La lluvia de dólares bendice y el trigo puede ser otro Loto

En un buen día para el mercado argentino, los commodities pegaron un salto de la mano del trigo, que podría traer una fuerte masa de dólares para el BCRA.

30 de julio, 2021

La lluvia de dólares bendice y el trigo puede ser otro Loto

Por Luis Varela

Mientras los políticos argentinos salen con los tapones de punta en las internas con vistas a las PASO que se celebran dentro de seis semanas, el mercado financiero argentino tuvo ayer el mejor día en casi dos meses: los catorce dólares que danzan en el mercado local se mantuvieron quietos (sin uso de reservas ni de bonos de parte del Gobierno), los títulos públicos respiraron algo y el riesgo país bajó a 1.592 puntos y la Bolsa de Buenos Aires tuvo aumento de volumen operado y precios hacia arriba, acercándose a los máximos de la primera semana de junio.

Este día de distensión se concretó a pesar de que también ayer se conoció un dato ciertamente peligroso: el Banco Central tomó de los bancos otros $262.180 millones en Leliq (que ahora son convertibles voluntariamente por bonos estatales de más largo plazo) y lo que se convierte en una verdadera bomba de tiempo, oculta bajo la alfombra es el tamaño de la deuda de Reconquista 266, que ya se acerca a los $3,9 billones, un monto equivalente a las reservas brutas de la autoridad monetaria, que en realidad son casi teóricas, ya que el respaldo ciertamente líquido apenas sobrepasa los US$ 4.000 millones.

Los desafíos de Guzmán

A pesar de semejante contrapeso, y del cuello de botella que enfrenta el ministro Guzmán (que este miércoles pudo tomar del mercado sólo $ 150.000 millones, cuando la semana próxima enfrenta vencimientos por $ 220.000 millones), en las ruedas de fin de mes, en las que la gente ya está con los bolsillos vacíos, esperando cobrar los sueldos en los primeros días del mes siguiente, el Gobierno pudo encontrar una pausa en el principio de corrida cambiaria, que había llevado al dólar blue de $139 a $190 en 120 días, y que fue aplastado hasta $180 a fuerza de gastar en pocos días el 10% de las reservas que se habían juntado en el primer semestre.

Con escaramuzas complicadas entre Agustín Rossi y el Frente de Todos y corneadas todavía más intensas entre Facundo Manes y Gerardo Morales con Horacio Rodríguez Larreta y compañía, la tranquilidad financiera de ayer estuvo ligada también a otros dos datos muy concretos: por un lado, EE.UU. se ve obligado a seguir regando el mundo de dólares porque la cepa delta le está desacelerando el crecimiento y, por otra parte, el daño del Covid en Argentina ha disminuido, tanto que las muertes diarias promedio de julio (375) son 30% más bajas que las anotadas en junio (539), y ahora la cantidad de gente en camas de terapia intensiva bajó de 8.000 a la mitad.

La disminución de las muertes en Argentina está ligada evidentemente a una gran aceleración en la vacunación de primeras dosis, aunque todavía somos un país muy atrasado en cuanto a la segunda dosis, y países como Israel ya está vacunando a adultos mayores con una tercera dosis. Y ciertamente, aunque sin tanta muerte, la cepa Delta está generando muchos picos de contagios en varios países, complicando la vuelta a la actividad. Y según se informó, hay al menos 200 personas contagiadas con la cepa Delta en Argentina. 

Los efectos de la cepa Delta

La aparición de la cepa Delta está generando en EE.UU. un repunte menor al que se venía esperando. El mercado esperaba que se anunciara oficialmente que el PIB norteamericano seguía avanzando a un ritmo altísimo del 8,5% anual, con una gran disminución de pedidos de seguro de desempleo hasta un número de sólo 380.000 personas, y sin embargo ayer esos números no fueron malos, pero se vieron claramente por debajo de lo esperado: el PIB de EE.UU. creció a un ritmo anual del 6,5% en el segundo trimestre y los pedidos de ayuda por desempleo fueron 400.000.

Esta menor velocidad en el repunte explica claramente por qué Jerome Powell anunció el miércoles que por el momento la tasa de interés norteamericana seguirá cerca del 0% y que hasta nuevo aviso la Reserva Federal seguirá comprando US$ 120.000 millones en bonos por mes (US$ 80.000 en títulos del Tesoro y US$ 40.000 en papeles hipotecarios). Por supuesto, semejante reguero de dólares tiene su correlato y ayer el dólar retrocedió contra todas las monedas del mundo y las tasas largas de los titulos de eses país estuvieron mixtas, lo cual indica que el interés por comprar papeles estadounidenses estuvo algo menguado.

Ayer en el exterior el dólar bajó contra todas las monedas: cedió 0,7% en Brasil, 0,4% contra el yen y la libra, 0,3% contra el euro y 0,2% en México y en Chile. Y la cotización de los bonos del Tesoro estuvo repartida, tanto que hubo un día mixto para las tasas largas norteamericanas: a 5 años bajó al 0,73% anual, pero a 10 años subió a 1,27% y a 30 años mejoró a 1,9%, lo cual indica que los titulos de más largo plazo no sedujeron tanto a los inversores.

En Argentina, mientras el BCRA tomó una masa insólita de $262.180 millones en Leliq al 38% anual (con los bancos pagando 37% por los plazos fijos), los dólares se mantuvieron tranquilos, en un día en el que la autoridad monetaria pudo sumar US$ 13 millones a las reservas hasta US$ 42.668 millones de dólares. El dólar turista bajó 2 centavos hasta $168,28, el oficial bajó un centavo hasta $101,99 pesos, el blue cerró sin cambios a $180, el dólar mayorista subió 3 centavos hasta $96,64 y el dólar Senebi cayó $1,49 hasta $175,94. El dólar MEP no cambió y cerró a $167,90 mientras que el contado con liquidación tampoco tuvo variación y cerró a $168,60. Y la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 76,5% y la del CCL con el mayorista se ubicó en 74,5%. Y, medidos en pesos, la libra subió 46 centavos hasta $134,83, el euro subió 32 centavos hasta $114,79 y el real subió 11 centavos hasta $19,02.

La parte más peligrosa, aunque por ahora paradójicamente positiva para la Argentina, es que el reguero de dólares de parte de la Fed está venciendo a la variante Delta y a la desaceleración económica, las commodities volvieron a retomar cotizaciones muy hacia arriba, marcándole a Powell que la presente inflación quizás no sea temporal como viene diciendo, por lo que la inflación norteamericana de julio podría llegar a ser mayor al 5,4% que los espantó en junio y que eso, en definitiva, gatille el tapering (la desaceleración de compra de bonos) y que de no funcionar esa estrategia se termina adelantando la suba de tasas de interés internacionales, lo cual sería muy duro para los mercados débiles como el argentino.

Commodities y acciones

Ayer, de hecho, las commodities pegaron un brinco. El petróleo subió casi 2%. Los metales preciosos también se acercaron a esa suba, sobre todo la onza de plata. Lo mejor del día estuvo en los metales básicos, que arañaron una suba del 3% hasta sus mejores precios en una década. Los granos también festejaron, con subas de más del 2%, sobre todo para el trigo, que hasta ahora viene con mucha siembra en Argentina, solo falta que llueva para que el Gobierno se encuentre con otro Loto frente a sus narices, lo cual volvería a traer una fuerte masa de dólares al BCRA. Los únicos que no festejaron fueron las criptomonedas, que cedieron apenas, pero luego de tener cinco días con un salto de más del 30%.

En las bolsas internacionales la suba de los commodities no generó tanta fiesta. Hubo subas del 0,2% promedio en Nueva York y del 0,5% en México, con la Bolsa de San Pablo mostrando cotizaciones hacia abajo, con un Bolsonaro que sigue retrocediendo en y con un Lula que se va consolidando para la próxima elección presidencial.

Y en la Bolsa de Buenos Aires el día también fue positivo. Con $839 millones operados en acciones y $2.092 millones en Cedears, el índice S&P Merval logró subir otro 1,1%, incluso con mayoría de subas en los ADR argentinos en Nueva York, donde se anotaron repuntes de hasta el 2%, con Despegar, Loma Negra, Cresud y Edenor arriba de todo.

¿Qué dirección puede tener el mercado? Ahorristas e inversores siguen saliendo de los pesos cada vez que los tienen en los bolsillos. No hay confianza por lo que pueda provocar la cepa Delta. El Covid está haciendo daños que asustan. En Uruguay, por ejemplo, se acaba de reconocer que en 2020 hubo 718 suicidios, una tasa de 20,3 suicidios cada 100.000 habitantes, un nivel altísimo. Y en Argentina, además de la cepa Delta en ciernes, está la ausencia total de un plan. Ayer, en campaña, la oposición pidió bajar los impuestos para atraer inversiones y la viceministra Cecilia Todesca dijo que eso no se puede hacer porque desfinanciaría el gasto del Estado: “Si bajas los impuestos tenés más déficit y bajás el gasto en salud, en educación y en jubilaciones”. A nadie se le ocurre poner un tope a los estatales o los gremios que más ganan, y mientras eso no suceda, el mercado difícilmente encuentre la salida final del túnel.