Desafío para la Hidrovía estatal: bajante récord del Paraná podría seguir hasta 2022

La bajante del Río Paraná preocupa al sectro agroexportador, ya que retrasa la obra de dragado dela hidrovía.

16 de julio, 2021

Desafío para la Hidrovía estatal: bajante récord del Paraná podría seguir hasta 2022

La histórica bajante del río Paraná está haciendo que muchos buques de carga zarpen del mayor polo agroexportador del país con menos carga de la usual. Esta es la principal vía fluvial del país. Además, por reclamos ambientales sufrió restricciones en el dragado debido al bajo nivel de agua.

Argentina es un exportador mundial líder de alimentos, que se embarcan mayormente en la zona de Rosario a través del río Paraná, que desemboca de forma indirecta en el Atlántico Sur. Recientemente, una sequía histórica en Brasil, donde nace el Paraná, llevó la altura del río casi a su mínimo histórico, en momentos en que el Gobierno ordenó a la empresa encargada del dragado (la belga Jan de Nul) no hacerlo por debajo de lo acordado tras una presentación de asociaciones ambientalistas. 

Los ambientalistas dicen que la profundización de las tareas de dragado reducen el nivel de oxígeno en el agua, lo que impacta en la fauna ictícola, agrava el estrés hídrico sobre humedales afectando la flora y la fauna de estos ecosistemas, y deteriora la calidad saludable del agua para el consumo humano.

“Barcos Handymax están dejando puerto con 9.250 toneladas de carga menos que la habitual y barcos Panamax con 11.350 toneladas menos”, dijo Guillermo Wade, gerente de la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, a Reuters.

Según la Prefectura Naval Argentina, el miércoles el nivel del Paraná a la altura de Rosario era de 0,1 metros: la media para julio es de 3,41 metros. En las mediciones del nivel de los ríos, el cero corresponde a una medición de referencia y no a la profundidad del lecho del río.

Por otro lado, el Instituto Nacional del Agua (INA) advirtió en su último informe mensual que espera que la sequía en el sur de Brasil se extienda hasta septiembre y que “los niveles en el río Paraná en territorio argentino, incluyendo el Delta (del Río de la Plata), seguirán una evolución descendente hacia los niveles mínimos históricos” de 1944. Todo un desafío para el Gobierno, ahora a cargo de la hidrovía. “¡Por suerte ahora lo va a dragar el Estado!”, dicen, irónicos, en el sector del agro.

El INA indicó que persiste una “perspectiva al 30 de septiembre netamente desfavorable, con probabilidad cierta de extenderse en los subsiguientes cuatro meses, por lo menos”, es decir, hasta enero de 2022.

Las exportaciones de aceites, harinas y granos como soja y maíz son claves para una economía necesitada de divisas. La semana pasada, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) dijo que el bajo nivel del Paraná podría costar al sector exportador de granos del país una pérdida de unos US$ 315 millones en seis meses.

Producto de la bajante, crece la importancia de los puertos del sur de Buenos Aires en los despachos de maíz. “Para ese cereal, cuando los barcos deben partir desde el Gran Rosario con una carga en bodega inferior a la total disponible como ocurre actualmente, pueden completar la carga en los puertos del sur de la provincia de Buenos Aires”, dijeron desde la BCR. 

A pesar de que la molienda de soja en lo que va de 2021 estuvo considerablemente por encima  de igual período del 2020, durante el mes de junio se embarcaron en los puertos del Gran Rosario apenas 2,49 millones de toneladas de harina y pellets de soja, una caída del 2% respecto de mayo y 12% menos que en igual mes del año anterior. 

También afecta otras actividades. El secretario de Agricultura y Ganadería de Entre Ríos, Lucio Amavet, afirmó a Télam que la bajante “impactó fuertemente en acopiadores, fileteadores, transportistas y más de 3.000 familias de pescadores que viven de eso”, registrando “el cupo de exportación más bajo de los últimos 15 años”.

“Esto genera mucha preocupación, es una bajante histórica que impacta en el agua potable y esto es lo más urgente que hoy nos ocupa, además de lo ambiental”, dijo el gobernador Gustavo Bordet, y precisó que está “en contacto permanente con todos los intendentes” de la vera del río.