Sanidad define hoy si toma nuevas medidas de fuerza: reclama una paritaria de 45%

Desde el sindicato de trabajadores de la salud anticiparon que hoy habrá una reunión para determinar el rumbo a seguir, y no descartaron medidas de mayor envergadura. ¿Qué dicen las empresas?

26 de julio, 2021

Sanidad define hoy si toma nuevas medidas de fuerza: reclama una paritaria de 45%

El viernes pasado el personal de Sanidad realizó un paro de cuatro horas en reclamo de mejoras salariales. El epicentro fue el Sanatorio Finochietto, aunque hubo réplicas en varios distritos del país y sobre todo en el Area Metropolitana de Buenos Aires (Amba). En tanto, las medidas de fuerza podrían repetirse durante esta semana.

Desde el sindicato de trabajadores de la salud anticiparon que hoy habrá una reunión para determinar el rumbo a seguir, y no descartaron medidas de mayor envergadura. El gremio reclama una recomposición del 45% en el marco del nuevo piso salarial que incentiva el Gobierno, pero aún no recibieron ningún tipo de respuesta satisfactoria a su pedido. Por su parte, las prepagas temen que el conflicto escale todavía más.

Los prestadores del sistema de salud aseguran que no habrá una pronta solución a este problema y que no depende totalmente de ellos que la haya. En tanto, las empresas de medicina prepaga vienen negociando un aumento de las cuotas con el Gobierno. Si lo obtienen, estarían en condiciones de ofrecer un aumento. Cabe aclarar que los prestadores también reciben ingresos de Pami, Ioma y las demás obras sociales sindicales.

El gremio de Sanidad, liderado por el cegetista Héctor Daer, reclama una recomposición del 45%. Mientras tanto, las empresas de medicina prepaga están negociando con la Secretaría de Comercio un aumento del 36% en sus cuotas: 9% mensual durante los próximos tres meses y 9% adicional en febrero de 2022. Las empresas afirman que para poder actualizar el salario de sus trabajadores deberán primero mejorar sus ingresos, ya que acusan que sus costos subieron mucho por la pandemia y también perdieron gran parte de sus ingresos.

Fueron los héroes de la pandemia, los que fueron a la guerra, y ahora los tenemos manifestándose en la calle porque hay incapacidad de darles una respuesta”, se quejó Claudio Belocopitt, de Swiss Medical Group y presidente de la Unión Argentina de Salud, una entidad que nuclea a 15 cámaras del sistema de salud privado. “Nos tenemos que sentar en una misma mesa las prepagas, los prestadores de salud, los sindicatos, las obras sociales, Pami, Ioma y los ministerios de Salud y Trabajo. Pero eso no sucede, y por eso no llegamos a ningún acuerdo”, dijo Belocopitt.

Los prestadores de salud saben que las prepagas podrían tener una mejora de ingresos del 36% entre el mes próximo y febrero de 2021. Con ese número, estarían en condiciones de realizar una propuesta salarial al sindicato, aunque no estaría en línea con el 45%que reclaman los dirigentes sindicales. Sin embargo, no pueden convalidar una oferta al gremio sin el aval del resto de las obras sociales, o de Pami, que presta servicios a los jubilados, o Ioma, obra social predominante de los trabajadores de la provincia de Buenos Aires.

“No podemos seguir agravando la situación, financiemos la paritaria ahora y después veremos el camino a seguir. Si no destrabamos esto pronto, se dice que van a querer ir a un paro de 3 días“, advirtió Belocopitt. Cabe recordar que, además de ser accionista de Swiss Medical, el empresario posee prestadores del sistema de salud.

El conflicto estalló semanas después de que la vicepresidenta Cristina Kirchner lanzó su idea de “integrar” los sistemas de salud privado, del estado y de las obras sociales. En su momento, el propio Belocopitt denunció una maniobra desde el Gobierno para desfinanciar a las prepagas y así poder expropiarlas.

“El Gobierno debe tomar nota de la injusticia social que padece el personal de la sanidad e involucrarse en la búsqueda de soluciones. No es posible jactarse de la solidez del sistema de salud y no ocuparse de su financiamiento, por lo que continuará el plan de lucha, los paros y marchas hasta firmar los convenios colectivos en la actividad asistencial”, señalaron los dirigentes de Sanidad Carlos West Ocampo y Daer en un comunicado conjunto.

Los trabajadores del sector en todo el país paralizaron el viernes las tareas durante 24 horas con huelgas de 4 horas por turno, que continuaron durante la madrugada del sábado, y se movilizaron hacia clínicas, institutos y hospitales de comunidad para visibilizar las demandas de mejora salarial. Un documento firmado por los dirigentes sindicales sostuvo que el paro fue acatado de forma masiva en todo el país y se pronunció por mantener “la presión para lograr el objetivo de una paritaria que contemple un 45%”.

“La falta de coordinación entre los distintos integrantes del sistema de salud hace que todo se demore. Esto lo tendríamos que haber resuelto el 10 de junio. Al 22 de julio no hay arreglo. Hasta que la ministra de Salud, Carla Vizzotti, no se cite a Pami, sindicatos, los prestadores, las empresas de medicina prepaga, el Ministerio de Trabajo, y el superintendente de Salud en la misma mesa, vamos a seguir en este fracaso”, apuntó Belocopitt.

Debido al paro, los sanatorios debieron suspender cirugías que ya estaban programadas. El viernes por la noche, cerca de 30 manifestantes se acercaron a la puerta del Sanatorio Finochietto con redoblantes, pancartas y banderas para continuar el reclamo, ante los bocinazos de los autos que pasaban por la Avenida Córdoba. Un día antes, el mismo centro de salud fue el punto de partida para otro reclamo que tuvo como llegada el Sanatorio Güemes.

Por ahora, una solución definitiva a esta problemática no parece cercana. Las prepagas siguen reclamando una recomposición del 32% en sus cuotas, para recomponer sus cuentas por la inflación. Hace unas semanas la Justicia falló a favor de la necesidad de habilitar incrementos en las cuotas y desde el Ejecutivo, a raíz de esa decisión, abrieron una puerta para negociar

En el Gobierno no hay acuerdo al respecto, pero ya se decidió que los nuevos afiliados de obras sociales sindicales no podrán “mudar” sus aportes a una prepaga, una práctica que se venía realizando desde hace tiempo. La idea es que esto pueda leerse como un gesto de buena voluntad para seguir negociando. Mientras tanto, los trabajadores de Sanidad continúan con su descontento y hoy podrían definirse nuevas medidas de fuerza, aunque con una impronta mayor a la que sucedió el pasado viernes.