Cuando la política parece no entender lo que está pasando

Mientras las acciones argentinas volvieron a caer, los dólares libres mantuvieron su tendencia alcista.

23 de julio, 2021

Cuando la política parece no entender lo que está pasando

Por Luis Varela

Ayer precisaron datos escalofriantes: con 103.074 fallecidos, la Anses dio a conocer que por primera vez en años acaba de bajar la cantidad de jubilaciones que paga (literalmente fallecieron). Al tiempo que el Indec dio a conocer lo que debe ganar una familia para no ser pobre y para no ser indigente.

Como los precios siguen subiendo a toda velocidad, para no ser indigente una familia necesita $28.414 y para no ser pobre $66.488. Y, con esos valores como base debe decirse que el salario mínimo es de $25.572 y la jubilación mínima en $23.000, por debajo ambos valores están por debajo del nivel de indigencia. Con ese contexto, mientras se le dio una ayuda de US$ 38 a los jubilados, los legisladores se auto asignaron un aumento del 40%.

Cuestión de bancos

Sin las espaldas ni políticas ni monetarias que tiene la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo decidió ayer que realizará igual que la Fed una compra de bonos en su mercado para sostener el valor de los títulos, al tiempo que continuará con tasas de interés regaladas. Eso sí, no hubo unanimidad: los representantes de los bancos centrales de Alemania y de Bélgica votaron en contra.

Del otro lado del Atlántico, mientras tanto, se conoció que en Estados Unidos la esperada mejora del empleo por el reparto casi infinito de asistencia de parte de Joe Biden y de la Fed no se está concretando tal como se esperaba. Ayer salieron las cifras de pedidos de ayuda por seguro de desempleo: todos esperaban que iba a haber solamente 350.000 pedidos, pero aparecieron 419.000 personas con ese problema, mucho más que lo esperado.

Al mismo tiempo, mientras el planeta se llena de dinero en efectivo repartido a dos manos, el valor de las cosas está respondiendo que la inflación que bulle en el mundo parece más estructural que temporal. Ayer hubo una suba del 2,2% para el petróleo, los metales básicos estuvieron muy firmes, las posiciones refugio como el oro, la plata y las criptomonedas también tuvieron un aumento. Y como una muy mala noticia para Argentina, sólo los granos estuvieron para abajo, ya que la situación climática planteó en este turno que la oferta de cosechas no será mala.

El desempeño de las monedas

Con todo ese difícil contexto, en el que reciben dinero los que están anotados en las listas estatales de todas partes, las monedas están bailando con fuertes diferencias. Ayer en el exterior el dólar subió 0,3% en Brasil, 0,2% contra el euro y el chileno, bajó 0,1% contra el yen y el mexicano y bajó 0,3% contra la libra. Pero la pregunta que más se repitió entre los operadores del hemisferio norte estuvo ligada a la suerte del euro, ya que la zona euro no tiene una reacción económica tan positiva como Estados Unidos.

En Argentina, por supuesto, la inestabilidad cambiaria siempre juega un partido aparte. Ayer el Banco Central mantuvo quietas las tasas, pero dos días después de que Martín Guzmán tomara deuda a dos manos, y un día después de que Axel Kicillof anunciara un acuerdo para pagar la deuda de la provincia de Buenos Aires con una parte de los acreedores, Reconquista 266 tomó de la plaza $241.771 millones en Leliq al 38% anual, con los bancos pagando 37% por los plazos fijos.

La marcha del dólar

Frente a eso, todos los dólares libres siguieron mostrando niveles de tranquilidad. Algunos medios repetidores de la bajada de línea oficial manifiestan que esto se debe, como siempre, a la tensión pre-electoral. Pero ciertamente esta suba de los dólares es porque en los últimos 13 días hábiles el BCRA emitió para el Gobierno $ 220.000 millones, lanzando a la calle un promedio de $ 17.000 millones por día. Eso pasa en plena época electoral, pero los pesos terminan en los que logran vender cosas, y luego se orientan a la compra de dólares.

Así, a pesar de que el Gobierno ancla el tipo de cambio oficial (haciéndolo subir 0,9% en los últimos treinta días, contra una inflación del 3,2%, afectando el comercio exterior), ayer el dólar turista bajó 11 centavos hasta $167,79, el  oficial bajó 7 centavos hasta $101,69, el blue saltó $1,50 hasta $184,50 (su precio más alto en nueves meses) y el mayorista subió 5 centavos hasta $96,41. El BCRA logró sumar US$ 13 millones a las reservas hasta US$ 43.092 millones. Mientras que el dólar MEP subió 39 centavos hasta $166,69 y el contado con liquidación subió 23 centavos hasta $166,94. Y medidos en pesos, la libra subió 54 centavos hasta $132,71, el real bajó 4 centavos hasta $18,54 y el euro bajó 17 centavos hasta $113,48.

Por supuesto, estos valores generan todo tipo de distorsiones. En principio, la brecha entre el oficial y el blue fue del 81,4% y la del CCL con el mayorista fue del 73,1%. Y la distancia entre el dólar blue y el dólar turista o ahorro se estiró a dulces $16,71, por lo que los que realizan el rulo comprando en un lugar y vendiendo en el otro, ya no están haciendo bucles, sino trenzas.

Con esta situación, a pesar de que Kicillof anunció que la provincia de Buenos Aires saldrá de un default que ya llevaba un año, los bonos argentinos ni se inmutaron. Prácticamente no se movieron y el riesgo país de Argentina siguió colocado en las alturas, en 1.597 puntos básicos. Todo con el Gobierno de EE.UU. confirmando el standalone del MSCI al advertir que la economía argentina sufre “inflación alta”, “incertidumbre” e “intervencionismo”.

Pero no hay que confundirse, la alta inflación por récord de emisión ante el Covid afecta a todos los mercados. Los inversores que operan en Wall Street están muy atentos porque el martes la Fed votará cuándo empieza el tapering (la disminución) de compra de bonos hipotecarios. Con esa espada de Damocles sobre la cabeza, la Bolsa de Nueva York anotó ayer subas del 0,1% al 0,4% en sus índices principales, mientas que hubo una suba del 0,2% en la Bolsa de San Pablo y del 0,4% en la de México.

Pero atención: con Christine Lagarde, la titular del BCE, afirmando que habrá euros para todos, muchos inversores volvieron a compra bonos del Tesoro de EE.UU., por lo que sus valores contado subieron y sus tasas largas a vencimiento se ubicaron así: a 5 años fue del 0,72% anual,  a 10 años del 1,23% y a 30 años del 1,91%, lo cual se convierte en una aspiradora de capitales europeos que están buscando refugio y rentabilidad.

Y a pesar de que los papeles argentinos están con valores de liquidación, nadie mira hacia Argentina. Ayer la Bolsa local volvió a secarse, perdiendo volumen y precio. Con apenas $589 millones operado en acciones y $1.766 millones en Cedears, el índices S&P Merval bajó 0,2% en esos (mucho más en dólares). Y los ADR argentinas que cotizan en NY tuvieron subas para Mercado Libre y Bioceres, pero aparecieron bajas de hasta casi 4%, sobre todo en los bancos, que están entrando en tensión por la pulseada que permite el Gobierno con las fintech.