“El cannabis puede generar exportaciones por US$ 1.000 millones en la próxima década”

Entrevista con el presidente de la Cámara Argentina de Cannabis (Argencann), Pablo Fazio.

5 de julio, 2021

“El cannabis puede generar exportaciones por US$ 1.000 millones en la próxima década”

Por Agustín Maza

El Gobierno espera que avance lo más rápido posible el proyecto para darle un marco regulatorio al desarrollo productivo del cannabis medicinal y el cáñamo industrial. En principio, se espera que la iniciativa pueda tener hoy un dictamen favorable en el plenario de comisiones del Senado, para luego ser votada en el recinto lo antes posible.

En diálogo con El Economista, el presidente de la Cámara Argentina de Cannabis (Argencann), Pablo Fazio, dijo que le sorprendió “para bien” la celeridad con la que comenzó a tratarse esta normativa. “Los cálculos del Gobierno son conservadores. Nosotros prevemos que la industria del cannabis podría aportar en los próximos diez años más de US$ 1.000 millones en exportaciones”, sentencia.

¿Cómo comenzó el trabajo de Argencann?

En 2017 se sancionó la Ley 27.350, que autoriza el uso terapéutico y paliativo del cannabis. A partir de eso nos juntamos un grupo de entre 6 o 7 personas a las que nos entusiasmó la idea de hacer algo en el ámbito productivo. Como el marco regulatorio no contemplaba este aspecto, porque se hablaba de la investigación y acceso pero no específicamente de las posibilidades de producción, ahí había una necesidad de darle un marco regulatorio a la actividad del cannabis medicinal y del cáñamo industrial. Hoy somos alrededor de 140 miembros que trabajamos en ese sentido con varios ministerios y organismos del Estado.

¿Cómo fue el proceso para consensuar un marco regulatorio para estas actividades y cómo esperan que sea el paso parlamentario de esta normativa? 

Independientemente de contactos o llegadas a algunos despachos, nos dimos cuenta que la solución no era individual y que había que construir un músculo colectivo que nos permita desarrollar un proceso de crecimiento productivo que el cannabis le estaba empezando a abrir al mundo. Nosotros tenemos la necesidad imperiosa de modificar la Ley de Cannabis Medicinal. En principio, esperamos que hoy podamos sacar un dictamen favorable en el plenario de comisiones. Para que pueda tener media sanción el jueves debería contar con tres cuartas partes de los votos. Seguramente tendrá media sanción por mayoría simple la semana que viene. De todas maneras nos sorprende la celeridad del proceso legislativo, considero que eso muestra el nivel de interés de varias provincias en este tipo de actividad económica y sus beneficios. Está claro que hay una voluntad política de avanzar.

El Gobierno espera que la industria del cannabis genere en tres años 10.000 empleos, US$ 50 millones en exportaciones y US$ 500 millones en el mercado interno. ¿Coinciden en ese pronóstico?

Nosotros tenemos números mucho más optimistas, pero a condición de que el proyecto pueda salir tal cual fue presentado. Somos positivos teniendo en cuenta las perspectivas de crecimiento que tiene esta industria a nivel mundial. En los últimos diez años, el mercado legal del cannabis a nivel global se ha expandido de cero a US$ 9.100 millones en la actualidad y se proyecta que el mismo se multiplique diez veces hasta el 2030. Así, en la próxima década, diversas formas de utilización de los derivados del cannabis formarán parte de las rutinas diarias de los consumidores en infinidad de productos tanto medicinales como de consumo masivo. En 10 años podríamos generar más de US$ 1.000 millones en exportaciones y muchísimos más empleos que los que contempla el Gobierno, los cálculos oficiales son conservadores. Este marco regulatorio nos pondría en una situación muy ventajosa a nivel internacional.

¿Cómo se estructura el mercado mundial de cannabis en la actualidad?

Hoy el mercado de cannabis a nivel mundial está dividido en tres partes: medicinal, con mayor participación; recreacional, en segundo lugar y, finalmente, industrial. Esto va a cambiar con los años y la adaptación de los marcos regulatorios para uso industrial. La torta va a terminar modificando su estructura para que lo industrial y productivo cobre una mayor preponderancia.

¿En que podría beneficiar a nuestro país un nuevo marco regulatorio y que ventajas tenemos respecto a la región?

El proyecto, como está planteado, es bastante de vanguardia a nivel regional. Estaríamos arriba de Uruguay y Colombia, que han avanzado mucho en los últimos años. En el caso de Uruguay, la diferencia es que está legalizado el uso recreativo. Pero en el sentido productivo estaríamos mucho mejor parados que otros países. Argentina es un líder global en materia agropecuaria. Tenemos una institucionalidad tecnoproductiva enorme, contamos con una de las comunidades emprendedoras más vibrantes de América Latina y eso hay que sumarle cualidades climáticas y de suelo ideales. Además contamos con un nivel de mano de obra ultra calificada.

¿Cuáles son los desafíos para que la producción industrial con cannabis y cáñamo sean las esperadas?

En principio, hay que abandonar antiguos paradigmas. Vamos a tener que aggiornar varias regulaciones para que la ley pueda implementarse de manera efectiva. El desafío no es menor y el momento es ahora. El proyecto de ley propone la creación de una “Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal” (Ariccame), que tendrá la función de otorgar autorizaciones para producción (licencias), comercialización interna y exportaciones, así como regular, administrar y fiscalizar toda la cadena productiva de cannabis y cáñamo, coordinando acciones con las distintas instituciones del Estado para fomentar el desarrollo del sector, poniendo a los emprendedores, pequeñas y medianas empresas y cooperativas como protagonistas de ese tiempo. Las pequeñas y medianas empresas mueven la economía de nuestro país, representan el 70% de los empleos registrados y el 45% del PIB. Sería contraproducente que se concentre el mercado en dos o tres grandes empresas.