Las exportaciones del primer semestre fueron las mayores desde 2013: US$ 35.339 millones

En el 1° semestre, Argentina exportó US$ 35.339 millones: el mayor nivel desde 2013. La suba de 28,3% se debió a los precios, que avanzaron 22,4%. Para 2021, esperan un superávit mayor a US$ 12.000 millones.

22 de julio, 2021

En junio hubo un superávit de US$ 1.067 millones y las exportaciones subieron 45,8%

 

En junio, Argentina registró un superávit comercial de US$ 1.067 millones. El resultado del mes se compuso de importaciones por US$ 5.909 millones (+79%) y exportaciones que se ubicaron en los US$ 6.976 millones (+46%). El mayor crecimiento de las compras por sobre las ventas es una tendencia que viene sosteniéndose desde septiembre de 2020.

Respecto a la prepandemia, el comercio exterior muestra un marcado repunte. “Producto de la baja base de comparación de 2020, año en que la pandemia golpeó fuertemente al comercio global, las comparaciones interanuales no son del todo adecuadas”, dijeron desde Abeceb. Comparadas con el mismo mes de 2019, las importaciones avanzan 42% y las exportaciones, 33%.

Durante el primer semestre del año, las ventas externas acumularon una expansión del 28% (+22% los precios y +5% las cantidades) y las importaciones acumularon una suba del 49% (+9% los precios y +37% las cantidades).

En los seis meses de 2021, el saldo de la balanza comercial fue superavitario en US$ 6.740 millones. Si en este período se hubiesen registrado los mismos precios que en 2020, el saldo comercial habría tenido un superávit de US$ 2.536 millones. “Bajo ese supuesto, y debido a que el índice de precios de las exportaciones tuvo una suba de mayor magnitud (22,4%) que el índice de precios de las importaciones (8,6%), el país registró una ganancia en los términos del intercambio de US$ 3.673 millones”, dijo el Indec.

Los rubros

Las exportaciones siguieron firmes en junio, exponiendo un incremento interanual por sexto mes y con crecimientos en todos los rubros. “Dicho incremento siguió siendo traccionado principalmente por los precios de los productos exportables (+32%), mientras que las cantidades (+11%) se expandieron en menor medida. Mayo había exhibido el mayor monto de ventas externas desde junio de 2014, y el dato de junio es aun levemente superior (+2,4%)”, apuntaron desde Abeceb.

En junio en particular, las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) volaron 116%, con las cantidades creciendo 84%. Las MOA anduvieron muy bien, con una suba de 40%, pero solo 2,6% en las cantidades. Jugó en contra el cepo a la carne: en dólares, entraron 17% menos.

En el primer semestre, las MOA son el rubro más dinámico con una suba de 47%, seguidas de cerca por las MOI con 44%. En el primer semestre, las exportaciones de productos primarios acumularon una suba de apenas 1,5%, explicada en su totalidad por los mayores precios (+21%) frente a menores cantidades (-16%).

Las importaciones registraron una importante aceleración, acumulando ocho meses de alzas interanuales. Con todos los rubros (excepto bienes de consumo) creciendo por encima del 45%, el nivel general de importaciones fue 79% mayor al de junio de 2020 y se ubicó 42% por encima del mismo mes de 2019. “Ese crecimiento deja entrever una continuidad en el sendero de crecimiento que viene exhibiendo la inversión”, dijeron desde Abeceb.

En relación a la composición de las importaciones, como se viene verificando desde fines del año pasado, los mayores incrementos se verificaron en aquellos rubros asociados a los procesos productivos: piezas y accesorios treparon 108% mientras que bienes intermedios y los de capital crecieron 78% y 62%, respectivamente.

Destinos y socios

En relación al intercambio con los principales socios comerciales, Brasil ocupó el primer puesto, con un saldo bilateral que finalizó en un leve rojo de US$ 75 millones y exportaciones e importaciones exhibiendo aumentos superiores al 80%.

El segundo lugar lo ocupó China, con un retroceso en las ventas externas (-22%), pero un incremento en las compras (+73%), lo que derivó en un saldo negativo de US$ 675 millones, acumulando así trece meses consecutivos de déficit bilateral con el Gigante Asiático. El déficit acumulado en el período enero-junio se ubicó en torno a los US$ 3.100 millones mientras que el intercambio comercial ha crecido un 35%.

Adicionalmente, se destacan la evolución de las exportaciones a Estados Unidos (+80%), India (+54%) y Chile (+68%) y las importaciones desde Paraguay (+64%), Estados Unidos (+75%) y Países Bajos (+113%).

Los números

“Con los datos de comercio exterior de junio, hemos elevado levemente las proyecciones de exportaciones (+28,5% a US$ 70.552 millones) e importaciones (+34,5% a US$ 56.900). Consecuentemente, el superávit comercial se ampliaría este año a US$ 13.600 millones aproximadamente (fue US$ 12.500 millones en 2020) y representaría el 3% del PIB (versus 3,3% en 2020). Por su parte, el intercambio comercial superaría los niveles de 2017”, dijeron en Abeceb.

“Prevemos que nuestras exportaciones se mantengan en registros elevados, a pesar de la disminución en los precios de los commodities, y de la prohibición parcial a la exportación de carnes. Las importaciones también seguirán creciendo por el rebote de la actividad económica, pero sin llegar a erosionar el saldo comercial favorable. En el segundo semestre, el aporte del saldo comercial a las reservas sería menos holgado principalmente por el fin de la cosecha gruesa”, agregaron.

“Esperamos que la dinámica en los niveles de exportaciones se ralentice a medida que se comience a licuar el efecto de los términos de intercambio por una caída en los precios de los granos. Adicionalmente, la cosecha gruesa se diluye y llegan los meses donde las MOI, no ayudadas por el efecto precio, deben compensar esa merma. En cuanto a las importaciones, en la comparación interanual mantendrían el buen dinamismo en los meses que siguen, dadas las bases de comparación en niveles mínimos que dejó 2020. Esto seguirá estando acompañado por la suba de los precios internacionales del petróleo y gas natural y por la presión adicional sobre la demanda de importaciones que se generaría en caso de verificarse un intento de reactivación de la economía previo a las elecciones. Adicionalmente, la ampliación de la brecha cambiaria los desequilibrios en este mercado podrían alentar un crecimiento de las compras al exterior. Quedará confirmar si potenciales restricciones a las importaciones surgen como medida para contener el drenaje de reservas en caso de que la inestabilidad en el mercado de cambios ponga de relieve la magnitud de su escasez. En suma, es esperable una reducción del saldo comercial superavitario”, dijeron en LCG.

“Esperamos que haya dos factores que traccionen nuestras ventas al exterior. En primer lugar, la demanda brasileña seguirá pujante (se espera que el PIB de nuestro principal socio crezca 5,3% anual, y esa proyección viene revisándose sistemáticamente al alza desde hace tres meses), motivando la venta de MOI. Por otra parte, los precios agrícolas no revirtieron su alza, haciendo que la venta de MOA mantenga sus niveles. En simultáneo, proyectamos que las importaciones seguirán recuperándose, más aún con la mejoría de la actividad que se vería con la baja de los casos y el fin de las restricciones a la movilidad”, dijeron en Ecolatina. Así, aunque el saldo de la segunda parte del año será algo menor al de la primera, el superávit se ubicará nuevamente por encima de los US$ 12.000 millones.