La bajante del Paraná, cada día más severa

El río Paraná descendió otros 13 centímetros durante el último fin de semana frente al puerto de la capital entrerriana.

20 de julio, 2021

La bajante del Paraná, cada día más severa

El río Paraná descendió otros 13 centímetros durante el último fin de semana frente al puerto de la capital entrerriana y se mantiene con una altura de -33 centímetros (debajo del nivel del mar), lo que configura la peor situación hídrica detectada desde 1944. De hecho, se espera que se acerque a esos registros y hasta podría superar esa emergencia histórica.

También bajó a la altura de las ciudades entrerrianas de Diamante y La Paz, y se mantiene lejos de sus niveles normales frente a Victoria.

La bajante actual mantiene al río lejos de su nivel de aguas bajas (2,30 metros) y de su altura promedio en julio (3,10 metros) en Paraná; ya superó las marcas de 1971 (0,50 metros), las de 2020 y 1970 (0 metros), y hay que remontarse a 1944 para registrar una situación peor que la actual.

Ese año el río marcó -1,40 metros frente a Paraná, al igual que en Diamante (-1,38), Victoria (-41) y en La Paz (-1,11).

El Instituto Nacional del Agua (INA) indicó que la tendencia descendente “continuará predominando en los próximos tres meses” al menos.

Además, apuntó que julio será “especialmente crítico” y espera impactos en “las tomas de agua para consumo urbano, para refrigeración de centrales de generación eléctrica y de procesos industriales”.

También alertó sobre problemas en “la navegación fluvial, fauna íctica, estabilidad de márgenes” y una “exposición a incendios en márgenes e islas”.

En Diamante, la altura del río bajó 12 centímetros los últimos tres días y llegó al cero, lejos de los 2,40 metros del límite de aguas bajas y de los 2,91 metros promedio para esta época del año.

En ese sentido, el INA espera que el río llegue a un promedio de -0,72 centímetros de altura en agosto, y de -1,01 metros en septiembre.

En La Paz, el río Paraná alcanzó los 22 centímetros, 1,54 metros menos que hace un mes, muy por debajo de los 3,20 metros de límite de aguas bajas y de los 4,08 que la Prefectura Naval Argentina (PNA) registró como promedio entre 1996 y 2020.

Allí, el INA espera que la altura “continúe disminuyendo gradualmente” hasta alcanzar los 19 centímetros a fines de julio, pero aseguró que “podría descender hasta -8 centímetros”.

En tanto, Victoria es la única ciudad donde la PNA detectó una crecida del río, donde se mantiene estable con 1,2 metros de altura, pero lejos de los 2,60 metros que marcan las aguas bajas y de los 3,5 metros que tenía allí el río Paraná el 13 de abril.

Para ese puerto, se espera un promedio en el mes de julio de 0,95 metros, 2,86 por debajo del nivel mensual promedio desde 1996 y 1,14 metros inferior al promedio de julio 2020.

Piden limitar el consumo de agua potable

Tras la bajante más importante en 77 años, desde el gobierno nacional pidieron limitar el consumo del agua en 7 provincias que son alcanzadas por esta importante vía fluvial. Ellas son Entre Ríos, Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco, Santa Fe, y Buenos Aires.

El Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR) pidió a las personas “ahorrar agua en el consumo diario” y “almacenar agua de lluvia y utilizarla para regar”, como también no realizar quemas de pastizales para evitar la propagación de amplios incendios como los sufridos el año pasado durante esta época.

En un comunicado, el SINAGIR dijo que en este contexto es necesario “un compromiso de todas y todos para atender y actuar preventiva y responsablemente contra esta situación”

Cambio climático y posible impacto hasta la primavera

“Esto genera mucha preocupación, es una bajante histórica que impacta en el agua potable y esto es lo más urgente que hoy nos ocupa, además de lo ambiental”, dijo el gobernador Gustavo Bordet, y precisó que está “en contacto permanente con todos los intendentes” de la vera del río.

Bordet afirmó que “claramente hay un cambio climático, fundamentalmente en las nacientes de los ríos con la deforestación, y con un cambio en los suelos y en los sistemas de cultivos que modifica las condiciones ambientales”.

El secretario de Agricultura y Ganadería de Entre Ríos, Lucio Amavet, afirmó a Télam que la bajante “impactó fuertemente en acopiadores, fileteadores, transportistas y más de 3.000 familias de pescadores que viven de eso”, registrando “el cupo de exportación más bajo de los últimos 15 años”.

El hidrómetro instalado en el Puerto de Rosario marcó ayer un nuevo récord en la prolongada bajante que atraviesa el río Paraná. El equipo midió -17 centímetros, una altura que el río no registraba en los últimos 50 años. Así lo informó La Capital.

El escaso caudal de agua extiende sus consecuencias sobre la navegación y el uso recreativo del río, también sobre la captación de agua para consumo humano. De acuerdo al último informe del Instituto Nacional del Agua (INA), el fenómeno se extenderá hasta la primavera.