La inflación fue 3,2% en junio: noveno mes consecutivo arriba de 3%

Con la interanual muy cerca de 50%, la inflación ya acumula 23,7% en lo que va de 2021 y ahora presionan los salarios

6 de julio, 2021

La inflación de alimentos de Argentina es 11 veces superior a la los países de la región

Según el IPC-OJF (GBA), la inflación de junio fue de 3,2% mensual y registró un crecimiento interanual de 46%. Por otra parte, la inflación núcleo avanzó a un ritmo mensual de 3,1%, marcando un aumento de 47,5% anual. La inflación general acumulada fue de 23,7% en lo que va de 2021. Así, la inflación sigue arriba de 3% mensual desde octubre de 2020: 9 meses al hilo, una marca que no registraba desde 1991.

En cuanto a los principales rubros, transporte y comunicaciones encabezó las subas del mes, registrando un alza de 4,8% mensual. Por su parte, vivienda lo hizo en 4,1% mensual, mientras que alimentos y bebidas avanzó 3,6% mensual. Con relación a la medición núcleo, ésta arrojó una variación del 3,1% y en términos anuales registró una suba del 47,5%. En cuanto a los bienes y servicios regulados, éstos registraron una variación de 3,2% mensual, mientras que los estacionales subieron 3,6% mensual.

Según un informe del LCG, en la quinta semana de junio la suba de precios de los alimentos promedió 1,06%, acelerándose 0,97 puntos respecto a la semana anterior. Así, el índice de alimentos y bebidas presentó una inflación mensual de 3,4%, tanto tomando promedio en las últimas 4 semanas, como medida punta a punta en las mismas semanas.

Con el dólar y las tarifas pisadas, el nuevo frente inflacionario parece ser el de los salarios, sobre todo tras la reapertura de algunas paritarias (incluyendo la del salario mínimo) y el cierre de otras muy por encima de la pauta de 29%.

El Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano había advertido en sus últimos informes que, de mantenerse la evolución de la inflación a un ritmo promedio del 4% mensual, se alcanzaría en un nivel del 60% en todo 2021.

“Si bien la gran mayoría de los convenios colectivos incluía cláusulas de revisión, la reapertura de las negociaciones paritarias por parte de aquellos gremios que se habían ajustado inicialmente a la proyección oficial de inflación del 29% seguramente impactará sobre los precios y, consiguientemente, sobre el nivel de la inflación anual”, asegura Víctor Beker, director del CENE. “De hecho, en muchos casos, la reapertura se viene produciendo antes del plazo previsto, ante la discrepancia entre la inflación prevista y la real”, añade.

A juicio del economista, para bajar la inflación, se necesita optar por un drástico viraje en la política económica, ya que existe una inercia inflacionaria que debe ser doblegada atacando todas sus causas. De lo contrario, la inflación presente retroalimenta la inflación futura.

“Hace falta voluntad política para hacerlo. En el contexto actual de fragmentación en la toma de decisiones, ésa es la primera y mayor dificultad. Suponiendo que ella fuera superada, se requiere, desde el punto de vista técnico, un plan integral de ataque coordinado a la inflación. Ello implica que el conjunto de las medidas monetarias, fiscales y cambiarias, así como la política de ingresos, esté subordinado al logro de la meta de inflación. Y que el plan sea creíble y creído por la población”, asegura Beker. Quedará para después de las elecciones.