Inundan con papelitos, pero el dólar sigue ahí y no se rinde

Ayer el Gobierno prendió dos aspiradoras de pesos y planchó el dólar.

7 de julio, 2021

Inundan con papelitos, pero el dólar sigue ahí y no se rinde

Por Luis Varela

Mientras un rebrote de Covid, con cepas Delta y Epsilon, que están causando más contagios que muertes, están frenando las aperturas y parando la expectativa de repunte económico en varios países de Europa, frenando con eso la fuerte trepada que tuvo últimamente el petróleo, Argentina sigue más preocupada por temas monetarios, por pagos que se caen y con un Estado que no cede, porque entiende que de otro modo perdería el control de gobernabilidad.

Como si se tratara de ese juego chino, llamado “Go”, que se despliega en un tablero, moviendo fichas, rodeando al oponente para vencerlo, desde diferentes lugares de la actividad privada se van encendiendo luces de alarma y, sin embargo, el Gobierno no cede ni un ápice en su estrategia: no baja el gasto, no baja los impuestos y, es más, el ministro de Economía, Martín Guzmán, salió ayer a insistir, afirmando: “Apuntamos a que la inversión pública se profundice”.

Así, con un sector privado que se empobrece mes tras mes, y con capas y capas de la población que se va quedando afuera de los empleos en blanco (cobrando en negro o directamente ubicándose en posición de desempleo), el Gobierno realizó ayer un gigantesco pase de manos de pesos, haciéndole un amague al mercado, llenando la plaza con cada vez más papelitos de colores, todo apuntando a ponerle una empalizada a un valor que puede ocasionarle un serio traspié en las PASO en menos de diez semanas y en una pérdida de poder en la elección de verdad, en noviembre.

Aspirando pesos

Concretamente, ayer se prendieron dos aspiradoras de pesos. Por un lado el Ministerio de Economía salió a colocar deuda, con un resultado bastante escaso por cierto. Y, al mismo tiempo, el Banco Central siguió tomando pesos de los encajes de los plazos fijos, quitando del sistema financiero una montaña de dinero y entregándole al mercado Leliq, con una deuda de la autoridad monetaria que ya llega a niveles ciertamente preocupantes, de más de $3,6 billones.

En números concretos, con 836 ofertas (casi la mitad del número que había hasta hace unos meses), Economía logró captar $46.224 millones en cinco Letras del Tesoro y, a contramano de lo que ocurría últimamente, esta vez no se tomaron papeles ajustables por CER, ya que se teme que después de la elección un ala del Gobierno logre convencer al Presidente para que “descarnice” el indicador que iguala a la inflación (que se quiten los alimentos de ese indicador), y el grueso del dinero tomado fue a tasa de interés y, atención: la mayor parte del dinero tomado vencerá unos días antes de la elección de noviembre, como para que los operadores tengan tiempo para desembarcar, según como se vean las encuestas en ese momento.

En números, sobre el 100% del dinero tomado ayer, el 46% del dinero captado en la licitación se hizo en Letes en pesos a descuento con vencimiento 29 de octubre de 2021 (s29o1 – reapertura), el 17% en Letes en pesos a descuento con vencimiento 31 de diciembre de 2021 (s31d1 – reapertura), el 15% en Letes en pesos ajustadas por cer a descuento con vencimiento 31 de diciembre de 2021 (x31d1 – reapertura), el 12% en Letes en pesos a tasa variable más 2,75% con vencimiento 29 de octubre de 2021 (so291 – reapertura) y el 11% restante fue en Letes en pesos ajustadas por cer a descuento con vencimiento 30 de junio de 2022 (x30j2 – reapertura).

Pero esa absorción de dinero no bastó. Al mismo tiempo y en el mismo día, mientras hay una lenta cancelación de depósitos a plazo fijo porque los ahorristas finalmente entendieron que el rendimiento de esas colocaciones es negativo, y que en términos reales significa perder poder de consumo, la bomba de deuda del BCRA crece más: tomó $350.948 millones en Leliq al 38% anual, con los plazos fijos que pagan 37%.

En línea con esa sucesión de tablitas, de juegos especulativos, y de martingalas que hace acordar a la patria financiera de los tiempos de José A. Martínez de Hoz, el tema cambiario estuvo por supuesto también en el centro de la escena, con dos malas noticias para Argentina: se cayó el precio de los granos y hubo una suba generalizada del dólar en toda América Latina, ya que los mercados empiezan a entender que se termina el auge de los precios de las commodities y que está cada vez más cerca la intervención de la Fed, con quita de dólares del mercado primero, y con suba de tasas cortas mas tarde.

Ayer, a pesar de que hubo un fuerte paso atrás para las tasas largas de EE.UU.: 0,79% anual a 5 años, 1,35% a 10 años y 1,98% a 30 años, el billete verde estuvo para arriba en casi todas partes. En el exterior el dólar subió 2,1% en Brasil, 1,6% en Chile, 0.8% en México, 0,4% contra el euro, 0,3% contra la libra y bajó 0,3% contra el yen. Y la suba del dólar en Brasil es una fuerte preocupación en la Argentina, porque como Guzmán ancla el dólar oficial, tenemos alta inflación en dólares y el rojo comercial con el mercado brasileño se puede profundizar todavía más si los brasileños empiezan a tener suba para el precio del billete verde.

En Argentina, mientras tanto, con los bonos tomados por Guzmán y con las Leliq absorbidas por el BCRA, el Gobierno logró planchar el mercado cambiario, pero con el blue sostenido y el dólar fuga subiendo un poco más, con el Gobierno entregando bonos, hipotecando futuro, pero esta vez sin perder reservas, lo cual ya es mucho decir. 

El dólar turista subió 8 centavos hasta $167,19, el oficial subió 5 centavos hasta $101,33, el blue se mantuvo en $171 y el mayorista subió 3 centavos hasta $95,91. El BCRA sumó US$ 48 millones a las reservas hasta US$ 42.728 millones. El dólar MEP bajó 47 centavos hasta $165,98 y el contado con liquidación subió 22 centavos hasta $166,82, por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 68,7% y la del CCL y el mayorista subió al 74%. Y, medidos en pesos, el euro bajó 35 centavos hasta $113,41, la libra bajó 39 centavos hasta $132,38 y el real bajó 42 centavos hasta $18,41.

En paralelo a todo esto están sumándose, como en el “Go” chino, un sinnúmero de problemas que veremos cómo se resuelven. El gremio de la Uocra, con su líder Gerardo Martínez buscando el liderazgo en la CGT, realizó trabas en el puerto de San Lorenzo, por lo que aparece una traba más para el campo, que se convocará este viernes en el Obelisco por una protesta nacional. 

También hay una emergencia en las empresas de transporte público del interior, que ya cobran $60 el boleto, pese a lo cual el ministerio de Transporte, para evitar un crack compensará a compañías urbanas de pasajeros del interior con una ayuda por $376 millones. 

Y por si eso fuera poco, tres grandes empresas de venta de electrodomésticos, Garbarino, Rodó y Ribeiro, están entrando en colapso y esto agrega un problema más ya que Ribeiro tiene un cúmulo de Obligaciones Negociables entregadas en todo el sistema financiero, y hay que ver de qué modo las cubre.

El rumbo de los bonos

Con todo ese panorama, los bonos argentinos volvieron a dar ayer muestras de  nueva debilidad: bajaron 0,4% con un volumen de negocios casi récord, por lo que el riesgo país de la Argentina trepó 15 unidades, hasta 1.606 puntos básicos, más que duplicando al riesgo de Ecuador, que tiene 757 puntos, habiendo reestructurado su deuda en el mismo momento que la Argentina, pero ya habiendo negociado con el FMI, mientras Guzmán dice primero que se encontrará en Venecia con Kristalina Georgieva y horas después anuncia que la reunión será únicamente con técnicos de esa entidad.

Frente a eso, todo el mundo bursátil está mostrando señales de fin de fiesta. En Wall Street, con un ojo en la Fed, hubo cierre mixto, con el Dow y el S&P en baja, pero con el Nasdaq en nuevo avance, ya que sus empresas siguen ganando mucho dinero con el Covid. Pero las bolsas latinoamericanas estuvieron con bajas de más del 1% y, atención, con alertas para la Bolsa de San Pablo porque Lula le gana en todas las encuestas a un Jair Bolsonaro que puede caer por un impeachment, y la Bolsa de Chile es la primera que queda en lo que va del año. .

Mientras se espera para este viernes el primer pago por US$ 150 millones de por el primer minicupón de los bonos surgidos del canje, la Bolsa de Buenos Aires tampoco tuvo un buen día. Con $935 millones en operados en acciones y $2.758 millones en Cedears, el índice S&P Merval bajó 2%, con mayoría de papeles en rojo, y con los ADR argentinos que se negocian en Nueva York también con bajas, con mayor profundidad en YPF, Edenor, Macro y Galicia.

El mundo está dando muestras de estar en vísperas de un cambio de época. ¿Será el fin del dinero gratis y la llegada de la lucha contra la inflación? Ayer, en respuesta a las aperturas frenadas en Europa y las diferencias entre rusos y árabes en la Opep, el petróleo tuvo la baja más fuerte en meses, con un descenso de más del 3%. Los metales preciosos estuvieron mixtos.

Pero lo que más asustó a América Latina fue una baja consistente en los metales y un descenso aún más fuerte para los granos, con descensos de más del 4% para el maíz y la soja en la Bolsa de Rosario. 

Mientras tanto, como si por fin estuvieran un poco afuera del centro del escenario, las criptomonedas ayer zafaron: hubo una leve mejora para el Bitcoin, con un clima levemente alcista para la mayoría de las otras.