Reactivación: la construcción recuperó los niveles de empleo previos a la llegada del Covid

“El empleo viene creciendo en niveles bajos, pero sostenidos. La prepandemia ya está superada”, comentó Szczech. “El desafío ahora es .apuntar al máximo histórico de 435.000”, agregó

31 de agosto, 2021

Reactivación: la construcción recuperó los niveles de empleo previos a la llegada del Covid

Por Agustín Maza

De la mano de la recuperación que está viviendo el sector, la cantidad de puestos de trabajo en la construcción alcanzó los niveles previos a la pandemia. Asimismo, las perspectivas del sector de cara a los próximos meses son positivas y están fundamentadas tanto en el crecimiento de la obra pública como en el impulso de la obra privada.

Según confirmó ante El Economista el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Iván Szczech, “el empleo de la construcción superó levemente los guarismos de febrero de 2020”. 

El empresario destacó que en julio se habrían alcanzado los 336.000 puestos de trabajo mientras que en agosto quedaría cerca de los 340.000 debido a que la tendencia es “al alza”.

Los números

El último reporte disponible del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric) consignó que hasta junio de este año se habían alcanzado los 331.532 puestos de trabajo registrados en el sector, es decir, un aumento del 1,9% en relación a mayo. A su vez, ese guarismo se encontraba 1,6% por debajo de los 337.208 empleos que había en febrero de 2020, antes del comienzo de la crisis sanitaria.

Vale recordar que, en base a datos del Ieric, entre febrero y julio del año pasado la construcción perdió casi 70.000 empleos registrados y el saldo fue de 268.588 trabajadores que pudieron mantener su trabajo. Esa caída se explica por las restricciones que surgieron en el marco de la primera ola de Covid-19 que sufrió nuestro país. 

A partir de tocar ese piso, la cantidad de empleados fue aumentando a medida que transcurrían los meses. “El empleo viene creciendo en niveles bajos, pero sostenidos. La prepandemia ya está superada”, comentó Szczech. “El desafío ahora es apuntar a llegar al máximo histórico de 435.000 trabajadores registrados que tenía el sector en 2017”, agregó el empresario. 

Recuperación

El repunte en los niveles de empleo van de la mano con la recuperación que está mostrando el sector luego del duro golpe que implicó la pandemia. Los últimos datos del Indec mostraron que la actividad de la construcción revirtió cinco meses con variaciones mensuales a la baja y tuvo un crecimiento del 6,8% respecto a mayo. Junto a la industria, la construcción es la punta de lanza que el Gobierno tiene para sostener el nivel de actividad. 

En tanto, los datos adelantados de julio son optimistas en cuanto a un sostenimiento del repunte. Los despachos de cemento tuvieron el mejor julio desde 2015 y el Índice Construya, que nuclea la actividad de las grandes empresas del sector, se ubicó el mes pasado cerca de los máximos históricos de 2013, 2015 y 2017, y 21% por encima del promedio de 2019.

El viernes se conocerán los datos de despachos de cemento de agosto y el próximo 7 de septiembre el organismo estadístico oficial dará a conocer los Indicadores Sintéticos de la Actividad de la construcción (Isac) correspondientes al mismo mes. Los especialistas auguran que los guarismos serán positivos, aunque no tan buenos como los de junio.

Push electoral

Con las elecciones a la vuelta de la esquina, el Gobierno todavía tiene recursos para volcar en lo que respecta a obra pública y construcción de viviendas. Volcar ese dinero a esos sectores forma parte del “push electoral” para generar una sensación de mejora en la situación económica a través del crecimiento en el empleo en un sector que generalmente aglutina sectores de ingresos más bajos. 

Fuentes del Gobierno adelantaron a El Economista que el año próximo habrá todavía más inversión en obra pública. En concreto, buscarán llevar la participación del gasto de capital del sector público nacional a los niveles previos al 2015, no menor al 3% del PIB en los próximos períodos. Vale recordar que ese ítem llegó a un piso del 1,1% del PIB en 2019 y se estima que este año alcanzará el 2,2%.

De todas formas, tanto el Ministerio de Obras Públicas como la cartera de Desarrollo Territorial y Hábitat aún cuentan con buena cantidad de recursos para volcar al impulso de obras hasta fin de año. Entre los dos suman casi $147.000 millones, según los últimos datos de ejecución presupuestaria que publica el Ministerio de Economía. 

En primer lugar, Obras Públicas ejecutó el 60% de los $288.163,5 millones que tenía presupuestado para este año. Esto significa que la cartera dirigida por Gabriel Katopodis todavía cuenta con un margen de $113.264,7 millones hasta diciembre.

Por su parte, Desarrollo Territorial y Hábitat utilizó casi el 71% de los $115.936,7 millones que tenía de crédito para el ejercicio 2021. No obstante, el ministro Jorge

Ferraresi tiene para gastar $33.723 millones en la construcción de viviendas hasta el 31 de diciembre.

“Entendemos que será vital la inversión pública para sostener la actividad de la construcción. En el marco de un posible cierre con el Fondo Monetario Internacional, estamos conversando con el Gobierno para que eso no implique una reducción de los recursos disponibles para nuestro sector tal como sucedió en el último acuerdo”, argumentó el presidente de Camarco. 

Más drivers 

El crecimiento de la brecha cambiaria en los últimos meses también ha fomentado el desarrollo y la inversión privada en obras de reparaciones particulares. “Los principales drivers favorables en el futuro para la construcción serían los bajos costos en dólares, aunque crecientes en pesos en los últimos meses, tasas de interés reales bajas”, consideró la consultora ACM y agregaron que los controles cambiarios también podrían impulsar la demanda inmobiliaria y de otros bienes durables.

Desde Reporte Inmobiliario explicaron que, si bien los costos de la construcción siguen aumentando en pesos, medidos en la cotización del dólar blue se redujeron 3,53% durante julio. El promedio mensual del costo en dólares del metro cuadrado de construcción del modelo de edificio en propiedad horizontal, que presupuesta todos los meses Reporte Inmobiliario desde el año 2008, fue de US$ 639. 

“Durante los últimos tres años, desde agosto de 2015 a julio de 2018, ese valor fue un 63 % más elevado, alcanzando en promedio para ese período trienal los US$ 1.040 dólares por metro cuadrado”, resaltaron.

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Convenio con Holcim para garantizar la provisión de materiales 

Con el fin de asegurar la provisión de cemento necesario para los distintos programas que lleva adelante el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, el ministro Jorge Ferraresi y la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, firmaron ayer un convenio con el CEO de la cementera Holcim Argentina, Christian Dedeu. 

En base al acuerdo, la empresa se comprometió a comercializar a las unidades ejecutoras de los planes y programas de vivienda que oportunamente determine la Secretaría de Hábitat, que conduce Santiago Maggiotti, de forma constante e ininterrumpida la totalidad de los materiales e insumos de la construcción. 

Las partes acordaron que la venta de los productos no podrá estar sujeta o condicionada por parte de la empresa a la compraventa de otros productos, volúmenes mínimos o a cualquier otra condición no prevista, sino que deberán cumplir con las condiciones comerciales requeridas. 

“Este convenio permite tener estabilidad en el plan de construcción de las viviendas, una cualidad muy importante a la hora de iniciar un proyecto porque permite hacer un uso más eficiente de los recursos”, dijo Español sobre el acuerdo. 

En tanto, Ferraresi explicó que “firmar este tipo de convenios nos permite seguir articulando con todos los sectores que llevan adelante el proceso de construcción de viviendas y lograr que cada vez más familias argentinas cumplan el sueño de tener su casa propia”.