El mercado espera que continúe la desaceleración (lenta) de la inflación

La inflación de julio volvió a rondar entre 3% y 3,5%, acumulando cerca de 25% en el primer semestre. Hacia adelante, los economistas proyectan una desaceleración, pero leve. El 2021 cerraría arriba de 45%.

12 de julio, 2021

La inflación de alimentos de Argentina es 11 veces superior a la los países de la región

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) dará a conocer el jueves el índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a junio. El ministro de Economía, Martín Guzmán, ya anticipó que la variación será superior al 3%, en línea con las estimaciones privadas.

Con el dato de junio se conocerá el acumulado del primer semestre y, si las previsiones del Gobierno y de las consultoras se hacen realidad, seguramente quede muy cerca del 25%. Este porcentaje implica sólo cuatro puntos porcentuales (p.p.) menos de lo que el Presupuesto preveía para todo 2021, aunque los especialistas destacan que podría verse un proceso de desaceleración a partir de julio.

La intención oficial es sostener un proceso de baja gradual en la inflación para los próximos seis meses. Es que la primera pauta del 29% murió muy rápido y la desinflación está directamente relacionada con la posibilidad de que los salarios (o ingresos en general) puedan ganar terreno y no quedar por debajo del IPC por cuarto año consecutivo. Teniendo en cuenta que faltan pocos meses para las elecciones, ese objetivo del Gobierno cobra todavía más fuerza.

Inflación de junio

Respecto a junio, la consultora Orlando Ferreres destacó en su último informe que “la inflación de ese mes fue de 3,2% mensual y registró un crecimiento interanual de 46%”.

“Por otra parte, la inflación núcleo avanzó a un ritmo mensual de 3,1%, marcando un aumento de 47,5% anual. La inflación general acumulada fue de 23,7%”, mencionó el trabajo.

A su vez, el estudio de la consultora consignó que observando la evolución de las subas por sectores, transporte y comunicaciones encabezaron los aumentos las subas del mes, registrando un alza de 4,8% mensual. Por su parte, el relevamiento semanal de FIEL estimó un incremento de precios del 3,1% en el sexto mes del año.

Desde Ecolatina aseguraron ante El Economista que junio finalizó con una variación de precios en torno al 3,4%. “Impactó bastante el desarme de Precios Máximos en el segmento alimentos y bebidas, por ese motivo ese rubro no va a terminar por debajo del promedio general”, agregaron.

En tanto, la consultora C&T Asesores Económicos adelantó que la inflación del mes pasado escaló al 3,5% y subrayó que esa cifra es bastante similar al 3,3% observado en mayo, pero 1,7 puntos superior a la vista en el mismo mes de 2020. Para la consultora dirigida por Camilo Tiscornia, en los últimos 12 meses el IPC se ubicó en 49,3%.

En sintonía, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publica mensualmente el Banco Central, vaticinó que la inflación minorista de junio se ubicará en 3,2%. Sin embargo, la encuesta del Banco Central advirtió una trayectoria “levemente descendente” del indicador de precios: el cálculo interanual promedio fue del 48,4%, 0,1 punto inferior al que proyectó esa misma encuesta un mes antes. Sin embargo, implicaría un regreso a los niveles de 2018-2019, tras el “alivio” de 36,1% de 2020.

Por otro lado, el Ieral de la Fundación Mediterránea reconoció también una tendencia a la desaceleración que parece sostenerse en el tiempo. En su último informe de coyuntura destacó que la tasa de inflación mensual pasó de un promedio del 4,4% en el tramo marzo-abril a uno del 3,6 % en mayo-junio. “El tema es que, a esa desaceleración de la tasa de inflación se corresponde un freno significativo en indicadores inmediatos y relevantes del nivel de actividad”, advirtieron Jorge Vasconcelos y y Guadalupe González, autores del informe.

Julio

Con la mirada puesta en las elecciones, el Gobierno espera que julio venga acompañado con una merma en la inflación que permita morigerar el impacto que tuvieron, en especial los alimentos, en el poder adquisitivo de los salarios. Julio, además, será un mes de bombeo a los ingresos. Mientras tanto, la Secretaría de Comercio Interior continúa implementando programas de precios y controles en todo el país. “Tenemos que tratar de que el esfuerzo no se vaya por la canaleta de la inflación”, dijo el jefe de Gabinete.

Por su parte, el director del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci), Isaac Rudnik, dijo ante El Economista que julio va a seguir en el orden del 3%. Para Rudnik, la inflación se mantendrá por encima del 2% mensual en los últimos meses del año. “Pensando el cierre del año, seguramente el IPC termine marcando un acumulado cercano al 50% para todo 2021”, proyectó.

Desde la consultora Ecolatina explicaron ante El Economista que el comienzo de julio coincidiría con una leve desaceleración en los precios: esperan un promedio por debajo del 3% hasta diciembre. “Ese proceso se combinará en los próximos meses con una depreciación muy lenta del tipo de cambio oficial y un freno a las autorizaciones de incrementos en distintos precios regulados”, resaltaron.

Alimentos y bebidas

Para Ecolatina, detrás de estos números, se encuentra el hecho de que el impacto del alza de precio de los commodities, las presiones del Mercado de Liniers sobre el precio de la carne minorista y la autorización de subas de combustibles serían factores que ya no estarán presentes en la segunda parte del año. A su vez, el atraso tarifario y un menor deslizamiento del tipo de cambio oficial también ayudarán a tal fin, pero dejarán correcciones pendientes para el 2022.

Tanto las consultoras como el Gobierno estarán muy atentos a lo que suceda en los precios del segmento alimentos y bebidas, ya que en los primeros meses del año se movieron por encima del promedio general y tienen una alta ponderación en las canastas. Esa dinámica se ha visto también en los últimos tres años. Cabe destacar que la suba en ese rubro impacta mucho más en los sectores de menores ingresos, que destinan una parte importante de los mismos a comprar bienes de primera necesidad.

La consultora LCG informó que la inflación en alimentos y bebidas fue del 1,1% en la primera semana de julio respecto a la semana anterior, con especial tracción de las verduras, que lideraron con una suba promedio de 4,9%. En el último mes, calculado entre la primera semana de julio y la primera semana de junio, LCG destacó a los aceites como el rubro más inflacionario con un promedio del 6,3%. Además, señalaron que el promedio mensual varió 3,1%, y coincidió en que forma parte de una tendencia a la desaceleración de los precios, tras estabilizarse al llegar al 3,4%.

Mientras tanto, Comercio Interior continúa articulando los controles y programas de precios para contener las subas en un rubro tan sensible como este. Desarmado Precios Máximos, la canasta de Súper Cerca tiene el objetivo de ganar capilaridad y llegar a los barrios, mientras que Precios Cuidados seguirá con la intención de marcar referencia en los grandes supermercados.

A esas medidas se les suma el Mercado Federal Ambulante en varios distritos y los controles sectoriales en construcción o electrodomésticos. Por lo pronto, la inflación de junio cerraría por encima del 3% y en los primeros seis meses acumulará casi 25%. La estrategia del Gobierno para mejorar el poder adquisitivo de los salarios y generar una sensación de cierta mejora en los ingresos estará directamente relacionada con la evolución de los precios.