Algunas cosas no pueden esconderse bajo la alfombra

En un contexto marcado por la pandemia del coronavirus, los distintos dólares presentaron movimientos: el blue aumentó y el financiero tiró a la baja por tercera rueda consecutiva.

15 de julio, 2021

Algunas cosas no pueden esconderse bajo la alfombra

Por Luis Varela 

Hasta media tarde de ayer había en muchos funcionarios del Gobierno una especie de alivio porque los nuevos cepos financieros aplicados desde el lunes parecían mostrar que la corrida cambiaria también se había podido ocultar bajo la alfombra, pero cuando los resoplidos se asentaban llegó el número dramático: ayer hubo otra vez un número altísimo de muertos por Covid (614) y se llegó en toda la pandemia a un dramático 100.250 fallecidos, por lo que el país está por ingresar al fatídico grupo de los 10 países del mundo con más muertos por el virus, entre 180.

En el ranking de países por población, la Argentina ocupa en el mundo el puesto número 32 y la enorme cantidad de muertes nos ubica en el décimo lugar de fallecidos sobre total de habitantes, por lo que sólo estamos superados por Perú, Brasil y países de Europa del Este como Hungría, Bosnia, Chequia, Bulgaria, Montenegro y Eslovaquia. Y, lo peor del caso, es que según la Ocde, Argentina es el país que peor está llevando en lo económico toda esta pandemia. 

Impacto global

Por supuesto, la pandemia está afectando a todos los países. En este momento la nueva cepa Delta está planteando nuevas restricciones en Italia e incluso el presidente Emmanuel Macron en Francia empieza a aplicar sanciones indirectas a muchos de los franceses que se niegan a ser vacunados. Pero, en lo que hace a Argentina, con un Presidente que dice que en septiembre estaremos todos vacunados, el infectólogo Eduardo López relativizó esa afirmación y la médica Marta Cohen dijo que la cepa delta es más contagiosa y los niños y adolescentes son más propensos a contagiarse, por lo que una vacunación con una dosis no alcanzará para frenar la ola de problemas con el virus. Y debe decirse con todas las letras: en Argentina, el 88,6% de la población no tiene aplicadas las dos dosis.

Y lo peor del caso es que, mal y tarde, ahora Alberto tuvo que hacer un contrato de apuro con la estadounidense Moderna, pero esas dosis llegarán a partir de enero. Y con todo esto la economía se sigue frenando, la capacidad instalada de la industria vuelve a tener un nuevo retroceso. Y al Gobierno, para que nada se note antes de la elección, lo que más se le ocurre es restringir y ocultar, como están haciendo desde esta semana con el mercado cambiario, achicando los negocios y obligando a ahorristas e inversores a hacer malabares para poder buscar algún tipo de refugio en el naufragio.

Nadie niega que los problemas del virus ocasionan dificultades en todas partes. Ayer, el titular de la Reserva Federal tuvo que pasar un duro examen en el Capitolio. Y después de contestar muchas preguntas la conclusión que sacó el mercado es que finamente la Fed reconoce que esta inflación por restricciones de la oferta de productos no es transitoria, que seguirá habiendo reparto de dólares, por lo que la desconfianza en el billete verde creció, pero como la cepa Delta genera restricciones, las commodities no actuaron de manera exactamente lineal.

Ni bien se supo que en el corto plazo la Fed seguirá repartiendo billetes, en el exterior el dólar cayó 1,8% en Brasil, bajó 1% en México, 0,6% contra el euro, el yen y el chileno y cedió 0,3% contra la libra. Pero hubo un particular movimiento: hay inseguridad en muchos inversores, que temen problemas de pago en muchas compañías y, en consecuencia, se lanzaron a comprar bonos del Tesoro norteamericano, por lo que sus precios contado subieron y sus tasas largas se colocaron hacia abajo: se operaron al 0,79% a 5 años, 1,35% a 10 años y 1,97% a 30 años, casi medio punto por debajo de hace un mes y medio.

Los dólares se mueven 

En Argentina, mientras tanto, la realidad y la ficción volvieron a juntarse. Los 14 dólares del mercado volvieron a tener movimientos en sus precios, y el valor más buscado fue el denominado dólar Senebi, ya que es el contado con liquidación libre, que se negocia entre operadores, con empresas grandes, con gran confianza. Y de manera absolutamente off the record, bajo siete llaves, al menos tres agentes con alta operatividad manifestaron que ayer el Senebi le pisó los talones al blue, que volvió a subir un peso, ya que la inquietud de los ahorristas continúa.

Sin hacerle caso al traspaso de los plazos fijos a las cuentas a la vista, el Banco Central mantuvo inalteradas las tasas de interés: por las Leliq pagaron 38% anual y por los plazos fijos 37%. Y, detrás de eso, el dólar turista subió 25 centavos hasta $167,69, el oficial subió 15 centavos hasta $101,63, el blue subió $1 hasta $177 y el mayorista subió 4 centavos hasta $96,16 con el BCRA logrando sumar US$ 45 millones para las reservas hasta US$ 42.969 millones. El dólar MEP bajó 8 centavos hasta $165,34 y el contado con liquidación no cambió y cerró a $166,24. La brecha entre el dólar oficial y el blue saltó al 74,16% y la del CCL y el mayorista fue del 70%. Y, medidos en pesos, el euro subió 61 centavos hasta $113,82, la libra subió 51 centavos hasta  $133,28 y el real subió 36 centavos hasta $18,94.

Desde el Gobierno se intentó plantar en los medios que hay avances con el FMI, con la idea de llegar a un acuerdo antes de setiembre. Pero el economista Miguel Kiguel, siempre muy serio y medido en sus declaraciones, dijo que “el FMI y Guzmán tienen buena intención para negociar, pero el kirchnerismo es renuente a las puertas de la elección. Por eso, por más de todo lo que se diga, estoy convencido de que el acuerdo con el FMI va a quedar para el año que viene”.

En plena campaña, el BCRA sigue proveyendo emisión de todos al Gobierno para que reparta fondos a mansalva de acá a la elección, por lo que economistas de todos los colores afirman que la inflación de este año será superior al 50% anual y que, además, se planta una suba de precios del orden del 40% para el 2022. 

El mensaje de la Fed

Frente a esa realidad, y con un Powell mucho más dubitativo, que puede decir que el dólar se mantendrá como moneda hegemónica a pesar de la presente súper emisión, los mercados van sintiendo que la situación va ingresando en una zona más turbulenta. Ayer, de hecho, siguieron entrando balances en Wall Street, siempre llegan primero los de los bancos, y aparecieron las cifras de Wells Fargo, Citibank, Morgan Stanley, JPMorgan Chase, Bank of America y Goldman Sachs. En general los números fueron buenos, pero al leer la letra chica los operadores llegaron a una conclusión: hubo mucho traspaso de previsiones a ganancias, lo cual hace parecer que muchas de las cifras se están maquillando.

En los hechos, como si se trataran de ventas de ocasión en un mercado persa de la Edad Media, emulando en mucho a lo que vino realizando Elon Musk desde hace rato, muchas de las empresas que cotizan en la Bolsa neoyorquina se la pasan haciendo anuncios grandilocuentes, para que los inversores incautos sigan comprando en el tope de la burbuja, mientras por lo bajo se comenta que desde noviembre pasado Mark Zuckerberg vende acciones propias de Facebook todos los días: ya se deshizo de titulos por US$ 2.800 millones, lo cual indica que ve al mercado en una cumbre y que las chances de un recorte pueden estar a la vuelta de la esquina.

Por ahora, después de escuchar a Powell, que tiene el joystick, todas las bolsas mundiales entraron en una suerte de animación suspendida: hubo cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, con alza del 0,1% para los índices Dow Jones y S&P, pero baja del 0,2% para el Nasdaq, mientras que se anotó una suba del 0,2% en la Bolsa de San Pablo y mejora del 0,3% en la de México.

Como todo está encorsetado, los bonos casi no se movieron, el riesgo país se mantuvo sin cambios en 1.581 puntos. Y mientras las bolsas del mundo se congelan, la de Buenos Aires se reduce más y más: ayer hubo operaciones por apenas $742 millones de pesos en acciones y $1.829 millones en Cedears, por lo que el índice S&P Merval bajó 0,6%. Mientras que entre los ADR argentinos que se negocian en Nueva York solo estuvo bien Loma Negra, por la obra pública en medio de la campaña, pero el resto de las empresas estuvo con bajas de hasta el 4%, con Pampa Energía, Despegar y Supervielle como las peores de todas.

Incertidumbre global

La incertidumbre sigue a las puertas de todo. Por eso ayer el petróleo tuvo una fuerte caída del 3,5%, también achicaron los metales básicos, con mermas del 0,8%. Los granos siguen sostenidos por el mal clima en EE.UU. Y las posiciones refugio, por un dólar que vuelve a rifarse hasta que el empleo reacciones, volvieron a estar firmes, con subas de más del 1% tanto para el oro, la onza de plata y la mayoría de las criptomonedas.