Dólar frenado, muy vigilado, y acciones secas, con susto

El Gobierno se enfocó en que el dólar baje, vigilando de cerca cada uno de sus movimientos. Mientras tanto, las acciones argentinas siguen en caída libre luego de la recategorización de la MSCI.

1 de julio, 2021

Dólar frenado, muy vigilado, y acciones secas, con susto

Por Luis Varela 

Con la mejor rueda desde que nos fuimos a marzo en la negociación con el FMI y en el aplazo del MSCI, junio cerró ayer con una foto tranquila en el mercado cambiario, con los bonos argentinos recuperando apenas, con el riesgo país cediendo mínimamente, pero con la Bolsa de Buenos Aires registrando nuevas bajas y el menor volumen diario del mes, debido a que hubo rumores de que un ala del Gobierno quiere repetir otra vez el impuesto a la riqueza.

Los que están a cargo de la conducción del Banco Central y de la Comisión Nacional de Valores encendieron todos los motores para que se apagara la fuerte suba que había anotado el dólar en todo junio, y ayer -convocando a todos los operadores- pudieron poner las cotizaciones en caja. Eso sí, con todo tipo de rumores -o quizás amenazas- entre las que figuran por ejemplo la reinstalación de un parking de cinco días en la negociación con bonos, para que el dólar fuga se aplaque y deje de poner en riesgo al Gobierno.

El dólar en el mundo

Paradójicamente, mientras el dólar estuvo más tranquilo en Argentina, en el mundo el billete verde estuvo con el fulgor encendido en el mundo. Las mejoras en el mercado laboral pusieron a los operadores con las barbas en remojo, ya que esa alternativa acerca la posibilidad de que la Reserva Federal pueda ajustar su política monetaria ultraexpansiva.

De ese modo, interpretando que se pueden llegar a lanzar menos dólares desde helicópteros, en el exterior el dólar subió contra casi todas las monedas mundiales: avanzó 0,7% en México, 0,6% en Chile, 0,5% en Japón, 0,4% contra el euro, 0,3% en Brasil y no cambió únicamente contra la libra.

En cambio, con uso de bonos y no tanto de reservas, el Gobierno volvió a encorsetar artificialmente, con altísimo costo futuro, los precios de los seis dólares de Alberto. Sin que se toquen las tasas (las Leliq siguieron al 38% anual y los plazos fijos al 37%), el dólar turista subió 5 centavos hasta $166,93 pesos. El dólar oficial subió 3 centavos hasta $101,17, el blue cayó $2 hasta $168 y el mayorista subió un centavo hasta $95,72, con el BCRA logrando sumar US$ 68 millones a las reservas hasta US$ 42.438 millones. Mientras que el dólar MEP bajó 63 centavos hasta $163,67 y el contado con liquidación subió 23 centavos hasta $165,92. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 66% y la del CCL con el mayorista fue del 73,3%. Y medidos en pesos, el real bajó 10 centavos hasta $19,26, la libra bajó 12 centavos hasta $132,39 y el euro cayó 38 centavos hasta $113,50. 

La preocupación por el Covid 

La preocupación de todos volvió a estar concentrada en el coronavirus. La cantidad de muertes volvió a subir: en las últimas 24 horas se reportaron 638 muertes y 22.673 casos, por lo que hay 94.304 fallecidos en toda la pandemia. Y lo ciertamente inexplicable es que con 24,9 millones de dosis repartidas, hay 4,4 millones de dosis sin aplicar. Y el gran temor es que llegue la cepa Delta, mucho más agresiva, porque el país no está protegido. Se vacunó con una dosis al 36% de la población pero con las dos dosis a apenas el 9%, con muchos colados en la fila. Y hay 6.308 internados en camas de terapia intensiva, con una ocupación del 67,7% en el país y del 64,9% en CABA.

Esta persistencia del virus plantea la posibilidad de que la actividad económica sigua a ritmo lento y que el rebote del gato muerto esperado para el año baje del 7% al 6%, por lo que a fin de año no recuperaremos ni siquiera la caída del 9,9% que tuvo la Argentina a lo largo de 2020. Y con todas las medidas que sigue tomando el gobierno, la inversión sigue siendo esquiva y la fuga de capitales persiste, tanto que ayer el dólar fue calmado con alto volumen operado en bonos, y con el 57% del total operado en titulos públicos negociado en los bonos AL30 y GD30 que son los papeles que usan los organismos oficiales para que la suba del dólar no se convierta en corrida cambiaria, con las PASO tan lejos (lo analistas esperaban la presión fuerte recién para agosto).

Así, ayer, con alto volumen negociado, el promedio de todos los bonos pudo mejorar apenas 0,1%, nada, pero eso alcanzó para que el riesgo país descendiera: después de subir de 1.468 a 1.600 puntos desde que no hubo acuerdo con el FMI, ayer declinó 4 unidades hasta 1.596 puntos. Pero ese dato vino con una mala noticia: la categoría “standalone” (aislados) en la que nos colocó el MSCI para la condición crediticia, también se repite en otra área decisiva para la orientación futura de la economía: también somos standalone en términos impositivos.

El informe Doing Business del Banco Mundial difundió que Argentina, así como está abajo de todo en cuanto al acceso al crédito, también está en otro peligroso “grupo de la muerte”, ya que está entre las naciones que tienen la mayor carga impositiva mundial sobre la economía formal. Y ayer, como si atacaran a las empresas que quieren invertir con pastillas de gamexane, empezó a rodar la idea de que el impuesto a los ricos vuelva a repetirse, por lo menos mientras duren los efectos del Covid-19.

Movimiento en acciones

Ni bien se escuchó esa versión, la cantidad de negocios que estaban operándose en la Bolsa porteña se detuvieron y el recinto bursátil local terminó la jornada con el menor volumen diario del mes, con cada vez más inversores convencidos de que las ideas locas seguirán mandando y que no hay ninguna chance que permita realizar inversiones con alguna opción de rentabilidad aceptable.

Es cierto que todos los mercados del mundo están como en una especie de animación suspendida. Ni bien se conoció que EE.UU. tuvo esa mejora de empleo, las bolsas europeas terminaron casi todas en rojo, y la Bolsa de Nueva York terminó mixta, con mejora del 0,6% para el Dow, pero con el S&P casi sin cambios y con una baja del 0,2% para el Nasdaq tecnológico. Y detrás de eso, la Bolsa de México achicó 0,1% y la de San Pablo anotó un descenso del 0,4%.

Pero, sin dudas, otra vez, la peor de todas volvió a ser la Bolsa de Buenos Aires. Con $948 millones operados en acciones y $1.840 millones en Cedears, bajó otro 1%, por lo que la gran suba que había experimentado hasta que no se acordó con el FMI concluyó un mes que, medido en dólares, también fue negativo para las acciones y ni que hablar para los bonos. Eso sí, en Nueva York los ADR argentinos actuaron mixtos, con buen día para Edenor e YPF y con nuevas bajas para IRSA, Francés y Galicia.

Finalmente, la reacción de los commodities fue muy selectiva. La aparición de la variante Delta y los nuevos contagios y muertes en países que parecían ya liberados del virus vuelve a plantear dudas. Así y todo, el petróleo subió apenas, hubo una mejora para los metales preciosos, los metales básicos estuvieron mixtos, los granos mostraron caídas en Chicago pero con buenos valores en Rosario. Y lo peor del día estuvo en las criptomonedas, que cerraron el mes con bajas de más del 4%, con el bitcoin volviendo a los US$ 35.000 luego de haber testeado la posibilidad de romper otra vez con la barrera de US$ 40.000.