Proyectan que la otra meta de Guzmán (la del déficit primario) se va a sobrecumplir en 2021

Un mix de cierta austeridad e ingresos robustos (retenciones y aporte solidario) ayudaron a las cuentas públicas y los consultores creen que el desequilibrio será menor al 4,5% del PIB que proyectó Economía.

22 de julio, 2021

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La Argentina de los últimos años es una hoguera de metas de inflación. Por estos días, Martín Guzmán está sintiendo lo mismo que los funcionarios de Cambiemos. La inflación observada termina siendo muy superior a la proyectada. Por lo menos, públicamente.

Para 2021, Guzmán proyectó 29,1% en la ley de leyes. Con una suba acumulada de 25,3% hasta junio, la duda es si la meta quedará sobrepasada en el mes en curso o en agosto.

La otra meta clave de Guzmán es la del déficit primario y, allí, la situación viene mejor. Un mix de cierta austeridad e ingresos robustos (entre retenciones y aporte solidario) ayudaron a las cuentas públicas en el primer semestre y los consultores creen que, más allá del deterioro de la segunda mitad del año, el desequilibrio de 2021 será menor que el 4,5% del PIB que proyectó Economía.

Cohen

En junio, el Sector Público Nacional registró un déficit primario de $153.217 millones. El rojo se eleva a $242.951 millones si se excluyen los ingresos extraordinarios por el aporte solidario.

Los ingresos totales del SPN crecieron 90,3% (+68%, excluyendo al aporte solidario), impulsados principalmente por la recaudación por retenciones (aumentaron 140%). El gasto primario creció 40,1% (68,9% sin el “paquete Covid), impulsado por el gasto de capital y en subsidios, que subieron 211% y 117%, respectivamente.

Con este resultado, en la primera mitad del año el déficit primario fue de $208.000 millones (0,5% de PIB) en tanto que el resultado global acumuló un rojo de $549.608 millones (1,4% de PIB). Si bien este resultado marca una notable mejora al primer semestre del año pasado en el que en plena cuarentena el déficit primario se había disparado a 3,6%, quedó lejos del superávit de 0,2% del PIB que había marcado en la primera mitad de 2019”, señaló un informe de Cohen.

El peor desempeño fiscal respecto a 2019 se explicó por el aumento del gasto primario, que pasó de 8,9% a 10,2% de PIB -explicado por el alza en subsidios económicos y sociales- que más que compensó el alza de los ingresos (que pasaron de 9% a 9,7% del PIB gracias a la mayor recaudación por retenciones)”, agregaron en Cohen.

Delphos

Desde el lado del gasto se advierte una aceleración en casi todos los rubros, señaló Delphos: jubilaciones (40,4%), AUH (134%), subsidios económicos (133%), gastos de funcionamiento (63,7%) y gasto de capital (210%).

Todo esto, producto de la aplicación de la fórmula de movilidad jubilatoria, el crecimiento de los subsidios por el cuasi-congelamiento de las tarifas y un gasto en planes sociales e infraestructura en sintonía con la previa electoral. En los próximos meses esperamos que estas tendencias continúen, gatillando mayores necesidades de financiamiento para el Tesoro”, agregaron.

En rigor, se conoció que el BCRA giró el 15 de julio $50.000 millones adicionales a los $80.000 millones transferidos el 6 de julio.

Así, el Tesoro ya recibió $130.000 millones en julio, 44% más que en junio y 160% más que en mayo. En lo que va del año la asistencia del BCRA al Tesoro suma $460.000 millones (o 1,1% del PIB).

Ecolatina

Con ayuda de los precios externos, la reestructuración de la deuda y el aporte solidario, el déficit total fue el menor desde que hay datos comparables (2016), en tanto el primario estuvo por encima de 2019 (cuando hubo superávit de 0,1%)”, destacaron desde Ecolatina.

El desbalance primario siempre crece en la segunda parte del ejercicio, dijeron y señalaron que “ya vimos un mayor rojo en este mes con el pago de aguinaldos y el incremento de subsidios (que suben cuando se incrementa el consumo de gas y electricidad por las bajas temperaturas). Hacia adelante, proyectaron, “ese comportamiento será la norma”.

Esperamos que el rojo fiscal se agrande en lo que queda del año. Los aumentos de la recaudación impositiva dejarán de mostrar subas tan altas (hacia fin de 2020 se recuperó la base de comparación) y podrían crecer las transferencias al sector privado en la previa electoral. Una muestra de esto es el bono de $5.000 que cobrarán en agosto los jubilados cuya pensión sea de hasta dos veces la mínima. A pesar de ello, los números fiscales también se verán ayudados por el ingreso de los DEG del FMI. En definitiva, la prudencia no habrá sido en vano, y el déficit primario concluirá el año muy por debajo del 4,5% del PIB que había sido presupuestado. Ese sobrecumplimiento hará que las necesidades de endeudamiento y emisión monetaria no sean tan elevadas, ayudando al mercado cambiario”, concluyeron.

El financiamiento neto obtenido por el Tesoro en lo que va de 2021, incluyendo la licitación del martes, supera los $400.000 millones. A su vez, la asistencia monetaria del BCRA fue de $460.000 millones, algo por encima de la colocación de deuda.

Aun así, la composición de las fuentes financieras que había sido postulada en el Presupuesto (60% de emisión-40% de deuda) se encuentra sobrecumplida, de la mano de una menor necesidad por la contracción del déficit primario. Aunque esta relación podría tensarse en el período electoral, esperamos que siga equilibrada en el acumulado anual, permitiendo reducir significativamente la monetización del déficit respecto al año pasado, cuando se emitió más que la totalidad del déficit”, pronosticaron.

LCG

Hasta mayo, el déficit primario mostraba una dinámica similar a la de 2019, último año de la administración anterior con marcado ajuste fiscal. Junio revirtió parcialmente esta dinámica y entendemos que los próximos meses reflejaran un sendero más en línea con el registrado en 2015-2016”, dijeron desde LCG.

En un año en el cual el oficialismo intentará revalidar su gestión, las presiones dentro de la coalición de Gobierno para aumentar el gasto en asistencia se harán sentir cada vez más. Ya sin el grueso de los ingresos derivados del aporte solidario, la posición fiscal sufrirá un marcado deterioro en los próximos meses. No obstante, con una dinámica fiscal que muestra números mejores que los esperados, entendemos que el ministro Guzmán cederá a esas presiones pero aun así sobrecumplirá la meta de déficit primario de 4,5% del PIB establecida en el Presupuesto 2021”, dijeron en LCG.

“Con esa estrategia podría mostrar un mayor compromiso de cara a las negociaciones que lleva cabo con acreedores y FMI y en paralelo satisfacer los reclamos domésticos. A su vez, aliviaría en buena medida las necesidades de financiamiento para lo que queda del año. En ese contexto, proyectamos un déficit primario por debajo del 4% del PBI en 2021. El desafío se traslada a 2022, cuando la ausencia de los ingresos extraordinarios por el aporte solidario, los DEG aportados por el FMI y la mejora de los precios internacionales exijan un recorte más acentuado del gasto para lograr una gradual convergencia fiscal”, proyectaron.

ACM

En los próximos meses esperamos que el gasto en subsidios energéticos y transporte sean un factor determinante del déficit en el segundo semestre dado que no se esperan nuevos incrementos, dijeron desde ACM. El gasto en obra pública seguirá mostrando un gran dinamismo en un año electoral. Además, el gasto social también recuperaría terreno en términos reales por los bonos anunciados para los estratos más bajos de las jubilaciones anunciados para los meses de julio y agosto. Otro factor que será determinante serán las transferencias corrientes a las provincias siendo que se trata de un año electoral.

“Por el lado de los ingresos, la caída del precio de los commodities, principalmente de la soja, ante el anuncio de la Fed generan un panorama complicado para hacer frente a la merma de ingresos. Sin embargo, si bien asociar gastos a los ingresos (jubilaciones y gasto social) permite suavizar el déficit, dicha situación se podría transformar en un problema de cara al segundo semestre producto del rezago de la fórmula indexatoria, a lo cual se le sumarían el mayor gasto estacional y la mayor obra pública mencionada”, agregaron en ACM y proyectan un déficit primario en torno al 4,2% del PIB.

Guido Sandleris

Quien tuvo una visión más crítica fue el expresidente del BCRA, Guido Sandleris. “El Gobierno empezó a usar fuerte el gasto público para mejorar sus chances electorales. Se conoció ayer el resultado fiscal de junio. En el mes, el déficit primario fue 0,4% del PIB. Para comparar, el déficit de todo el año 2019 fue 0,4% del PIB”, dijo en Twitter. Si no estuvieran los ingresos extraordinarios por el impuesto a la riqueza, el déficit primario de junio sería 0,6% del PIB ($243.000 millones), el segundo más alto en una década (sólo superado por 2020). Si el Gobierno sigue aumentando el gasto de cara a las elecciones, el déficit fiscal en el año va a estar entre 3,5% y 4% del PIB (sin contar los ingresos por DEG). Un déficit fiscal 10 veces más grande que el de 2019”, agregó. “Un déficit más grande es más deuda. Con la escasa confianza que genera el gobierno entre los inversores, esta deuda será en buena parte con el Banco Central. Más deuda con el Banco Central es más emisión monetaria y, unos meses más tarde, más inflación”, dijo.