cuenta con vínculos en el Barcelona, la Juve, el Arsenal de Inglaterra y los Boston Celtics (de la NBA), entre varios otros y que permite participar en algunas decisiones del club y obtener recompensas a cambio.

Como suele ocurrir, el token se puede tradear en exchanges cripto y de hecho, entre 25 y 30 millones de euros del pase de Lionel fueron pagados en esa criptomoneda. Me pregunto si los usará para votar por el arribo del Kun al equipo francés.

Lo que demuestra la noticia es que el deporte es otra actividad donde las criptos empiezan a pisar fuerte y que podría crecer de manera exponencial. Imaginen, por ejemplo, la posibilidad de votar por la próxima incorporación de tu equipo preferido o de elegir el diseño de su camiseta.

No me extrañaría tampoco que empecemos a ver la intersección de criptos vinculadas a distintas actividades como el deporte, las apuestas y las finanzas. Son posibilidades que se abren con la “interprogramabilidad” de tokens digitales.

Claramente, no me estoy refiriendo al aparente escándalo de “Ganancias Deportivas” que estaría surgiendo en la ciudad mendocina de San Rafael y que utiliza al Bitcoin como medio de pago, en lo que tiene todos los condimentos para parecerse a una nueva estafa con formato Ponzi.

Ya habrían unos 40.000 sanrafaelinos involucrados en una ciudad que, según el censo de 2010, contaba con 108.000 habitantes en ese año. El obispo de la localidad, monseñor Eduardo Taussig (un amigo de la casa) va a tener mucho trabajo si se pincha la burbuja.

En ese caso, quien originó aquel “negocio” no pueda devolver el dinero a los damnificados como hizo el hacker que se robó US$ 600 millones de Poly Network, una plataforma de Finanzas Descentralizadas (DeFi) que habría sido víctima de un típico ataque digital.

Luego del robo, el ladrón explicó que lo había hecho “por diversión” y retornó todo el dinero salvo US$ 33 millones en Tethers que se habría reservado para él. Los emisores de dicha stablecoin no tardaron en “frisar” los fondos para que nadie pueda tener acceso a los mismos.

Sin embargo, la devolución no habría sido del todo limpia.

Hay US$ 269 millones que el hacker bloqueó y que sólo se pueden acceder con dos contraseñas, una en poder de Poly Network y otra que maneja él mismo. La identidad del operador no fue revelada, pero asegura que entregará las llaves para poder acceder a esos fondos de manera definitiva “cuando todos estén listos”.

Son particularidades del mundo descentralizados que muestran cuán vulnerables pueden llegar a ser las aplicaciones que se desarrollan sobre la tecnología blockchain. Es una característica que pone a los reguladores en alerta cuando ven el crecimiento de aquellas.

Son los mismos reguladores que, como explicó Matt Levine en una nota para Bloomberg la semana pasada, le dieron una mala noticia a quienes hagan préstamos descentralizados en una blockchain.

La Securities and Exchange Commision (SEC) calificó a esas operaciones como “notes”, calificación que las incluye dentro del formato de “security”, lo cual implica mayores obligaciones de presentación de información financiera al ente regulador. 

Pero no todas las noticias que vienen de parte del Gobierno son malas.

El Tesoro de Estados Unidos aclararía que sólo aquellas compañías cripto a las que considere “brokers” serán sujetos obligados a presentar reportes ante el IRS, el organismo a cargo de la recaudación impositiva en Estados Unidos.

La iniciativa para gastar US$ 1 trillón (me refiero al trillón americano que tiene 12 ceros) en el transcurso de los próximos 10 años para renovar la infraestructura de aquel país incluía una propuesta para pagar parte de la inversión con impuestos extraídos del ecosistema cripto.

Se temía, como comentamos hace dos semanas, que la misma incluyera a mineros, operadores de nodos y otros, que son fundamentales para el sostenimiento de las redes, pero que claramente no deberían ser considerados como brokers.

En modelos de negocio nuevos como los que aparecen todos los días en el ecosistema cripto, es muy importante cómo a uno lo definen y cómo uno se define a sí mismo para determinar los alcances de su negocio.

Será por eso que la semana pasada Coinbase, uno de los exchanges más importantes del mundo, cambió su “¿Qué es USDC?” en su página web. Recordemos que USDC es la stablecoin que emite junto con Circle y cuyo crecimiento en los últimos tiempos pone en jaque el liderazgo de la antes mencionada Tether.

Donde decía que aquel criptodólar estaba respaldado por “US dollars in a bank account” (dólares estadounidenses en una cuenta bancaria), ahora informa que sus tokens están cubiertos por “fully reserve assets” (activos de reserva completos).

Era esperable el movimiento. Hace un mes comentamos que los emisores de esa stablecoin habían mostrado un desglose de los activos de respaldo que incluían bonos corporativos y papeles comerciales. Era dejar la puerta abierta para demandas judiciales que podrían explotar la divergencia.

Será interesante ver qué respaldo muestra CLPX, una stablecoin atada al peso chileno que funciona sobre la red Stellar y que empezó a circular la semana pasada.

La idea de los emisores de la misma es reducir los costos de las remesas en dicha moneda y analizar la posibilidad de invertir en cobre a través de la blockchain.

Podríamos imaginar que en un futuro no tan lejano nuestros vecinos trasandinos podrán comprar el token del PSG y votar sobre el futuro de Lio Messi.

Son opciones que se abren en este maravilloso mundo que no deja de sorprendernos y que cada día se vuelve más emocionante.