Diputados: ¿el Frente de Todos estará cerca del quórum propio?

No le será fácil al Gobierno sumar las 9 o 10 bancas que necesita para llegar a las 129 necesarias para impulsar su agenda sin necesidad de hacer acuerdos con bloques menores

14 de agosto, 2021

Diputados: ¿el Frente de Todos estará cerca del quórum propio?

Como estrategia de campaña, la oposición afirma que estas elecciones legislativas son las más importantes desde el retorno de la democracia  porque, si el oficialismo triunfa, podría lograr quórum propio en Diputados y eso implicaría el peligro de un deterioro de las instituciones republicanas de dimensiones desconocidas hasta ahora.

Esa visión puede ser cuestionada.  Las elecciones de 1985 consolidando el flamante proceso democrático, las de 1993 abriendo la puerta la para la reforma constitucional y la reelección de Carlos Menem y las de 2005 que certificaron el liderazgo kirchnerista en el peronismo parecen, a priori, que fueron más relevantes de lo que pueden ser las de este año.

Mario Negri sostiene que “estamos a siete bancas de que Cristina se quede con todo”,  otros opositores afirman que, de lograr el oficialismo quórum propio en Diputados,  el país se deslizaría irremediablemente hacia Venezuela.

Sin embargo, un repaso de las distintas realidades provinciales, demuestra que no le será fácil al Gobierno sumar las 9 o 10 bancas que necesita para llegar a las 129 necesarias para impulsar su agenda sin necesidad de hacer acuerdos con bloques menores. De todas maneras, el bloque oficialista siempre tiene capacidad para lograr el apoyo a sus iniciativas por parte de diputados que se presentaron a las elecciones en representación de terceras fuerzas.

Los distritos clave

En el caso de la provincia de Buenos Aires, no cabe esperar cambios significativos.  El favorito es el Frente de Todos, que se fijó como objetivo lograr al menos 42% de los votos en el mayor distrito del país.  Con ese porcentaje, le costará obtener más de las 17 bancas que arriesga (13 electos en 2017 por Unión Ciudadana y 4 por el massismo). A su vez, Juntos por el Cambio pone en juego 14 bancas y, de acuerdo a las encuestas, estaría en condiciones de mantenerlas.

En Córdoba, todo quedaría como está, Juntos por Cambio mantendría sus 5 diputados mientras que Hacemos por Córdoba retendría 3 y el Frente de Todos 1. Un escenario similar se daría en Santa Fe, con JxC conservando 5 bancas, el peronismo 3 y el socialismo 1. Hay bajas, pero no nulas, posibilidades de que el FdT sume algún legislador en esos distritos.

A su vez, un lugar riesgoso para Juntos para el Cambio es la CABA en donde renueva 10 diputados  sobre los 13 que están en disputa.  Los analistas estiman que un reparto posible es de 8 bancas para JxC,  4 para el Frente de Todos (una más que ahora) y una para Javier Milei.  En el mayor distrito que gobierna, JxC corre el riesgo de perder dos lugares, o tres si Milei crece mucho. El consuelo es que sólo uno iría para su adversario directo.

Para retener los 10 diputados,  JxC debería obtener el 60% de los votos, porcentaje que pocos ven posible en una elección legislativa.  Pero la búsqueda de ese ambicioso objetivo es el argumento que da María Eugenia Vidal para justificar su cambio de distrito. La otra carta es Ricardo López  Murphy que podría disputarle el voto liberal a Milei.

El FdT también cree tener posibilidades de eventualmente sumar legisladores en Mendoza, Río Negro, Salta y Chaco, que renueva 4 bancas  y el peronismo local pretende lograr tres de ellas.    

De todas maneras, se trata de proyecciones de cara a las primarias que pueden alterarse en las generales. Uno de los motivos es que en las generales suele haber más votantes, sobre todo este año en el que se puede registrar una menor concurrencia que la habitual en las primarias.

Por otra parte, habrá que ver qué capacidad de retención de los votos de los perdedores tienen los ganadores de las PASO. También es razonable esperar, nuevamente, una mayor polarización en las generales en función de los resultados de las primarias.