Llegó Guzmán: se encontró con 14 dólares y ninguna flor

Las restricciones del BCRA y la CNV ganaron el segundo round. Los dólares conocidos volvieron a estar tranquilos. Pero los operadores empezaron a operar en la cornisa, con otros vehículos. Las acciones y los bonos casi no se movieron. La inflación de EE.UU. pone a todos en vilo.

14 de julio, 2021

Llegó Guzmán: se encontró con 14 dólares y ninguna flor

Por Luis Varela

La jornada financiera mundial de ayer arrancó con un dato que de entrada metió mucho miedo. El Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó que la inflación de junio de ese país fue del 0,9% mensual, la mayor variación para un solo mes desde julio de 2008, por lo que en los últimos doce meses Estados Unidos tuvo -como si fuera un país bananero más- una inflación anual del 5,4%, la mayor variación desde agosto de 2008, o sea desde tiempos con George Bush hijo como Presidente, en un momento en el que el petróleo valía US$ 150 por barril.

El dato encendió las alarmas y provocó una baja inicial en las bolsas, pero con el correr de los minutos, con los operadores refregándose los ojos, se empezó a comprobar que la suba de precios no estaba espantando a los inversores mundiales, que en vez de huir del dólar hicieron el camino exactamente inverso: fueron tomando posiciones en billetes verdes, tanto que al final del día la divisa norteamericana terminó en positivo, con subas contra casi todas las monedas del mundo.

Las únicas que siguieron reflejando que la pérdida de valor del dinero en efectivo sigue siendo sistemática son las commodities, con una nueva y firme suba ayer para el petróleo, con subas en algunos metales básicos (no todos) y con un aumento consistente para los granos, lo cual debería gritarle en sus caras tanto al Presidente Joe Biden, como a su secretaria del Tesoro, Janet Yellen o a su titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, que esto que se está viviendo no es una inflación transitoria, sino que es estructural.

Sin embargo, Powell está rindiendo examen en el Capitolio, lo hizo ayer y lo hará hoy nuevamente, y fue con un discurso muy preciso. Habló frente al comité que supervisa la crisis del coronavirus en su Congreso y reiteró que la subida de la inflación está siendo superior a la esperada, pero que eso se debe a los sectores que están ligados directamente a la recuperación económica por la reapertura tras la ola de Covid.

¿Tendrá razón o no la estimación de Powell? Lo sabremos en breve. Por lo pronto ayer el petróleo saltó otro 1,6%, con diferencias fuertes en la Opep, el aluminio pegó un salto del 1,8%, el maíz trepó en Chicago 2,8% y la soja 1%. Aunque, la relación del dólar contra posiciones refugio no se conmovió: el oro estuvo quieto, la onza de plata directamente bajó y las criptomonedas, cada vez más vigiladas anotaron bajas que llegaron al 5%, con el famoso ethereum, que iba a ser el heredero del bitcoin, cediendo más que ninguno.

El peso de la vacunación

Pero claro, la tendencia al alza de todos los valores se está registrando en los países en los que las vacunaciones con dos dosis se están completando. Ahí hay aperturas, hay vuelta a mayores normalidades económicas. Y como el empleo sigue sin recuperarse con la velocidad esperada, ni en EE.UU. ni en Europa, casi todos los bancos centrales emiten, y por ahora el dólar sigue siendo el más creíble: así ayer en el exterior el dólar subió 1% en México, 0,8% en Chile, 0,7% contra el euro, 0,5% contra la libra y 0,3% contra el yen, y bajó únicamente en Brasil, apenas 0,2%.

En Argentina, ese país aparte de la realidad, como surgido de un cuento borgiano, los números del dólar fueron múltiples. El Gobierno se concentró en ajustar todas las clavijas de las nuevas restricciones, por lo que los seis dólares que se venían meneando hasta ahora se mantuvieron en total calma, pero claro, empezaron a surgir nuevos dólares, que en realidad ya se venían operando con volúmenes chicos, pero que a partir de ahora, con la nueva ley, seguramente irán empezando a ganar espacio y tamaño.

Giros del BCAR

Mientras el Banco Central le entregó ayer al Tesoro $80.000 millones como apoyo para que pueda cumplir con pagos, por lo que en lo que va de 2021 ya le giró más de $400.000 millones para cubrir el déficit fiscal, también se conoció ayer que la autoridad monetaria tomó otros $207.592 millones en Leliq al 38% anual, con los bancos que siguieron pagando 37% por los plazos fijos. Con esto, las deudas del BCRA ya se acercan a los $3,7 billones y el Tesoro debe enfrentar en los próximos dos meses un cúmulo de vencimientos en pesos que también asusta.

Con ese contexto, el dólar turista subió ayer 10 centavos hasta $167,44, el oficial subió 6 centavos hasta $101,48, el blue cayó $3 hasta $176 y el mayorista subió 3 centavos hasta $96,12, con el BCRA sumando otros US$ 84 millones a las reservas hasta US$ 42.924 millones (mismo nivel que había en agosto pasado, por lo que se entregó toda la cosecha y se aumentó la deuda para que anclando al dólar no entremos en una inflación mucho más alta).

Mientras que el dólar MEP bajó 63 centavos hasta $165,42 y el contado con liquidación bajó 76 centavos hasta $166,24. Y la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 73,4% y la del CCL con el mayorista fue del 72,9%. Y, medidos en pesos, el real cerró sin cambios a $18,58, la libra cayó 65 centavos hasta $132,77 y el euro cayó 76 centavos hasta $113,21.

Por supuesto esto es el menú que se presenta en los papeles oficiales, en blanco, los que se muestran. Después, detrás de los escritorios, en las oficinas del fondo, los negocios fueron otros, y crecientes. Con una diferencia de casi $8 entre el blue y el turista y de más de $10 entre el MEP y el blue, el rulo, el bucle, el puré y otro tipo de transacciones volvieron a multiplicarse, haciendo que muchos dineros en blanco pasaran a una posición gris. Algo como lo que viene pasando con los alquileres, que no se anotan en la AFIP y si hay quejas, las renovaciones anotadas llegan con saltos de más del 70%, que deberán ser pagados, por supuesto, por los inquilinos, los que más sufren.

Con todas estas regulaciones, que tienen a cientos de funcionarios que en vez de crear riqueza se la pasan controlando y etiquetando cosas, surgieron además otros dólares, como los dólares atados a los Cedears, con compra de estos papeles en pesos en este mercado y ventas en dólares en el exterior. O los dólares criptoatados, con compra de criptomonedas también aquí y vendidas afuera. O directamente con la duplicación de volumen de un mercado que ya existía, como el SeNeBi (Segmento de Negociación Bilateral), que es una operatoria que se transa en una especie de contado con liquidación blue, pero sin pasar por el mercado bursátil tradicional.

Para el Gobierno, lo importante es que el precio que surja de todo esto no se note, que no llegue a los diarios y que no arrastre a la inflación, que es lo que realmente preocupa.

Por supuesto todas estas leyes multiplican nuevamente los intentos de los que aún están habilitados a comprar los US$ 200 en el tipo de cambio ahorro para vender los luego a través de alguno de los canales, por lo que se llegaron a lograr diferencias del 3,8% en un día. Nadie se hace rico con eso, pero son fondos que se le escapan al Estado, sin ningún tipo de necesidad. Lo ciertamente importante para el Gobierno en este “vamos viendo” es que ayer logró sumar otra vez reservas, en un día en el que los granos subieron, y eso le da más aire para seguir con fuerza para llegar a las urnas, que es el desafío más importante que hay por delante.

En modo campaña

Así, ayer, en campaña, después de que se informara oficialmente que una familia necesitó ganar más de $64.900 para no ser pobre y más de $34.280 para no ser indigente, con una familia de cuatro integrantes requiriendo más de $99.683 para ser considerada clase media, el Presidente se presentó en Lomas de Zamora para lanzar a los posibles integrantes de FdT para la elección, al tiempo que de manera grandilocuente anunció un bono de $5.000 (US$ 28) para “beneficiar” a jubilados. Y atención: el “beneficio” para los jubilados, anunciado en campaña, no beneficiará a todos, sino a los que ganen hasta $46.130.

Caída de las bolsas

Con ese cuadro, mientras esperando el mensaje de la Fed de mañana (cuando se confirmará si se inicia pronto el tapering de compra de papeles hipotecarios), la Bolsa de Nueva York achicó 0,3%, poco por el susto de la inflación, porque el empleo no despega y se necesitará todavía más dinero en el mercado. Y detrás de eso, la Bolsa de México bajó casi 1%, pero la de San Pablo logró subir 0,4%.

Y con los titulos argentinos la jornada fue absolutamente tranquila, muy controlada por el ultracepo estatal. Los bonos mejoraron 0,5%, por lo que el riesgo país cedió 4 unidades hasta 1.581 puntos. Y la Bolsa porteña, con $933 millones operados en acciones y $2.083 millones en Cedears, pudo subir 0,2% en el índice S&P Merval, mientras los ADR argentinos tuvieron resultado mixto, con buen día para IRSA y una jornada negativa para Bioceres y Loma Negra.

¿Qué se viene ahora? Las complejas licitaciones que deberá enfrentar Economía, con un Martín Guzmán que volvió de Italia con un claro mensaje del FMI: tienen que exportar más y achicar el déficit fiscal. Los DEG deberán ser usados para pagarle al FMI las dos cuotas de septiembre y diciembre, pero el Instituto Patria, que manejaba los hilos ayer en Lomas de Zamora, le indicó con toda claridad a Alberto que los DEG no se usan para el FMI, y que no debe cerrarse un acuerdo con el FMI antes de que se vote.